30 d’ag. 2015

ponts

pont reconstruït de Mostar
“Aquí la guerra pasó con sus águilas y sus tigres, con los viejos ultras del Estrella Roja de Belgrado encapuchados como verdugos.
Pasaban y quemaban los pueblos, asesinaban a los hombres y violaban a las mujeres. Solo quedaban filas de supervivientes que huían por carreteras que conducían a otros pueblos que habían corrido la misma suerte. La muerte avanzaba así, como el viento que sopla del mar.
Gojko nos cuenta lo que han hecho los supervivientes durante estos años. Han esperado que los llamaran para hacer el reconocimiento. Se han puesto en fila frente a una mesa a mirar fragmentes de hueso, gafas rotas, zapatillas Adidas, jirones de vaqueros Rifle o Levi's, relojes Swatch.
—Porque son muertos de nuestro tiempo, y llevaban las mismas marcas que nosotros ahora.
Pietro deja de sacar fotografías.
¿Cuánto tiempo va a tener que pasar para purgar una tierra donde el mal ha echado unas raíces tan profundas?
Apenas han pasado dieciséis años, la edad de mi hijo, de la joven nuca sentada ante mí.
Su padre decía que la nuca conserva el olor del nacimiento, del aire que trajo la semilla. Como un surco en la tierra.
Paramos en Mostar. Pietro quiere fotografiar el famoso puente. Recorremos los caminos sembrados de guijarros plantados en la arcilla. Reina un ambiente alegre, de turistas que pasean en sandalias, de pequeñas tiendas de recuerdos.
La ciudad es este puente, lo llamaban “el viejo”, y se referían a un viejo amigo, un dorso de piedra blanca que unía ambas partes de la ciudad, la cristiana y la musulmana. “El viejo” vivió durante casi cinco siglos, y fue destruido en pocos minutos.
Pietro no entiende por qué combatieron cristianos contra musulmanes.
—Pero si al principio se unieron contra los serbios...
Gojko le explica que el odio se extiende fácilmente, como un reguero de pólvora.
—Al final también lucharon musulmanes contra musulmanes.
Estamos sentados en un restaurante frente al puente, hemos pedido huevos duros y
una ensalada de tomate y pepino.
Pietro está hablando del paintlball, de ese lugar al que va de vez en cuando con sus amigos, donde juegan a la guerra, con cascos y todo, pero disparan bolas de pintura.
—¿Jugais por equipos?
—Sí, pero a veces también todos contra todos.
—Como nosotros al final.
Pietro ríe.
Este puente es una obra maestra de las reconstrucciones de la Unesco, ya que se construyó de nuevo con un único arco y con las mismas piedras que el antiguo. Pero sin la misma intención.
Los puentes unen los pasos de los hombres, sus pensamientos. En cambio, el nuevo puente solo lo cruzan los turistas. Ellos, los ciudadanos de esta ciudad dividida, permanecen cada uno en su lado. EI puente es el esqueleto blanco de una ilusión de paz.”
La palabra más hermosa
Margaret Mazzantini
Lumen, 2009
pág.470-471


“Barlés se detuvo a veinte metros del puente: una distancia prudencial desde la que podía distinguir los cajones de pentrita adosados a los pilares, y las botellas de butano que reforzaban el explosivo. Los cables detonadores bajaban por el talud hasta la linde del bosque, donde habían visto retirarse a los zapadores jáveos después de instalar las cargas. No podía verlos pero estaban allí, esperando el momento de hacerlo saltar. En el cuartel general de Cerno Polje, a pesar de su renuencia a pronunciar la palabra retirada, un comandante le había explicado lo básico del asunto:
-Sobre todo no crucen el puente. Se exponen a quedarse al otro lado.
Era lo que ellos llamaban territorio comanche en jerga del oficio. Para un reportero en una guerra, ése es el lugar donde el instinto dice que pares el coche y des media vuelta. El lugar donde los caminos están desiertos y las casas son ruinas chamuscadas; donde siempre parece a punto de anochecer y caminas pegado a las paredes, hacia los tiros que suenan a lo lejos, mientras escuchas el ruido de tus pasos sobre los cristales rotos. El suelo de las guerras esta siempre cubierto de cristales rotos. Territorio comanche es allí donde los oyes crujir bajo tus botas, y aunque no ves a nadie sabes que te están mirando. Donde no ves los fusiles, pero los fusiles sí te ven a ti.
Barlés observo de nuevo el otro lado del río, los árboles que ocultaban Bijelo Polje, y se preguntó qué tipo de blanco ofrecía en ese momento, y para quién. En cuanto asomase tras la curva el primer tanque o los primeros soldados de la Armija, los zapadores del bosque bajarían la palanca detonadora antes de salir corriendo. La idea, supuso, era mantener el puente hasta el último momento, por si alguno de los desgraciados que resistían en el pueblo alcanzaba el río. Aún se les oía disparar los últimos cartuchos entre los tejados en llamas. Por un momento los imagino rompiendo tabiques para huir de una casa a otra, arrastrando heridos que dejaban rastros de sangre sobre el yeso desmenuzado y los escombres del suelo. Enloquecidos por el miedo y la desesperación, Según el Sony ICF de onda corta y la BBC, en un pueblo vecino la Armija había descubierto una fosa con cincuenta y dos cadáveres de musulmanes maniatados. Y cincuenta y dos cadáveres puestos en fila hacen una fila muy larga. Además, tienen familia: hermanos, hijos, primos. Tienen gente que los echa de menos y al verlos allí, uno detrás de otro y recién desenterrados, se lo toma a mal. Por eso en Bijelo Polje la Armija perdía poco tiempo en hacer prisioneros. Barlés soltó una risita atravesada y lúgubre, para sus adentros. Quien hubiera bautizado aquello corno limpieza étnica, no tenía la menor idea. La limpieza étnica podía considerarse cualquier cosa menos limpia.”
Territorio comanche
Arturo Pérez-Reverte
RBA, 1997

