1 d’oct. 2020

la extraña desaparición de Esme Lennox, tres

 

Canty Bay

“Esme se impulsa por el agua, luchando contra las subidas y bajadas, respirando entrecortadamente, resollando. Está más allá de la línea de rompiente de las olas, en esa extraña tierra de nadie sin espuma. Nota en torno a las piernas el tirón frío del agua profunda y poderosa. 

Da la vuelta para mirar hacia la playa. La curva de Canty Bay, el marrón amarillento de la arena, sus padres en una manta, su abuela sentada muy tiesa en una silla plegable, Kitty junto a ellos, mirando alrededor haciéndose visera con la mano. Su padre está haciendo un gesto, indicando que debería acercarse. Esme finge no verlo. 

Viene una ola haciendo acopio de fuerza, acumulando agua. Avanza hacia ella en silencio, un risco impasible en el mar. La niña se prepara y disfruta del delicioso impulso que la eleva, la acerca al cielo y luego pasa, bajándola suavemente. Ella se queda quieta, flotando en el agua, mientras la ola estalla y rompe, precipitándose en un blanco frenesí contra la arena. Kitty saluda a alguien con la mano y Esme advierte que se le han escapado unos mechones de pelo del gorro de baño. 

Han alquilado una casa en North Berwick para pasar el verano. Eso es lo que hace la gente, les ha contado su abuela. Es responsabilidad suya, declaró, asegurarse de que ambas hermanas se relacionen «con las personas adecuadas». Las llevan a clases de golf, que Esme detesta con todo su corazón, a bailes en el Pabellón, a los que siempre procura llevar algún libro, y todas las tardes la abuela las obliga a ponerse de punta en blanco y recorrer el paseo marítimo saludando a todo el mundo, sobre todo a las familias con hijos varones. A Esme no le gusta participar en esas ridículas excursiones. Se siente como un caballo en un mercado. Curiosamente, a Kitty le encantan. Se pasa horas arreglándose, cepillándose el pelo, poniéndose crema en la cara, cosiéndose cintas en los guantes. ¿Por qué haces eso?, le había preguntado Esme el día anterior, al verla sentada delante del espejo pellizcándose una y otra vez las mejillas. Y la hermana mayor se levantó y salió de la habitación sin contestar. Su abuela asegura que la pequeña nunca encontrará marido si no cambia de actitud. No hace mucho lo dijo durante el desayuno y Esme replicó: Pues mejor. Y la mandaron a terminar de comer en la cocina. 

Viene otra ola, y luego otra. Esme ve que su abuela ha sacado la labor de punto, que su padre está leyendo el periódico. Su hermana habla con alguien, una madre y sus dos hijos, al parecer. Los chicos son rechonchos, de manos grandes, y se muestran poco comunicativos ante las ansiosas preguntas de Kitty. Esme se enfurruña. No entiende qué le ha pasado a su hermana. No se imagina cómo puede encontrar algo que decirles. Está a punto de gritarle que vaya a bañarse con ella, cuando algo cambia. El agua fría bajo ella se mueve, tirándole de las piernas. La está arrastrando hacia abajo muy deprisa, la corriente que la rodea se precipita hacia mar abierto. Esme intenta nadar contra esa fuerza y regresar a la orilla, pero es como si tuviera los miembros encadenados. Se oye un fuerte bramido, como antes de una tormenta. La niña se da la vuelta. 

A sus espaldas avanza una pared verde de agua, la parte superior ya rizándose, volcándose. Ella abre la boca para gritar, pero en ese momento algo muy pesado le golpea la cabeza, la hunde, la arrastra. Sólo ve un borrón verdoso y de repente nota la boca y los pulmones llenos de agua amarga. Manotea, se agita desesperadamente, pero no tiene ni idea de dónde está la superficie, hacia dónde debería dirigirse. Algo le golpea la cabeza, algo duro, rígido, le hace apretar los dientes y comprende que ha chocado contra el fondo, que está cabeza abajo, como santa Catalina en su rueda, pero la desorientación sólo dura un segundo, porque se ve lanzada hacia delante, hacia abajo, arrastrada al interior de la ola por la fuerza de la misma. Luego siente en el vientre el arañazo de la arena y las piedras, empuja con fuerza con las manos y milagrosamente consigue emerger. 

La luz es blanca e hiriente. Oye los lamentos de las gaviotas y a su madre diciendo algo sobre una loncha de jamón. Esme aspira grandes bocanadas de aire. Se descubre arrodillada en la orilla; ha perdido el gorro de baño y el pelo se le pega a la espalda como una cuerda mojada. Pequeñas olas pasan de largo para chapotear en la arena. Le duele la frente. Se la toca con los dedos y se le manchan de sangre. 

Se levanta tambaleante. Las piedras angulosas le pinchan los pies. Casi se cae, pero consigue seguir erguida. Alza la cabeza, mira hacia la playa. ¿Se enfadarán con ella? ¿La regañarán porque ya le habían advertido que no se alejara tanto? 

Su familia está en la arena, pasándose bocadillos y lanchas de carne fría. Las agujas de punto de su abuela entrechocan, enroscando el hilo de lana. Y allí, sentada en la manta, se descubre a sí misma. Ahí está Kitty, con su bañador a rayas, el gorro bien calado, y allí está también ella, Esme, sentada junto a su hermana, con un bañador igualito, aceptando un muslo de pollo frío que le ofrece la madre. 

Se queda observando la escena, que parece vibrar y desintegrarse. Tiene la sensación de que una fuerza la empuja, la atrae como un imán, como si siguiera en el remolino de la ola, pero sabe que está quieta, en la orilla. Se presiona los ojos con la mano y mira de nuevo. 

Ella, o la persona que se parece a ella, se sienta con las piernas cruzadas. El bañador tiene el mismo cierre en el hombro, y Esme sabe cómo es el lanoso y áspero tacto de la manta en la piel, cómo los dedos ganchudos del carrizo atraviesan el tejido. Se da cuenta de que lo siente en ese mismo instante. Pero ¿cómo es posible, si está en el agua? 

Baja la vista, como para asegurarse de que sigue allí, para comprobar si de alguna forma se ha cambiado por otra persona. Está pasando una ola, lamiéndole las piernas, diminuta, intrascendente. Y cuando vuelve a alzar la cabeza, la visión ha desaparecido. 

Si se ha metido en el mar, ¿qué está haciendo allí en la manta? ¿Se habrá ahogado con la ola? En ese caso, ¿quién es esa persona? 

Estoy aquí, quiere gritar, ésta soy yo. 