pág: 16-18

28 d’ag. 2015

estrena


Avui s’estrena la pel·lícula ”Un dia perfecto”, del director Fernando León de Aranoa i protagonitzada per Benicio Del Toro, Tim Robbins i Mélanie Thierry.


La peli comença amb un grup de cooperants que tracta de treure un cadàver d'un pou d'una zona de conflicte a Kosovo, on algú l'ha tirat per contaminar a l'aigua i deixar sense proveïment a les poblacions properes que es servien d'ell. Però aquesta tasca tan simple es converteix en una missió gairebé impossible en la qual el veritable enemic sembla la irracionalitat. Els cooperants no es donen per vençuts i recorren el delirant paisatge bèl·lic tractant de resoldre la situació com ratolins atrapats en un laberint.


25 d’ag. 2015

dona i guerra


“El medico musulmán es un hombre bajo, de piel lívida, lleva una túnica  extraña y ridícula, con las mangas un poco cortas, como las de un niño que ha crecido. La cabeza calva  está surcada de venas que se hinchan mientras habla y parecen serpientes prisioneras. Asiente, se abotona los puños de la camisa. Aska tiene alguna fractura calcificada y un tímpano perforado. Por lo demás, no tiene lesiones internas, ni siquiera en el bazo. Es una mujer fuerte. El medico baja la mirada, los orificios tardaran su tiempo en cerrarse, como después de un parto.
No quiere dinero, le aparta la mano a Diego, baja la cabeza. Una pátina de sudor reluce en ese cráneo oscuro, surcado por grandes venas. Dice: “Dios no perdonará a nadie”. Se avergüenza de pertenecer a la raza humana. Cuando le comunica que Aska está embarazada, Diego no lo entiende, tiene que repetírselo.
Lleva un carrete en el bolsillo y lo busca. Lo aprieta con fuerza con la mano sudada.
Diego no sabe nada de mujeres usadas como trincheras en las que clavar el fusil. El medico lo sabe. Es una práctica de la guerra, fecundar los campos de semillas malignas.
Aska está embarazada de cinco meses, no puede abortar.
El medico musulmán dice: “Dios no perdonará ni siquiera a los niños”.”