Y ahora, en el tiempo real, se encuentra allí de nuevo. En Canty Bay, con el cielo sobre ella, la arena debajo, y delante el extenso mar. La escena es muy sencilla, presenta el hecho de sí misma, ineludible, inequívoco. 

El mar se encuentra en calma, una calma casi sobrenatural. Pequeñas olas verdes rompen y remolinean en la orilla, y más allá la superficie se mueve y se estira, como si muy abajo algo se agitara. 

En un minuto, piensa Esme, me daré la vuelta y miraré hacia tierra. Pero vacila, porque no está segura de lo que verá. ¿Será su familia, en la manta de cuadros? ¿O será la niña, Iris, sentada en la arena, mirándola? ¿Será ella misma? ¿Y cuál «ella»? Es difícil saberlo. 

Se da la vuelta. El viento le alborota el pelo, sacudiéndolo sobre su cabeza, extendiéndolo sobre la cara. Ahí está la niña, sentada como ya sabía que estaría, en la arena, con las piernas cruzadas. La mira con esa expresión suya ceñuda y ansiosa al mismo tiempo. Pero no, se equivoca. No la está mirando. Mira más allá, hacia el horizonte. Esme advierte que está pensando en el amante. 

La niña es sorprendente para ella. Es una maravilla. De toda su familia, ella y Kitty y Hugo y todos los otros niños y sus padres, de todos ellos, sólo queda esta niña. Es la única. Todos han quedado reducidos a esta chica de pelo oscuro sentada en la arena, que no tiene ni idea de que sus manos y sus ojos y el gesto de la cabeza y la caída de su pelo pertenecen a la madre de Esme. Sólo somos recipientes a través de los que pasan las identidades, decide la anciana. Somos rasgos prestados, gestos, hábitos, que luego transmitimos a otra persona. Nada es nuestro. Venimos a este mundo como anagramas de nuestros antecesores. 

Se vuelve de nuevo hacia el mar, hacia los afanes de las gaviotas, hacia la cabeza del monstruo de Bass Rack, que son las únicas cosas que no han cambiado. Arrastra los pies por la arena, creando valles y cordilleras en miniatura. Lo que más le gustaría es nadar, comprobar que, tal como dicen, eso nunca se olvida. Sumergirse en las frías e inmutables aguas del fiordo de Forth. Le encantaría sentir el incesante tirón de las corrientes bajo ella, pero no quiere asustar a la niña. Esme da miedo, eso sí lo ha aprendido. Tal vez debería conformarse con quitarse los zapatos.” 

La extraña desaparición de Esme Lennox

Maggie O’Farell

Salamandra, 2009

Pág. 109-113


30 de set. 2020

música i literatura, 1

 


Iniciamos, con la propuesta de Loles, la serie de trabajos creativos que relacionan la música con la literatura, dentro de las actividades del taller de música,  ya que las actividades normales del taller se han visto interrumpidas por la falta de un local que reúna los requisitos para realizarlo con total seguridad.

Os animamos a preparar vuestras propuestas  y mostrar el amor por la música y las letras que cultivamos en el grupo y, especialmente, compartirlo, principio inspirador que nos reúne cada mes.



Entre junio y agosto de 1977, Jorge Luis Borges pronunció siete conferencias en el Teatro Coliseo de Buenos Aires: La Divina Comedia, La pesadilla, El libro de las mil y una noches, El budismo, ¿Qué es la poesía?, La cábala, y La ceguera, más tarde recogidas en su libro Siete Noches.

De esas siete noches, la tercera fue dedicada a El Libro de las mil y una noches.

Nuestra compañera Loles nos ha recitado el poema del autor argentino Metáfora de las mil y una noches:

"La primera metáfora es el río.

Las grandes aguas. El cristal viviente

que guarda esas queridas maravillas

que fueron del Islam y que son tuyas

y mías hoy. El todopoderoso

talismán que también es un esclavo;

el genio confinado en la vasija

de cobre por el sello salomónico;

el juramento de aquel rey que entrega

su reina de una noche a la justicia

de la espada, la luna, que está sola;

las manos que se lavan con ceniza;

los viajes de Simbad, ese Odiseo

urgido por la sed de su aventura,

no castigado por un dios; la lámpara;

los símbolos que anuncian a Rodrigo

la conquista de España por los árabes;

el simio que revela que es un hombre,

jugando al ajedrez; el rey leproso;

las altas caravanas; la montaña

de piedra imán que hace estallar la nave;

el jeque y la gacela; un orbe fluido

de formas que varían como nubes,

sujetas al arbitrio del Destino

o del Azar, que son la misma cosa.

El mendigo que puede ser un ángel

y la caverna que se llama Sésamo.

 

La segunda metáfora es la trama

de un tapiz, que propone a la mirada

un caos de colores y de líneas

irresponsables, un azar y un vértigo,

pero un orden secreto lo gobierna.

Como aquel otro sueño, el Universo,

El Libro de las Noches está hecho

de cifras tutelares y de hábitos:

los siete hermanos y los siete viajes,

los tres cadíes y los tres deseos

de quien miró la Noche de las Noches,

la negra cabellera enamorada

en que el amante ve tres noches juntas,

los tres visires y los tres castigos,

y encima de las otras la primera

y última cifra del Señor; el Uno.

 

La tercera metáfora es un sueño

agarenos y persas lo soñaron

en los portales del velado Oriente

o en vergeles que ahora son del polvo

y seguirán soñándolo los hombres

hasta el último fin de su jornada.

Como en la paradoja del eleata,

el sueño se disgrega en otro sueño

y ése en otro y en otros, que entretejen

ociosos un ocioso laberinto.

En el libro está el Libro. Sin saberlo,

la reina cuenta al rey la ya olvidada

historia de los dos. Arrebatados

por el tumulto de anteriores magias,

no saben quiénes son. Siguen soñando.

 

La cuarta es la metáfora de un mapa

de esa región indefinida, el Tiempo,

de cuanto miden las graduales sombras

y el perpetuo desgaste de los mármoles

y los pasos de las generaciones.

Todo. La voz y el eco, lo que miran

las dos opuestas caras del Bifronte,

mundos de plata y mundos de oro rojo

y la larga vigilia de los astros.

Dicen los árabes que nadie puede

leer hasta el fin el Libro de las Noches.

Las Noches son el Tiempo, el que no duerme.

sigue leyendo mientras muere el día

Y Shahrazad te contará tu historia.

 

 


29 de set. 2020

sóc terra assedegada: ruta poètica Montserrat Abelló, i cinc

 



La nostra ruta poètica 2020.... virtual

 

Aquesta vegada no hem pogut passejar i llegir a la poeta pels carrers de la seva ciutat natal, però, com sempre fem en les nostres rutes poètiques, les hem llegit en recolliment, com manen les normes sanitàries, entusiasme i un enorme goig, perquè, com declara la seva divisa: "Visquem i tornem a reviure"...