La palabra más hermosa
Margaret Mazzantini
Lumen, 2009
pág.506

“Ziba recuerda como el peor momento de su vida aquel en que una docena de milicianos serbios borrachos entraron en el gimnasio en el que un centenar de jóvenes mujeres musulmanas permanecían prisioneras junto a sus hijos pequeños. "Entraron con fusiles y granadas", recuerda Emira, una amiga de Ziba. "Los chetniks gritaban: 'Mira cuántos niños tenéis. Ahora vais a tener a nuestros niños. Vais a tener a nuestros pequeños chetniks'. Y decían que no estaban interesados en mujeres embarazadas porque no podrían preñarlas".
Ziba, de 26 años y madre de dos hijos, fue una de las 12 primeras mujeres y niñas que eligieron los serbios en el campo de Kalinovik. "Nos llamaron putas, y uno de ellos me apuntó", dice Ziba. "Mis dos hijos se agarraban a mí, y fui obligada a dejarles "Ziba y otras 11 jóvenes -Sanela, la más pequeña, sólo tenía 16 años- fueron conducidas al hotel de Kalinovik. "Nos obligaron a limpiar los cuartos y fregar los suelos", recuerda Ziba. "Estaba todo planeado. Ya no gritaba nadie. Nos dieron carne, pan y agua Después de la comida nos ordenaron subir a los cuartos. Dos chetniks me llevaron arriba Ambos estaban borrachos y sucios. Sus barbas eran asquerosas. Les pregunté si podría ver a mis niños de nuevo, y uno de ellos dijo que sí. Me aterrorizaba la posibilidad de que los mataran mientras yo estaba en el hotel. Entonces uno de los chetniks me dijo que me desnudara. Añadió que si no hacía lo que decían, me cortarían el pescuezo. Le creí. Los dos me violaron, uno tras otro. Todo duró media hora. Entonces me reuní con las que ya habían salido de los cuartos. Nos obligaron a limpiar de nuevo el hotel y luego nos llevaron al gimnasio. Desde ese día ya no pararon. Las violaciones continuaron día y noche durante un mes". Era el 2 de agosto. Durante 26 días seguidos, sólo 10 de las 105 prisioneras del gimnasio escaparon a las violaciones colectivas, en algunos casos hasta por siete hombres. El mismo sufrimiento fue soportado por miles de mujeres musulmanas durante los meses de agosto y septiembre del año pasado, cuando las fuerzas serbias limpiaron étnicamente los pueblos musulmanes del este y el oeste de Bosnia.
El caso de Kalinovik destaca por el extraordinario número de detalles que emergen ahora. El ginecólogo Senad Saric que ya ha practicado siete abortos entre las supervivientes, mantiene un registro completo de los nombres y edades de todas las mujeres violadas junto a los de cinco niñas que fueron raptadas por los serbios y, aparentemente, obligadas a prostituirse.
Las supervivientes, que viven ahora en edificios semidestruidos en Jablanica o en la ruinosa ciudad de Mostar, junto al río Neretva, anotaron los nombres de varios hombres brutalmente asesinados, en su presencia y del trágico destino de al menos 71 mujeres que fueron acribilladas a balazos en un pueblo cercano. Aseguran que el jefe serbio de la policía local de Kalinovik conocía las violaciones y asesinatos pero no hizo nada por impedirlos.
Al menos una de las internas de Kalinovik guardó un diario secreto en el que anotó diariamente las humillaciones a que eran sometidas las mujeres musulmanas. Además, las mujeres han podido identificar a algunos de sus captores, todos ellos miembros de las Águilas Blancas, que dirige Vojislav Seselj considerado internacionalmente como un criminal de guerra, pero cuyo Partido Radical Serbio obtuvo un gran éxito en las elecciones celebradas en diciembre en Serbia.
Muchos de los niños que permanecieron retenidos en Kalinovik siguen traumatizados por la experiencia. Varios de ellos, de cuatro y cinco años fueron tendidos sobre mesas y amenazados con cuchillos sobre sus gargantas para que sus madres entregaran todas sus joyas y dinero. Hasan, el hijo mayor de Emira, todavía tiembla cada vez que su madre habla del campo de internamiento.
Los horrores de la guerra comenzaron en junio y julio del año pasado, cuando las fuerzas serbias empezaron a arrestar a hombres jóvenes en la región de Gracko. "Supimos que algo terrible iba a suceder cuando asistimos a los primeros crímenes", recuerda una víctima de las violaciones; "un día detuvieron a 120 hombres y segaron la garganta de 10 de ellos ante nosotras".
Los musulmanes constituían un 37% de los 10.000 habitantes de la región. Muchos huyeron hacia Kosovo o Macedonia, desde donde se les permitió volver a las zonas de Bosnia controladas por los musulmanes a través de Bulgaria, Hungría o Rumania. Emira y el centenar de mujeres que fueron internadas en Kalinovik huían hacia Konjic cuando fueron detenidas y trasladadas al gimnasio.
Al principio las mujeres no eran maltratadas. Emira recuerda a una joven serbia que acudía a Kalinovik para vender leche fresca. La comida era buena, y los guardianes les hablaban amistosamente, pero aquello no duró mucho. "Todo cambió el 2 de agosto", dice Emira. "Los guardias fueron remplazados por hombres de Seselj. Eran sucios y nos gritaban obscenidades. Apareció una mujer con largos cabellos castaños que decía ser de las Águilas Blancas y aseguraba que las cosas iban a cambiar para nosotras. Nos pidió que bajáramos los pantalones de los niños para comprobar si habían sido circuncidados. Los hombres empezaron a hablar de preñarnos. Esa noche empezaron las violaciones".
ROBERT FISK 
El País/ The Independent

11 de febrero de 1993

24 d’ag. 2015

exposició Serrat: 50 anys de cançons

Encara sou a temps de visitar l’exposició “SERRAT: 50 ANYS DE CANÇONS”al claustre de l’Arts Santa Mònica de Barcelona.  
Fins el  13 de setembre de 2015.

La carrera de Joan Manuel Serrat va començar el 18 de febrer de 1965. Radioscope, un dels programes més populars de la ràdio catalana, es retransmetia en directe des de l’estudi Toresky de Ràdio Barcelona. Aquell matí Salvador Escamilla va presentar a un jove del Poble Sec que havia escrit algunes cançons en català. En cosa de poques setmanes un encara desconegut Joan Manuel Serrat va passar a gravar el seu primer disc, incorporar-se a Els Setzes Jutges i iniciar els seus primers concerts públics.

La mostra de l'Arts Santa Mònica, “Serrat: 50 anys de cançons”, reflecteix aquests 50 anys a través no solament de la música sinó també d’objectes, imatges, instruments musicals, discos, literatura, petits i grans records. Són fragments de la nostra història més propera agrupats entorn a nou moments escollits per servir de trampolí cap a tota la obra i la vida de Joan Manuel Serrat.


L'exposició vol ser un reconeixement d'aquests cinquanta anys de poesia i cançons i tot el llegat que Serrat ha deixat en un col·lectiu important de músics actuals.

l'adaptació al cinema

"Tornar a néixer" és el títol d'una pel·lícula italiana de l'any 2012 que adapta la novel·la de Margaret Mazzantini. El títol original és "Venuto al mondo" com el de la novel·la. 
El seu director Sergio Castellitto, marit de Margaret Mazzantini, signa també el guió, juntament amb la pròpia autora. El repartiment, encapçalat per Penélope Cruz, el completen: Emile Hirsch, Pietro Castellitto, Jane Birkin, Saadet Aksoy, Adnan Haskovic, Sergio Castellitto, Mira Furlan, Branko Djuric, Isabelle Adriani, Sanja Vejnovic, Juan Carlos Vellido, Moamer Kasumovic.

La pel·lícula narra el retorn d'una mare soltera a Sarajevo bastants anys després de l'horrible contesa bèl·lica que va tenir lloc allà. El seu objectiu és retrobar-se amb el seu passat perquè el seu fill pugui conèixer, a través d'una exposició fotogràfica, al seu pare. Mitjançant flashbacks, l'acció oscil·la entre el present i el passat, mostrant-nos la relació amorosa tempestuosa entre un fotògraf nord-americà i una jove estudiant, de pas per Sarajevo, en el transcurs de la Guerra dels Balcans que va assolar el cor de l'antiga Iugoslàvia.




18 d’ag. 2015

sarajevo poetry

Izet Sarajlic (1930-2002) va ser assagista i traductor però avui és conegut, sobretot,  com a poeta. Probablement cap altre poeta bosnià hagi estat tan traduït com ell.

Sarajlic va arribar a Sarajevo amb quinze anys i en ella viuria sempre. Allí va publicar el seu primer llibre i allí va treballar com a periodista i professor. Autor d'una trenta de llibres, “Diari de guerra de Sarajevo” .

(poemes escrits durant el setge de Sarajevo)

LA SUERTE A LA MANERA DE SARAJEVO

En Sarajevo,
en esta primavera de 1992,
cualquier cosa es posible.

Estás en una cola para comprar el pan
y despiertas en un hospital
con una pierna amputada.

Después, incluso reconoces que has tenido mucha suerte.


LA QUEMA DE LOS LIBROS

Para protestar contra la indiferencia de la opinión pública internacional
algunos miembros de la Unión de Escritores
han anunciado que hoy
quemarán en público sus propios libros.

En su comunicado
veo que figura también mi nombre.

Es cierto,
apruebo de corazón esta protesta
contra la indiferencia del mundo,
pero yo nunca quemaré mis libros.

En primer lugar, porque los amo
y después porque será mejor
enviárselos a Ismar,
que hoy trabaja como farmacéutico en Suiza,
para que recuerde
la época en que reparaba mi techo
tapando los agujeros causados por las granadas.




TEORÍA DE LA DISTANCIA

La teoría de la distancia la han inventado los estrictos,

aquellos que no quieren arriesgar en nada.

Yo pertenezco a aquellos
que creen que del lunes
se debe hablar el lunes;
es probable que el martes sea demasiado tarde.

Obviamente es difícil estando en la cantina,
mientras caen los proyectiles,
escribir poesía.

La única cosa más difícil es no escribir.

NUESTROS ENCUENTROS DE AMOR EN EL LEÓN

Qué hermosa vejez pudimos haber tenido
tú y yo
sin toda esta locura nacionalista eslavo meridional.

Y en cambio,
después de todo sólo nos han quedado
estos encuentros de amor tristes
en el cementerio del León.

Ahora quiero decirte
que por momentos logro ser feliz
en medio de esta infelicidad
cuando en el cementerio me sorprende la lluvia.

Cuánto me gusta empaparme junto a ti.

BUSCO UNA CALLE PARA MI NOMBRE

Paseo por la ciudad de nuestra juventud
y busco una calle para mi nombre.
Las calles grandes, ruidosas,
se las dejo a los grandes, ruidosos, de la historia.
¿Qué hacía yo mientras se hacía la historia?
Sencillamente te amaba.
Busco una calle pequeña, una calle cualquiera,
por la que, sin llamar la atención de nadie,
podamos pasear incluso después de muertos.
No hace falta que tenga mucho verde,
ni árboles, ni pájaros propios.
Lo importante es que en lla un perseguido,
sea hombre o perro, pueda hallar refugio.
Sería maravilloso que estuviera empedrada
pero tampoco es lo que importa.

Lo más importante
es que en la calle que lleve mi nombre
no le suceda nunca a nadie una desgracia.


Sarajevo blues és un llibre de poesia publicat per primera vegada el 1992, durant el setge de Sarajevo,  per Semezdin Mehmedinović, escriptor i cineasta bosnià nascut l’any 1960.

CORPSE

Disminuïm la marxa al pont
per veure gossos pel Miljacka
destrossant un cadàver humà
després ens vam anar.

Res en mi ha canviat.

Vaig escoltar la neu rebentant sota els pneumàtics
com les dents mossegant una poma
i vaig sentir unes ganes boges de riure
per això
perquè aquest lloc es diu l'infern
i fuges d'aquí convençut
que la mort més enllà de Sarajevo no existeix.



17 d’ag. 2015

Sarajevo movies


1395 days without red es el títol de dues obres de vídeo-art realitzades per , la bosnià Šejla Kameric y el albanès Anri Sala, coproduïdes per  Fundació Macba, l’Artangel de Londres i el Museu Van Beuningen de Rotterdam, a través del col·leccionista Han Nefkens i protagonitzades per l’actriu Maribel Verdú.