Bé, ...l'hem adaptat a les circunstàncies, ella deia:  "visc i torno a reviure".


26 de set. 2020

Maggie O’Farrell, entrevista

 



"Pregunta: Escrius per motius molt diferents dels que et van portar a escriure? 

Resposta: No puc recordar cap moment de la meva vida en què no hagi volgut escriure. Quan era petita, em gastava tots els diners que em donaven en llibretes i bolígrafs: tenia la necessitat de posar per escrit el que veia, pensava i sentia. Més enllà d’això, no sé si puc parlar d’altres motius. La inconsciència és molt important per a mi. Procuro no examinar per què escric ni pensar en els lectors. Visc en una bombolla on hi ha paraules i històries. 

P: Fa gairebé dues dècades que vas debutar amb After you’d gone (2000). Quina va ser la primera pregunta inconscient que et vas fer com a autora? 

R:La ficció et dona un mapa per orientar-te per la vida. La novel·la et permet veure més enllà dels fets. Hi ha gent que fa llibres sobre el que sap: jo escric sobre el que desconec. Quan començo una novel·la és perquè vull entendre alguna cosa. 

P:Tens alguna estructura planejada? 

R:No, mai! No vaig de la A a la B. Descobreixo la C i a vegades m’endinso en la D i la E. Hi ha un moment en què els personatges t’obliguen a escoltar-los. Et diuen: “Això no ho farem!” [riu]. És llavors que el llibre pren vida i comença a tenir el seu propi batec, independent de tu. 

P:Costa explicar a algú que no és escriptor que els personatges puguin arribar a ordenar-te com has de continuar una història. 

R:Hem de valorar més els nostres instints. Tot el que no forma part de totes les nocions derivades de segles i segles d’evolució. 

P:Abans de publicar After you’d gone vas viure a Hong Kong. 

R:Primer hi vaig fer de professora d’anglès i després de corresponsal. Quan vaig tornar a Londres vaig treballar per a l’Independent, i quan vaig deixar l’oficina -ja havia publicat After you’d gone - encara vaig fer de freelance durant uns anys. Les coses van canviar quan va néixer el meu primer fill. Literalment no tenia temps per a tot. No volia deixar d’escriure ficció. 

P:El Guardian va definir la teva primera novel·la com “una història d’amor i una faula moral”. 

R:Em sembla que no he escrit mai cap faula moral, com a mínim conscientment. Si hi havia un missatge en aquell llibre era: “Aprofita l’amor quan el tinguis i no el malgastis”. 

P:L’amor és crucial a Aquest deu ser el lloc. Quin va ser el primer personatge que se’t va acudir, la Claudette o en Daniel? 

R:Ella. Fa vuit anys, quan encara era a Londres -ara visc a Edimburg- vaig entrar en un cafè. L’atmosfera estava enrarida, i quan vaig mirar de saber per què vaig adonar-me que a prop meu hi tenia una actriu famosíssima, tota sola. Hi havia vianants que quan la veien picaven al vidre o cridaven el seu nom. A ella, en canvi, se la veia trista. Em va semblar que la vida d’una actriu famosa ha de ser intolerable. Si jo ho fos, fingiria la meva mort i m’amagaria en un lloc recòndit. 

P:A en Daniel també el persegueix una part del passat. 

R:Vaig saber que tenia una novel·la entre mans quan se’m va acudir que en Daniel s’assabentava que la Nicola havia mort poc després que es veiessin per última vegada en una festa. Tot i que està casat amb la Claudette decideix obrir un parèntesi per esbrinar què va passar. Tant en Daniel com la Claudette han viscut vides que se’ls han fet impossibles de viure. Són bones persones que han pres decisions equivocades. 

P:El lector trobarà personatges amb desordres alimentaris, amb problemes de pell, amb dificultats de parla... Pràcticament tots estan marcats per alguna particularitat. 

R:Tots tenim algun problema: a vegades els mostrem, d’altres els amaguem. Quan aquesta mena d’afeccions apareixen en una ficció és per donar un toc de comèdia, per mostrar que el personatge és feble o té una mancança. Jo volia exposar la valentia que això implica. Arriba un moment a la nostra vida que se’ns fan intolerables i voldríem canviar de pell. 

P:Mai no has escrit des d’un punt de vista autobiogràfic. Transmets les teves angoixes als personatges? 

R:És inevitable. Però la qüestió autobiogràfica està a punt de canviar. El meu pròxim llibre seran una mena de memòries desordenades. Estic a punt d’entregar-lo al meu editor!" 

Jordi Nopca

Ara.cat

17/03/2017

 

 

 


22 de set. 2020

sóc terra assedegada: ruta poètica Montserrat Abelló, quatre

 



Com cau la tarda

Aquest documental és un apropament des de la mirada de la Clara, la directora, a la seva àvia Montserrat Abelló.

“Com cau la tarda” va sorgir al novembre del 2010 com a Treball de Final de Carrera a la categoria de documental de la Universitat Pompeu Fabra. Clara Bofill, Cristina Fort, Laura Torres i Sandra Vilar van treballar durant tot el curs en aquest projecte, que pretén donar una imatge més àmplia i propera de la Montserrat Abelló i parlar, també, de les relacions entre les dues generacions, les relacions entre àvia i néta, entre creadora i creadora, entre poesia i cinema. És inevitable, recórrer a la idea de l’homenatge, però una de les principals motivacions va ser la de realitzar un retrat fidel, complet i sincer d’una persona que durant els últims anys ha rebut molta atenció mediàtica, però sempre des d’una mateixa òptica, una mateixa perspectiva; i que ara, la Clara vol ampliar realitzant un retrat íntim i proper de la seva àvia.

L’objectiu de la directora és descobrir les diverses ‘màscares’ de la Montserrat que van més enllà de la seva imatge com a àvia: les de poeta, dona, mare, intel·lectual, exiliada… i per a això, néta i àvia conviuen durant tres dies a la casa familiar de Pals (Girona) on ambdues tenen la majoria de records compartits. Els moments quotidians van acompanyats de converses més profundes en diferents espais de la casa on la Clara va desentranyant la història i la personalitat de la Montserrat -sense poder deixar de mirar des dels seus ulls de néta-, donant una especial importància al procés de creació de la seva àvia.



21 de set. 2020

XXIX Festival Internacional de Blues de Cerdanyola

 

Se celebrarà entre el 2 i l'11 d'octubre.