 El títol va referencia a que els ciutadans, durant els anys que va durar el setge,  no van poder portar colors llampants per no ser un blan fàcil dels franctiradors.

Welcome to Sarajevo és una pel·lícula britànica de l'any 1997 dirigida per Michael Winterbottom. El guió és de Frank Cottrell Boyce i la història està basada en el llibre Natasha 's Story de Michael Nicholson

Protagonitzada per Stephen Dillane, Woody Harrelson i Marisa Tomei, la pel·lícula narra el treball d’un grup de periodistes britànics i nord-americans que cobreixen,  des de Sarajevo,  la guerra de Bòsnia. 

Un d'ells, Michael Henderson, troba a la ciutat un orfenat sotmès dia i nit a implacables bombardejos.  Allà coneix a Emira, una nena a la que promet ajuda. A partir de llavors, tracta de convèncer Nina, una assistent social nord-americana, perquè l'ajudi a treure il·legalment a Emira del país. 



La mirada de Ulisses es una pel·lícula grega dirigida por Theo Angelopoulos en l’any 1995.

Harvey Keitel,  esplèndid,  es un cineasta grec, exiliat als Estats Units, que torna a la seva ciutat natal per emprendre un viatge a la recerca de tres bobines sense revelar que contenen la mirada innocent dels pioners del cinema grec, la primera mirada apassionant . De Albània a Macedònia, de Bucarest a Constanza (Romania), a través del Danubi fins Belgrad i per fi a Sarajevo. En el seu camí es creua amb la seva pròpia història, amb el passat dels Balcans, amb les dones que podria estimar. Espera recobrar amb aquestes imatges oblidades la innocència de la primera mirada .

16 d’ag. 2015

lectura del mes, 11

“Cuando llego la noticia, Velida asintió. Fue un taxista el encargado de traerla, uno de aquellos héroes de la ciudad que se enfrentaban a los cruces más terribles con las puertas abiertas para recoger a los heridos. Un hombre alto, de rostro bellísimo, demacrado por la fatiga de la guerra. Estiro los brazos, los cerró sobre el pecho, como los musulmanes, e inclino la cabeza.
Jovan había sido abatido en el puente de la Unidad y la Fraternidad, se dirigía tranquilamente hacia los francotiradores de Grbavica. Era lo que hacía la gente demasiado cansada o demasiado orgullosa como él. Decidía morir de pie. Caminar hacia el propio francotirador, como un ángel.”

La palabra más hermosa
Margaret Mazzantini
Lumen, 2009
pág.377

El diari de Zlata és un dietari que relata les vivències de Zlata Filipović, una nena de Sarajevo, durant la guerra. 
Transcric uns fragments extrets de la pàgina de MireiaPellicer i Martí