El festival es desenvoluparà, per respectar totes les mesures sanitàries, en  quatre espais de la ciutat, recintes tancats però a l’aire lliure: Ca n’Ortadó,  Can Serraperera,  Can Cordelles i l’antiga pista d’hoquei ,a la Biblioteca Central.

Les entrades al festival són gratuïtes prèvia petició de la invitació, ja que el aforament dels espais es limitat.

Programa i reserves: https://bluesdecerdanyola.com/


sóc terra assedegada: ruta poètica Montserrat Abelló, tres

 



Transcrivim, in extenso, l’article de la nostra companya del grup, Esperança Castell Rodriguez, a la pàgina de la associació Monografies de Psicoteràpia, Psicoanàlisi i Salut Mental, de data 15/07/2018, coincidint  amb el centenari del seu naixement.

  La “meva” Montserrat Abelló (1918-2014)

 

  El miracle és viure!

                                                                                                       “Més enllà del parlar concís” (2014)

 

“Que Montserrat Abelló als 96 anys publiqués el vers que encapçala aquestes notes em fa pensar que era una dona coneixedora del que significa viure. Viure és el miracle! Viure no és el mateix que sobreviure. Ella sabia que viure és estar compromesa amb la vida, quan somriu i quan fa mal.

 

L’ànim que em mou a escriure aquestes notes no és fer-ne una semblança sinó que voldria explicar alguns dels aspectes de la seva vida que m’han colpit quan els he conegut. (...)

 

Ja des de ben petita i fins als 17 anys, la Montserrat, a causa de la professió del pare (enginyer naval i tinent coronel de l’Armada), es va anar traslladant de domicili i de país, al ritme que ho feia la família, de manera que s’anava forjant en ella un tarannà viatger.  (...)

 

Posteriorment, es produeix el fet que em va captivar i que relataré en primer lloc. Un fet que em va servir per entendre la força i la vitalitat interna de la Montserrat.

 

Quan es va produir l’aixecament militar del 1936 contra la República, tenia 18 anys i havia començat a estudiar a la Universitat de Barcelona, ciutat on residia. Les tropes franquistes finalment van entrar a Catalunya i hom anava entrant de ple “en un ambient cada cop més decebedor”. La Montserrat ja hi havia reflexionat. Potser per això, quan l´any 1939 el pare va haver exiliar-se, no va marxar sol.

 

Un migdia, en tornar a casa, els pares parlaven amb un amic. Aquest li deia al pare: “No veus que no et pots quedar? T’afusellaran i no hauré pogut fer res per impedir-ho”. La Montserrat li va dir: “Si vols, jo vinc amb tu!”. L’ansietat de la mare va disminuir al veure que el marit tindria companyia; ella podia quedar-se amb els altres fills i esperar que el germà, mobilitzat al front, tornés. “Així, de cop, al cap de pocs minuts, el pare i jo –explica– ja havíem agafat les maletes i ens trobàvem a punt d’emprendre el viatge cap a França”.

 

Una noia que pren aquesta decisió mostra una valentia i una gran capacitat per estimar, que es reflecteixen en tota la seva vida i obra. (...)

 

En segon lloc, m’han interessat especialment els inicis de la seva escriptura poètica i la seva relació amb la poesia.(..), el pare i la filla marxarien a França, i després a Anglaterra, fins arribar al destí xilè, a Valparaíso, amb dues mil persones més. Era el 3 de setembre de 1939.

 

Una vegada allà, es va relacionar amb els altres exiliats, entre els quals es trobaven Josep Bofill i el seu germà Joan, que tres anys més tard seria el seu marit.  En Joan Bofill i Montserrat Abelló van tenir tres fills: la Mireia, en Miquel i en Ferran, aquest últim afectat per la síndrome de Down.

El naixement del Ferran va fer que la vida de Montserrat Abelló experimentés, són les seves paraules, “un canvi molt profund”. Ella no havia sentit a parlar mai del que implicava tenir un fill amb aquest fet diferencial. Però, després de pair-ho, ho va assumir i ho va afrontar, amb tot el que significava. I és que en moments difícils -ens diu- “em neix una mena de força”.

 

Aquesta força em sembla molt important a l’hora de posar en pràctica l’impuls per atendre la necessitat d’escriure poesia. Va deixar enrere les inseguretats i l’ofec que li suposava sentir que havia d’adoptar els cànons de mètrica i ritme vigents. I es va decidir a fer un vers lliure “basant-me en el sentit profund de les paraules i el seu ritme intern”. (...)La

 

La poesia de la Montserrat Abelló és una poesia valenta, que no defuig parlar d’allò que la colpeix. Però tot ho diu de manera concisa i austera, amb poemes curts. “Per què hauria d’omplir de paraules el poema si, el que vull dir, ho puc dir amb menys?”

 

Per llegir l’article complert:

 https://www.monografies-psicoanalisi.cat/la-meva-montserrat-abello-1918-2014-en-la-celebracio-del-centenari-del-seu-naixement/

 

 


20 de set. 2020

sóc terra assedegada: ruta poètica Montserrat Abelló, dos

 



Lluïsa Julià, escriptora i estudiosa de la literatura escrita per dones, destaca de la poesia de Montserrat Abelló:  “... dos punts inicials. Per una banda,  allà el 1963, la relació amb la poesia social, lliure de retòriques clàssiques, a través de l’amistat i la influència benèfica de Joan Oliver, poeta que va esperonar-la i que va creure des del principi en la poesia de Montserrat Abelló. Un tipus de poesia que aflora per necessitat imperiosa, lligada a la vivència i a la reflexió de ser dona i de ser mare, per la necessitat de parlar de les coses que l’envoltaven des de la seva perspectiva personal i, alhora, compartida amb tantes altres veus anònimes. Això comporta una solidaritat, un nosaltres - dona, que també ha estès als contextos bèl·lics europeus de les darreres dècades alçant la veu davant les injustícies humanes, reflexionant sobre el terror de la guerra i les seves víctimes.

       Per una altra, cal assenyalar la poesia anglosaxona escrita per dones amb la qual Montserrat Abelló aviat s’hi va sentir identificació. La seva obra s’inscriu de ple en aquesta tradició i és en relació a aquesta tradició que cal llegir-la.

       Montserrat Abelló, però, acompanya aquest sentit del mot poètic, despullat, nu com ella el vol, amb imatges brillants, noves, que li pervenen de la seva postura existencial feta de rebel·lió davant la vida quotidiana, davant la realitat que ha viscut, trepidant, sense límits. Per això els seus llibres són un mirall progressiu de les diverses etapes vitals: l’experiència de la maternitat, el món vist i viscut per les dones, l’amor, i la soledat, el pas del temps i la paraula, la mort del company, la reflexió sobre la pròpia mort. La seva poètica, cada vegada més existencialista, més essencial, lluita contra l’engolidor del temps per deixar-hi fixat un pensament, una imatge, una sensació, sempre allò que més colpeix, que més fereix. Temes al·ludits amb imatges com la pedra, la sang, l’aigua, el vent, també les mans. Una forma de verbalitzar la quotidianitat, el buit existencial o, també, la voluptuositat d’un moment de calma.”

Nota: Lluïsa Julià, “Per a l’homenatge a Montserrat Abelló en els seus 90 anys (desembre 2007)”, Número especial revista Barcelona Review

Des de la seva primera obra, Vida diària, Abelló presenta una veu personalíssima, que parla directament de les pròpies vivències i experiències i amb un altre tret característic de la seva poesia: la musicalitat que no busca el suport de cap regularitat mètrica. La seva poesia troba en la subtilitat, en la delicadesa, en la proximitat, les arrels més riques. És una poesia sentida. Amb l’oïda tant com des del sentiment. És una poesia de combat, però des de les paraules menudes  i les realitats petites pautades pel pas del temps.

Nota: Oriol Izquierdo. “Dins meu que crema”, pròleg al llibre “Al cor de les paraules. Obra poètica 1963-2002”, Proa, 2002   

L’any 1963 Montserrat Abelló publica el seu primer llibre, Vida diària, amb pròleg de Joan Oliver, que diu de l’Abelló: “Em les breus i espaiades converses que vam sostenir, jo anava descobrint en aquella vida nova però ja experta, una tensió vibrant i una duresa de fruita verda- Bet aquí -em deia jo-  una feminitat armada per l’escomesa i, en tot cas, apta per a la defensa i la resistència aferrissada” (...)

“L’anècdota de la ‘vida diària’ els serveix de fons, com una música sorda que res ni ningú no sabria ofegar. Amb tot  hi ha moments de respir. Aquí i allà es reflecteix la fruïció del temps en paisatges mòdics, de la minúscula vida casolana expressada  amb l’austeritat elemental de remots poemes xinesos.” (...)

“La màgia d’aquestes petits poemes és transparent, l’estil econòmic. Però no són pas paraules fredes, eixutes. El corrent és d’aigua viva i castigada o de vi calent. Hi ha l’anhel d’una aproximació al nervi mateix de la vida, a les arrels i les branques.”

Marta Pessarrodona, en el pròleg a la edició de Vida diària/Paraules no dites, de 1981, escriu: “Avui, l’autora del present volum és una nova veu (...) amb veu personal i pròpia  (que) ens diu coses que la situen fora del temps i l’espai, és (..) poesia despullada de tota retòrica, tan senzilla i complexa com ho és la vida. La seva grandesa rau en el fet de no proposar-se-la, en el delit d’atènyer sols allò que és poesia.”  

Maria Àngels Anglada opina d’aquest llibre:... recull de poemes concisos, intimistes, amb alguns temes recurrents: la quotidianitat, les mans, la nostàlgia. (...) La seva condició de dona —i de dona nascuda fa molts anys— va dificultar la seva tasca d'escriptora, per a la qual només li quedaven parracs de temps; n'ha fet també matèria d'algun dels seus poemes. (...) Els seus poemes sempre son greus, molt despullats, sense grans mots ni metàfores amples: una veu confidencial, senzilla i rica de suggeriments."

L’any 1986 publica el tercer recull, El blat del temps, amb pròleg de Maria Àngels Anglada: “El secret ( de la poesia de Montserrat Abelló) rau, sovint, i per contrast, en .la limpidesa de la incisió, en el relleu aconseguit amb uns pocs mots, que deixen a l’ombra els detalls; i, sobre aquest fons, amb la vividesa d’un retrat holandès, la claror  d’una emoció continguda, d’una vivència robada al pas del temps”. I destaca la musicalitat del vers de la poeta, Montserrat Abelló sembla, realment, que tingui els mots tan amanyagats, que li canten a les mans –als poemes –sense cap esforç aparent”.

Neus Aguado ens proposa una lectura d’aquest recull: "En la primera parte, el verso breve y preciso servirá para transmitir la emoción del alma desde la experiencia y desde la inteligencia. (...) En la segunda parte, cobra protagonismo la palabra que no se dice, la palabra que sugiere otra, la que oculta y convoca. (...) En la última, la palabra es vista como una añagaza. (...) Las palabras que fueron pronunciadas en el ayer, que creíamos sinceras y lúcidas, ya están muertas, y eso no es lo peor, lo terrible es que sirvieron de excusa para no abrir nuevas puertas. (...) Así está concebido este tríptico de Abelló: cada" parte se desnuda para abrirnos paso hacia los sentimientos de la soledad y la decepción. Sin embargo, no es una soledad que atemorice, es simplemente la confirmación de que la autora ama la vida."

L’any 1990 publica Focs a les mans, prologat per la seva admirada Maria-Mercè Marçal. Abelló ja te setanta-dos anys, i la presència de la memòria i la mort és palesa en aquest recull, que conté tots els grans temes de la seva poesia: el temps, la pedra, l’arrel, el somni, el foc, l’agua, el vent, el cos i, naturalment, les mans.

Olga Xirinacs afirma: "No disposem d'altra cosa que el cos com a punt de referència. El cos es la nostra realitat i, potser, imatge i semblança d'altres realitats llunyanes. (...) La riquesa del món interior s'imposa a l’erma realitat que ella ens comunicava. Sempre hi ha el lloc de la tendresa. (...) Llibre de poemes sovint breus, incisius i precisos, amb els quals Abelló vol demostrar que, des del silenci volgut, triat, es pot fer sentir sobre el silenci imposat i hostil d'actituds determinades."

Neus Aguado, per la seva banda, diu del recull: "La poesía de Abelló es un continuo ascenso hasta dar con la explicación más desnuda y certera del silencio y del miedo, pero también de la nostalgia como aprendizaje creativo de la existencia hasta llegar a la consumación. (...) Abelló prosigue utilizando el verso breve, casi telegráfico, a veces le basta con una única palabra para formar el primer verso del poema o para avisar del final. Así una palabra flota en el poema reclamando la aten­ción como los signos de los pájaros en el espacio. (...) El silencio debatiéndose entre la vida y la nada. (...) El bálsamo para los mie­dos y los silencios es el fuego que arde en las manos y en el pen­samiento cuando se escribe con pasión, la única manera válida. (...) Su fuerza y, por ende, su originalidad, radican en su expre­sión limpia y casi acusadora a fuer de sincera."