“Dimarts 5 de maig de 1992
Dear Mimmy,
Sembla que la cosa es calma. Ja han provocat prou desgracies; quines?, no ho sé. Tot això és política, i espero que aquests "estimats patufets" s'entendran. sí, tant de bo s'entenguin, perquè puguem tornar a viure i respirar com tothom. És horrible el que ens passa. Vull que tot això s'acabi, per sempre, PEACE! PEACE!
Dijous 7 de maig de 1992
Dear Mimmy,
Estava gairebé segura que la guerra s'aturaria, i avui... Avui han disparat un obús o una bomba al parc que hi ha just al costat de casa. Al parc on jugava, on em trobava amb les amigues per passar-nos-ho bé. Hi ha hagut una pila de ferits. Entre els que conec hi ha la Jaca, la seva mare, la Selma, la Nina, en Dado, el nostre veí, i no sé quanta gent que passava per allà per casualitat. En Dado, la Jaca i la seva mare han tornat de l'hospital. Pel que fa a la Selma, li han hagut de treure un ronyó, i no sé com es troba, perquè encara és a l'hospital. LA NINA ÉS MORTA. Un bocí de metralla li ha partit el crani. I és morta. Una nena tan ferma. Anàvem juntes a la guarderia, i al parc solíem jugar totes dues plegades. Ara ja no la veuré mai més... no, no pot ser. Nina, onze anys, víctima innocent d'una guerra estúpida. Estic trista. Ploro. No comprenc, per què és morta. No havia fet res de res. Una guerra fastigosa ha port una petita vida d'infant. Nina, sempre et recordaré com una nena meravellosa.
Mimmy, t'estimo. Zlata.
Dijous 19 de novembre de 1992
Dear Mimmy,
Pel que fa a la política, res de nou. Es voten resolucions,  els "estimats patufets" continuen discutint i, mentrestant, nosaltres ens morim, ens gelem, ens morim de gana, acomiadem els amics, deixem la gent que més ens estimem.
Em passo tot el temps mirant d'entendre aquesta política idiota, ja que em fa l'efecte que és ella el que ha provocat la guerra i que per ella la guerra és la nostra vida de cada dia. La guerra ha eliminat el temps que passa, l'ha reemplaçat per l'horror. Em fa la sensació que la política vol dir serbis, croats i musulmans. Persones que són totes iguals. Que totes s'assemblen. Que no tenen diferències. Que tenen totes braços, cames, un cap, que caminen, que parlen, però que "alguna cosa" intenta tossudament fer-les tornar diferents entre elles.
Entre els meus companys, els meus amics, la meva família hi ha serbis, croats i musulmans. Formem un grup de gent molt barrejada, i jo no he sabut mai qui era serbi, ni qui era croat, ni qui era musulmà. Ara la política hi ha ficat el nas a dins i ha escrit una "S" sobre els serbis, una "M" sobre els musulmans i una "C" sobre els croats. Els vol separar. I per escriure-hi aquestes lletres, ha agafat el pitjor, el més negre dels llapis. El llapis de la guerra, que només sap escriure desgràcia i mort.
Per què la política ens fa tornar desgraciats, per què vol separar-nos, si tots sols ja sabem qui és bo i qui no ho és? Els bons els anem a veure sovint, els dolents, no. Entre els bons hi trobem serbis, croats i musulmans. I entre els dolents, els primers hi són tan nombrosos com els segons i els tercers. Molt bé, no entenc res, es veritat que sóc "petita" i que la política és cosa dels "grans". Però de totes maneres, em fa l'efecte que, la política, els "petits" la faríem millor. Nosaltres de segur que no hauríem escollit la guerra.
Els "estimats patufets" es diverteixen, i és per aquesta raó que nosaltres, els infants, no ens podem divertir; és per això que ens morim de fam, que patim, que no podem gaudir del sol ni de les flors; és per això que no podem fruir de la nostra infantesa. ÉS PER AIXÒ QUE PLOREM.
Zlata
Dilluns 15 de març de 1993
Dear Mimmy,
Torno a estar malalta, em fa mal el coll, esternudo i tusso. I aviat arribarà la primavera. La segona primavera de guerra. Ho sé gràcies al calendari, perquè la primavera no la veig, no la puc veure, perquè no la sento. Només veig pobres desgraciats que continuen carretejant aigua i altres persones encara més desgraciades, homes joves, a qui els falta un braç o una cama. Són els que han tingut la sort, o la mala sort, que no els matessin.
Ja no hi ha arbres deixondint-se, ni ocells, la guerra ho ha destruït tot. S'han acabat les revifades primaverals. No hi ha ni coloms, l'emblema de Sarajevo. NI crits d'infants, ni jocs. Els infants ja no sembla que siguin infants. Em fa la impressió que Sarajevo es mor a porc a poc, desapareix. La vida desapareix. Així doncs, ¿com puc sentir jo la primavera, ella que desvetlla la vida, si aquí no hi ha vida, si aquí tot sembla mort?
Torno a estar trista, Mimmy. I cals que sàpigues que ho estic cada vegada més sovint. Quan penso, em poso trista, però haig de pensar.
La teva Zlata.
Dissabte 17 de juliol de 1993
Dear Mimmy,
LA PRESENTACIÓ
[...] "Valent-se de la força d'una guerra que m'omple d'horror, intenten endur-se'm, arrencar-me bruscament, brutalment, de la riba de la pau, de la felicitat, d'unes amistats meravelloses, del joc, de l'amor i de la joia. Sóc com un nedador que no té cap ganes de tirar-se a l'aigua glaçada, però a qui l'hi obliguen. Estic desconcertada, trista, em sento desgraciada, tinc por i em pregunto on se'm volen emportar, em pregunto per què m'han robat la pau de la bonica riba de la meva infància. Jo era feliç, de viure cada nou jorn, perquè cada dia és bonic a la seva manera. Jo era feliç de veure el sol, de jugar, de cantar, en una paraula, trobava gust a viure la meva infància. No desitjava res més. Cada vegada em queden menys forces per continuar nedant en aquestes aigües glaçades. Porteu-me un altre cop a la riba de la meva infantesa, allà on tenia escalf, allà on era feliç i estava contenta, porteu-hi tots els infants dels quals han destruït la infància i que ja no tenen dret a gaudir-ne.
L'única paraula que desitjo enviar al món sencer és PEACE!
Divendres 17 de setembre de 1993
Dear Mimmy,
Els "estimats patufets" tornen a discutir, firmen alguna cosa. Una vegada més, ens volen fer creure que aquesta bogeria s'acabarà. Demà, les armes han d'emmudir, i el 21 de setembre a l'aeroport de Sarajevo, tothom ha de firmar LA PAU.
S'acabarà la guerra el primer dia de la tardor?
Estic tan decebuda de tots els alto el foc i totes les firmes d'acords anteriors, que no m'ho crec. No, no m'ho puc creure, perquè avui un obús ha estroncat la vida d'un nen de tres anys i ha ferit la seva germana i la seva mare.
L'únic que sé és que el seu joc ha provocat a Sarajevo quinze mil morts, tres mil dels quals nens, i cinquanta mil impedits per sempre que van pel carrer amb bastons o amb cadires de rodes i que ja no tenen braços o cames. Sé també que ja no hi ha lloc als cementiris i als parcs per a les últimes víctimes.
Potser per aquest motiu aquesta bogeria s'hauria d'acabar.
La teva Zlata.”