En el pròleg,  Maria-Mercè Marçal afirma: “Foc a les mans sembla enllaçar amb la darrera part del llibre anterior. El títol, d'entrada, prové del primer poema, on el foc i la sang es troben estretament identificats. La primera persona del plural es fa, també, insistent al llarg del recull, potser mes a la primera part. Però aquí es un plural en masculí, l'únic que les lleis de la llengua permeten per al·ludir al conjunt dels humans. Com si un cop afermada la identitat individual/col·lectiva com a dona, Montserrat Abelló pogués enfrontar-se de cara amb aquells pocs temes que constitueixen el lot estrictament humà.”

(...) “És com si tota la poesia de Montserrat Abelló fos essencialment una llarga i aferrissada lluita contra el silenci, aquest silenci que plana com una llosa sobre tantes experiències anònimes. I així, la crònica quotidiana hi es també present, en una tercera persona que endevinem representativa del jo, però que el transcendeix.”

Per finalitzar aquest repàs al estudis sobre l’obra poètica de Montserrat Abelló, transcrivim part  de l’article de Vinyet Panyella al Serra d’Or del juliol-agost de 1998,  ”Entre les màscares i el mirall": "L'obra poètica de Montserrat Abelló es defineix per una constant introspecció que recorre les diverses etapes i els epitelis d'una personalitat humana i literària, i que comporta, a més, la presència constant i continuada de la perspectiva de gènere que l'autora hi ha introduït des del primer moment. La poeta, que ha hagut de lluitar contra la triple minorització de ser dona, poeta i d'expressió catalana, participa de ple en aquella característica que defineix l'escriptura de les dones i que ella mateixa utilitza al pròleg de Cares a la finestra. Vint dones poetes de parla anglesa del segle XX. Són, juntament amb ella, totes aquelles que 'han deixat de banda fórmules i tabús i han cercat, en el fons del seu ésser, el ritme propi de la seva magnífica poesia'. El ritme propi de la poesia és, segons Montserrat Abelló, el ritme propi de la vida interior que, juntament amb la voluntat expressiva i amb la passió per l'escriptura, configuren la seva obra.

El pas de la vida global, més o menys exterioritzada, vers aquesta vida interior literaturitzada per mitjà del llenguatge poètic ha estat progressiu. El primer títol, Vida diària (1963), prologat a la primera edició per Joan Oliver, presenta un ressò de crònica, de report del que és la vida d'una dona. Aquest caràcter es manté al poemari Vida diària. Paraules no dites (1981), editat per La Sal, una editorial de literatura de dones que ha estat capdavantera i iniciadora de tota una presa de consciència, literària i personal, i que ha marcat la història literària del nostre país amb una empremta necessària i indefugible, i no sempre reconeguda. Aquest segon poemari, amb una introducció de Marta Pessarrodona, ha significat el punt de partida definitiu i cíclicament continuat de la seva obra poètica: El blat del temps (1986), amb uns mots introductoris de Maria Àngels Anglada; Foc a les mans (1990), prologat per Maria-Mercè Marçal; Cares a la finestra (1995), una plaquette especialment corprenedora per la seva brevetat, indirectament proporcional a la força i la intensitat poètica, i, el per ara darrer volum, L'arrel de l'aigua (1995), són els títols que avalen una obra poètica d'introspecció constant, de voluntat de constatació, en pell i en paraula pròpies, dels batecs de la vida malgrat el pas del temps, que en el cas de Montserrat Abelló equival a dir: malgrat el desgast de la vida mateixa."

 

 

 

 

 


19 de set. 2020

sóc terra assedegada: ruta poètica Montserrat Abelló, u

 



Iniciem el curs 2020-2021 amb la tradicional ruta poètica.

Aquest any l’hem  dedicada a la poeta i traductora Montserrat Abelló i la ciutat de Tarragona, on va néixer i va viure els primers quatre anys de la seva dilatada vida.

 Malauradament, com tantes coses d'aquest nefast any, hem resseguit la vida i la obra de la poeta virtualment però, això sí,  amb la participació, com podreu veure, de moltes i molts companyes del grup.

Aquest any hem dividit aquesta ruta virtual en etapes: la primera dedicada a la figura de la Abelló i a esmentar tota la seva obra; en segon lloc, parlarem de la seva poesia i glosarem que han dit altres autores i autors sobre la seva obra, en la tercera transcrivim una part de  l’article que la nostra companya del grup, Esperança Castell Rodriguez va dedicar a la poeta, en la quartaparlarem del documental Com cau la tarda; per, finalment, llegir entre totes i tots, amb Tarragona com a teló de fons , els seus poemes.


Biografia:

Montserrat Abelló i Soler va néixer a Tarragona l’1 de febrer de 1918. Va viure uns quants anys de la seva infantesa i adolescència en diferents indrets de fora de Catalunya –Cadis, Londres, Cartagena–, seguint els desplaçaments del seu pare, que era enginyer naval. Va cursar el batxillerat a l’Institut Tècnic Eulàlia de Sarrià i a l’Institut Maragall. El 1935 entrà a la Facultat de Filologia i Lletres i Pedagogia a la Universitat de Barcelona. Passà la Guerra Civil a Barcelona, ensenyant anglès a l’Institut Salmerón i fent, entre altres moltes coses, d’intèrpret d’alguns membres de les Brigades Internacionals.

       El gener de 1939, dies abans que les tropes franquistes entressin a Barcelona, fugí amb el seu pare a França i d’allà a Anglaterra. Després d’un any i mig a Londres, on treballava en un centre d’ajut als refugiats i participava activament en grups estudiantils –i on va viure l’iniciï de la II Guerra Mundial–, marxaren cap a Xile, perquè el seu pare havia estat contractat per reflotar un dic al port de Valparaíso. Allà coneix el seu futur marit, Joan Bofill, entre els nombrosos exiliats catalans (hi havia escriptors i traductors com Joan Oliver, Francesc Trabal, Xavier Benguerel o C. A. Jordana). A Valparaíso, primer, i després a Santiago, treballà, reprengué els estudis d’anglès i assistí a un taller literari amb la seva amiga Rafaela de Buen, nora de C. A. Jordana. Van tenir tres fills, Mireia, Miquel i Fernando, i s’hi passaren vint anys, fins al 1960, que retornaren a Barcelona.