14 d’ag. 2015

lectura del mes, 10


“… me reencuentro con Ana y Mladjo. Zoran fue capturado por uno de los grupos paramilitares y murió mientras cavaba trincheras en el monte Zuc. Se ríen porque Zoran era un intelectual que huía del trabajo físico como un gato del agua, y les divierte imaginárselo allí, con la pala en la mano y hasta las rodillas de barro.
—Además —dice Ana—, las lágrimas ahogan a los muertos, y las carcajadas los mantienen con vida.
Lleva un par de Levi's 501 y una camiseta negra; conserva toda su belleza a pesar de tener los dientes más oscuros.
— ¿Qué haces todavía aquí? —me pregunta.
Mladjo me quiere enseñar su última obra. Nos dirigimos a un edificio de estilo austrohúngaro donde había una escuela primaria. El interior está destruido, pero la fachada aún se tiene en pie. Y ha rociado esa pared, solitaria como una tela colgada en la nada, con poliuretano expandido, ha creado la perspectiva de una clase... una inmensa formación de niños extraños. Reconozco muchas caras, Ana, Gojko y Zoran con su rostro picado de viruelas. Ha puesto a toda la gente que conoce en Sarajevo, a todos sus amigos, a los vivos y a los muertos.
¿Qué recuerdo del último mes? A Sebina con un gorro rojo de Papá Noel, que Gojko logró que le regalará un cámara irlandés. Iba con la madre a una fiesta en casa de una prima, Mirna tenía una bandeja de dulces, el pelo bien peinado y los labios pintados. Pasamos junto al Zemaljski Muzej, y lanzó una mirada a los antiguos stecci bogomilos acribillados por los disparos. Pero Sebina no parecía darse cuenta de esa profanación, y continuaba saltando entre los sacos de tierra de las trincheras. Era feliz porque su maestro había logrado organizar una pequeña clase en su apartamento, así no iba a perder el año escolar.
La guerra rezumaba dentro de mí a través de las mismas grietas por las que tiempo atrás había fluido el amor, y ahora se había depositado en mis vísceras, en lo más profundo de mi ser. De noche solo la luz de los proyectiles trazadores atravesaba la oscuridad. Pensaba en ese vientre que crecía, hinchado y cándido; ahora sabía que ese vientre era Sarajevo.”

La palabra más hermosa
Margaret Mazzantini
Lumen, 2009
pág.385-386


Metralla contra una embarazada en Sarajevo
per Francesc Relea, Sarajevo. 26 de gener de 1993

“La granada cayó en el jardín de la casa, a escasos metros de donde Mirzeta Fejzic estaba lavando la ropa. Las esquirlas de metralla hicieron impacto en el cuerpo de la mujer. Fue trasladada urgentemente al hospital Kosevo, de Sarajevo, donde fue intervenida durante dos horas. Mirzeta, de 28 años, se salvará probablemente, pero el feto llegó muerto al quirófano. Estaba embarazada de ocho meses y medio. Ocurrió a las cinco de la tarde del lunes, una tarde cualquiera de Sarajevo, con la única particularidad que esta vez el artillero decidió apuntar con su mortero asesino hacia el barrio de Grdonj. Mirzeta se enteró ayer por la mañana de que había perdido el hijo por una de las mujeres de la limpieza del hospital. Nadie quiere decirle que el bebé le salvó la vida. Soñaba con tener una niña y había decidido ya el nombre que le pondría: Amina. Tras la operación preguntaba insistentemente a la comadrona si era niña. "Todavía no lo sabemos, tenemos que comprobarlo", le respondían. No sabe que el bebé que llevaba en el vientre era un niño.
"Nunca había estado en el hospital ni había sido atacada. Quisiera que esto acabara ya, pero me temo que sólo es el principio. Esto no tiene fin", susurra Mirzeta en la cama de una improvisada sala de cuidados intensivos del hospital Kosevo. Hay otras dos mujeres ingresadas en la misma instancia. Mirzeta habla con un hilo de voz, pero con una lucidez impresionante.
La comadrona y las enfermeras escuchan con atención sus palabras. Recuerda que su hijo de seis años nació en Bijeljina, una de las primeras ciudades bosnias ocupadas por las fuerzas serbias cuando desencadenaron la guerra. "Cuando se produjo la famosa masacre, mi hijo estaba en Bijeljina. Tuve muchos problemas para traerlo a Sarajevo. Siempre habíamos vivido juntos serbios y musulmanes. Me sentía una ciudadana de Bosnia", dice.
"Espero recuperarme, espero", repite. Los médicos son moderadamente optimistas. "Ha perdido mucha sangre y puede haber complicaciones. Tenemos que esperar unos siete días para ver cómo evoluciona", explica el doctor Alimo Kapetanovic, quien practicó la operación. "La granada afectó seriamente el estómago, que presentaba un agujero de unos 10 centímetros. Encontramos varias piezas de metralla. La mujer estaba bajo estado de choque. Tuvimos que extirparle el útero y aplicar numerosas suturas en los intestinos. El mayor riesgo ahora son las infecciones".
El doctor Kapetanovic no tiene ninguna duda de que si Mirzeta no hubiera estado embarazada ahora estaría muerta, perjura que nunca se lo dirá. "En vez de matarla a ella, la metraIla encontró al bebé. Fue su coraza", señala.
"Esto no ha ocurrido en ninguna guerra", claman varios médicos del equipo del doctor Kapetanovic, quien asegura que nunca en su carrera profesional, desde el inicio de la guerra, había tenido un caso similar entre sus manos. "Un colega mío atendió hace tres meses a una mujer embarazada de seis meses que resultó herida por una granada. Perdió el niño y debió amputársele una pierna.
A las dos de la tarde, el marido de Mirzeta sólo ha podido hacer una visita fugaz al hospital. Es combatiente y debe acudir a una posición de la defensa de Sarajevo.
Ayer fue un día especialmente tenso en la ciudad. Han caído varias granadas de mortero y los francotiradores se muestran muy activos en su práctica de disparar contra todo aquello que se mueve. Uno de los proyectiles ha estallado cerca del cuartel general de los cascos azules. Un civil muerto y seis heridos. El pánico vuelve a reinar en la ciudad. No se ven colas de gente para comprar pan o aguardando pacientemente con sus bidones para llenarlos de agua. Los viandantes corren nerviosos por las calles a diferencia de las últimas semanas, en las que parecían haber recuperado una cierta calma.”