       En els anys següents, va escriure poesia i va fer de professora d’anglès a la Institució Cultural del CIC fins a la seva jubilació, i començà a traduir, sobretot prosa i per encàrrec (Agatha Christie, Iris Murdoch, E. M. Forster, etc.). És quan es va jubilar, però, que començà a traduir més seguidament –i ja no per encàrrec–, sobretot poesia.  A 57 anys acabà la carrera de Filologia anglesa que havia començat durant la guerra (amb professors com Carles Riba o Joan Mascaró). S’especialitzà en l'estudi comparat de la fonètica anglesa i catalana i les possibilitats d'aplicació a l'ensenyament. El manual que va fer conjuntament amb Josep M. Jaumà Our English friends reflecteix una part dels seus estudis. No va deixar mai d’escriure poesia, des que va publicar el primer llibre de poemes, Vida diària, a quaranta-cinc anys, el 1963, de la mà de l’amic d'exili Joan Oliver, fins a l’últim, Més enllà del parlar concís,  de 2014, l’any de la seva mort.

        La seva llarga carrera abasta diferents gèneres, interessos i activitats. Així doncs, Montserrat Abelló va combinar la poesia, amb la traducció i l’ensenyament de la llengua anglesa. Una part important de la seva energia creativa la va consagrar a la traducció de poesia, en la qual trobava la seva forma d’expressió. L’obra de traducció d’Abelló, que arriba als vint-i-cinc títols, va significar una forta vinculació de la cultura catalana actual amb la poesia en llengua anglesa del segle XX.  Li devem no solament la recepció en llengua catalana de Sylvia Plath (entrà en el món editorial català el 1985, amb Arbres d'hivern), sinó també la d’altres poetes d’expressió anglesa, provinents de tres continents com Adrienne Rich, Margaret Atwood, Alice Walker... que formen part de l’antologia Cares a la finestra: 20 dones poetes de parla anglesa del segle XX.

       El 1992, arran del congrés internacional del PEN que es va celebrar a Barcelona, va col·laborar amb Maria-Mercè Marçal en la creació del Comitè d'Escriptores del Centre Català del PEN, des d’on va treballar per a la divulgació d’altres literatures, participant en múltiples actes literaris i d’homenatge a escriptores com Anna Murià, Maria Antònia Salvà o Maria Dolors Orriols.

       D’altra banda, el 1998 i 1999 participà en els cicles de conferències “Cartografies del desig” i “Memòria de l’aigua” (posteriorment publicades en llibres), que impulsà el Comitè d’Escriptores del Pen Club català. El 1999, preparà, juntament amb Neus Aguado i Lluïsa Julià, l’antologia Paisatge emergent. Trenta poetes catalanes del segle XX.

       Destacar també les seves participacions en diverses jornades o seminaris, com ara el primer encontre de creadors “Llengua abolida”, celebrat a Lleida el 1999, que aprofundia en l’anàlisi de la poesia i de l’obra de la seva admirada Maria-Mercè Marçal. En aquesta conferència, Montserrat Abelló va tractar, precisament, la relació entre l’obra de Marçal i la poesia d’algunes poetes traduïdes per Abelló. El 2000 va intervenir en el VIII Seminari sobre la Traducció a Catalunya (que organitza l'Associació d'Escriptors en Llengua Catalana i que se celebra a Vilanova i la Geltrú), amb la comunicació "Com he traduït Sylvia Plath?", on exposa reflexions sobre la traducció de l'obra d'aquesta autora. O la seva participació al Congrés “Les malíssimes. Bruixes, sensuals i creadores” que es va celebrar a València el desembre de 2006.

       Participa amb assiduïtat i arreu en lectures poètiques de la seva obra o la d’altres poetes, com l’homenatge a Jordi Sarsanedas a l’IEC, o el viatge a la Fira del Llibre de Leipzig (avantsala de la de Frankfurt, a la tardor), on participà en els actes que l’Institut Ramon Llull va programar l’any 2007 pertot Alemanya per fer conèixer la literatura i la cultura catalanes.

       La seva feina ha estat reconeguda i ha rebut molts i diversos premis i distincions, tant pel seu vessant de poeta com pel de traductora, com ara el premi de la Crítica Serra d'Or de poesia per Dins l'esfera del temps (1999), el Cavall Verd-Josep M. Llompart de poesia (2003) i de traducció (2007), el premi de Cadaqués Quima Jaume de reconeixement a la creació poètica (2003) i el premi Lletra d'Or del mateix any per Al cor de les paraules. (Obra poètica 1963-2002). El 1998 li va ser concedida la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya “per la qualitat de la seva obra poètica, per la seva destacada tasca com a traductora al català de poesia anglesa del segle XX i pel seu dilatat combat com a feminista, amb el qual ha contribuït al progrés del nostre país”. El 2005 la Universitat de Vic li va retre homenatge durant les IX jornades de Traducció, que van acollir el primer Congrés Internacional sobre Gènere i Traducció. L’octubre de 2006 va oficiar com la poeta d'honor en el 6è Festival de Poesia de Sant Cugat.

       Els seus poemes han estat musicats per Txiki Berraondo (1980) o Mariona Sagarra (2007) i algunes de les seves traduccions també han estat escenificades, com ara Tres dones (Un poema a tres veus) de Sylvia Plath, amb les actrius Lluïsa Mallol, Marta Millà i Francesca Piñón (direcció de Calixte Bieito), o Cares a la finestra. Poesia anglesa feta per dones del segle XX (direcció de Magda Puyo). S’han fet lectures dramatitzades, dirigides per Araceli Bruch i amb l’actriu Lluïsa Mallol, de Digueu-me el meu nom (Plath, Rich i Sexton) dins el cicle “Cartografies del desig”, i Una fascinació: Maria Oleart i Anaïs Nin, dins el cicle “Memòria de l’aigua”.

                L’any 2012 té lloc la presentació del documental Com cau la tarda,  que ofereix un apropament íntim a la vida i l’obra de Montserrat Abelló. La seva néta Clara Bofill Pumarola, directora del documental amb Laura Torres, Cristina Fort i Sandra Vilar (com a treball de final de carrera), conviu durant tres dies a la casa familiar de Pals per entendre que hi ha darrera la poesia de la seva àvia.

                El nou de setembre de 2014 mor, a l’edat de 96 anys, plàcidament a Barcelona, “asseguda a la seva cadira, plenament conscient que és el seu darrer moment.”


 Obra:

1.       Poesia

Tot i que Montserrat Abelló no publica la primera obra, Vida diària, fins al 1963 a Barcelona, ja havia començat a escriure quan feia temps que era a Xile, on havia tingut contacte amb autors com Pablo Neruda o els també exiliats Xavier Benguerel i Joan Oliver. Va ser aquest últim, amic de l’exili, precisament, qui l’animà a publicar-lo a l’editorial de Joaquim Horta, i la va presentar amb un pròleg, en uns moments en què com diu Oriol Izquierdo “La veu de Montserrat Abelló devia resultar, per motius diversos, sorprenent en aquell context cultural català, encara tan masculí i tan poc obert, dels primers seixanta.”                                                                     

       No és fins al cap de divuit anys que apareix el seu segon llibre: La Sal, Edicions de les Dones, reedita, el 1981, Vida diària, afegint al volum un nou poemari de l'autora: Paraules no dites. El llibre va ser prologat per Marta Pessarrodona i il·lustrat amb sis dibuixos de la pintora i amiga de l’exili xilè, Roser Bru. L’aparició d’aquest llibre va rebre els comentaris a la premsa de dues lectores, Maria Àngels Anglada (1982) i Maria Cinta Montagut (1982), i va propiciar els contactes amb els cercles literaris i la relació amb altres escriptores.

       El 1986 va publicar, a Columna, el tercer llibre d'obra pròpia, El blat del temps, amb pròleg de Maria Àngels Anglada. Posteriorment, el 1990, Columna va editar un altre recull de poemes: Foc a les mans, prologat aquesta vegada per Maria-Mercè Marçal, que contextualitza la poesia d’Abelló en relació a la poesia catalana escrita per dones.

       El 1995 publicà dos llibres de poemes: L'arrel de l'aigua, a Edicions de la Guerra de València, i la plaquette Són màscares que m'emprovo..., una suite de vuit poemes, a Cafè Central.

       Ja amb vuitanta anys, el 1998, publicà a Proa el poemari Dins l'esfera del temps. Amb il·lustracions de Roser Bru.  L’any 2002, Montserrat Abelló va reunir la seva obra poètica en un únic volum: Al cor de les paraules. Obra poètica 1963-2002, editat i prologat per Oriol Izquierdo i publicat per l'editorial Proa el 2002. El títol d’aquest volum d’obra completa que aplega prop de quatre dècades de producció poètica, prové, com la majoria dels seus títols, d’un vers seu. Amb una suite de dibuixos de Roser Bru, creats expressament per a aquesta edició, el volum es complementa –en una secció final, Altres veus– amb una petita selecció de set poemes d’altres autores traduïdes al català per Abelló (May Sarton, Alice Walker, Margaret Atwood, Anne Sexton, Susan Griffin, Adrienne Rich i Sylvia Plath) i d’una traducció a l’anglès d’un poema de Maria-Mercè Marçal, així com també la reproducció en apèndix dels pròlegs que van acompanyar els quatre primers llibres de Montserrat Abelló.

       El 2006 aparegué, amb pròleg de Feliu Formosa i editat a València per Denes, Memòria de tu i de mi. , que ha merescut els comentaris crítics, entre d’altres, de Sam Abrams o de Francesc Parcesisas. També editat a Denes, va publicar al 2009 El fred íntim del silenci, una antologia,  Poemes d’amor, el 2010 i, ja l’any 2014, Més enllà del parlar concís, el seu últim poemari.

Pòstumament, és publica l’any 2016 una antologia preparada per Laia Noguera y amb música de Celeste Alías,  Tot sembla tan senzill, amb edició de l’editorial Fonoll.

2.       Traduccions

Montserrat Abelló era conscient de la importància del llegat literari d’altres cultures per a l’enriquiment i l’evolució de la pròpia, i del pes que hi tenen ; d’aquí la seva voluntat de fomentar la traducció de poetes i de tradicions literàries, en aquest cas, la femenina i anglosaxona i perquè traduir era una altra de les seves passions.

Va començar a traduir prosa i per encàrrec, al començament en castellà: Los infiernos del alma de Joyce Howard (Vergara, 1962), Aplicación de la Tecnología y Psicología para el hogar y la familia de Maude Williamson i Mary Lyle (Fondo de Cultura Económica, 1963), Mi padre Charlie Chaplin de Charles Chaplin Jr., i N y M. Rau (Seix Barral, 1963), Fail-safe.  Límite de seguridad d’Eugene Burdick [et al.] (Martínez Roca, 1963), La batalla de Berlín d’Andrew Tully (Grijalbo, 1964), La llamada del tigre de Keneth Anderson (Juventud, 1982) i Cartas a mi madre de Sylvia Plath (amb Mireia Bofill; Grijalbo, 1989).

       En català, i en prosa, destaquen les traduccions: Sota la xarxa d’Iris Murdoch (Proa, 1965) amb un pròleg seu; dues obres d’Agatha Christie: Un gat al colomar (Molino, 1965) i Sang a la piscina (Molino, 1985); El paper de paret groc de Charlotte Perkins Gilman (La Sal, 1971); Il·lusions de Richard Bach (Vergara, 1977); l’estudi preliminar de Magda Bogin a Les Trobairitz: poetes occitanes del segle XII (La Sal, 1983); dues obres d’E. M. Forster: Maurice (Columna, 1987) i El viatge més llarg (Columna, 1988), i Totes aquelles guerres de Gloria Montero (Meteora, 2000).

És arran del descobriment –de la mà de Toni Turull, al començament dels anys 70– de la poesia de Sylvia Plath, i amb la qual s’identifica, que comença a traduir poesia. S’interessa per les poetes anglosaxones i comença a traduir-ne obres al català: la primera, Arbres d'hivern, amb un pròleg de Marta Pessarrodona (Edicions del Mall, 1985), i l’última, Sóc vertical. Obra poètica 1960-1963, amb un pròleg de la traductora (Proa, 2006), totes dues obres de Sylvia Plath. A l’entremig de l’una i de l’altra hi trobem altres traduccions, altres veus que sent properes i que fa seves; les més destacades: Tres dones (Columna, 1993) i Ariel (amb Mireia Mur; Columna, 1994) de Sylvia Plath; l’antologia Cares a la finestra: 20 dones poetes de parla anglesa del segle XX, amb un pròleg de Montserrat Abelló (AUSA, 1993), Atlas d'un món difícil d’Adrienne Rich, amb un postfaci de Marta Pérez Novales (Edicions de la Guerra, 1994) o Poemes de Dylan Thomas (Cafè Central, 1995).

Montserrat Abelló també ha traduït a l'anglès textos de Salvador Espriu: Three Sorores i Mariàngela the Herbalist (INLE, 1967), de Mercè Rodoreda: My Cristina i The Blood (INLE, 1967),d'Alexandre Cirici: Barcelona, City of Art (Teide, 1975), així com poemes de Maria Àngels Anglada, Maria Mercè Marçal o Olga Xirinacs, (Poetry Canada, XI, 1990; Irish Translators Association, 1991; Caixa de Balears “Sa Nostra” i Universitat de les Illes Balears, 1993), que han contribuït a la difusió de la literatura catalana.