12 d’ag. 2015

lectura del mes, 9

Biblioteca de Sarajevo. Fotografia: Sergavio Sánchez
“Hay un polvo imposible de eliminar, una capa gris, sólida como el cemento. Velida se toca el pecho y dice que ese polvo de las cosas que caen ya está dentro de ellos, se ha pegado en sus pulmones.
—Es el polvo de los edificios donde vivimos… de nuestra biblioteca, de la vieja Vijecnica, de la universidad donde dimos clase, de las casas donde nacimos…
La cocina está llena de hojas, todos los estantes están cubiertos por una capa verde. Velida dice que la ortiga es el relleno ideal para el pan de pita.
—En Sarajevo todo el mundo come ortigas —sonríe, la dieta macrobiótica es algo bueno si logran sobrevivir a las granadas.
Sus estudios de biología se han vuelto útiles en esta época de escasez. Me ofrece una infusión de abeto.
—Es muy buena.
Me pregunta por qué he vuelto.
—Quiero estar con Diego, y él quiere estar aquí.
Sus ojos azules se tiñen de emoción.”


La palabra más hermosa
Margaret Mazzantini
Lumen, 2009
pág.361-362



11 d’ag. 2015

lectura del mes, 8

Esma amb el seu diari
“No recuerdo exactamente cómo sucedió… No recuerdo exactamente el momento. Quizá nadie lo recuerda. Sebina sí, dijo que estaba mirando los Simpson en la televisión cuando se interrumpió la transmisión. Ella fue a buscar corriendo a su madre, que estaba corrigiendo los deberes de sus alumnos en la cocina, en la mesa donde comía.
— ¿Qué pasa, mamá?
Mirna se quitó las gafas y miró a la hija, que se había detenido en la puerta.
—Tranquila.
Un estruendo llegaba de las montañas. Era la vida, que huía, para ceder su puesto a la locura. Aún no lo sabían y se abrazaron. Tenía que corregir esos deberes, Mirna los tocaba… flotaban ya a lo lejos, como las pequeñas vidas que los habían escrito, como la mesa, como ellas dos. Aquello duró poco, los Simpson no tardaron en volver a tomar la palabra con sus vocecitas de dibujos animados, de personajillos cómicos.
No, no recuerdo a ciencia cierta cuándo se interrumpió el hilo de la normalidad, cuándo corrieron a esconderse los perros…
Había ropa tendida, era primavera, la estación de la limpieza, de las ventanas abiertas. De vez en cuando se oía el graznido de un cuervo por la calle, pero nadie le prestaba atención. Era una ciudad pacífica, nadie se preguntaba de qué etnia era el otro, el vecino o la mujer. Se querían o se odiaban por simpatía, por intuición, como en cualquier otro lugar del mundo.
Habían empezado a disparar contra las casas. Las primeras granadas cayeron lejos de donde nos encontrábamos, oímos aquellos estallidos, que nos parecieron una grabación, como si surgieran de las rejillas de plástico de las radios.
Velida dijo:
— ¿Quién puede tener interés en matarnos?
La granada cayó tan cerca que tuve la sensación de que me había entrado en la barriga y me había sacudido. Disparaban contra la zona de Bascarsija. Por un instante nos quedamos mirando, muertos. El pequeño rostro de Velida crispado en una parálisis torpe, como un rostro ya difunto. Las tacitas temblaban, temblaban los libros… Los mirlos se habían escondido bajo un montón de guata.
Velida gritó:
— ¡Jovan! ¡Jovan!
—Estoy aquí.
El anciano biólogo no se había movido de su butaca. Le estaba dando caladas a uno de sus cigarrillos, los dedos amarillentos como el pelo. Cayeron cosas de las estanterías. Los cristales estaban intactos, de momento. Temblaban como mis dientes. En cierto momento tuve que agarrarme el mentón con la mano, para detener aquel ruido, que sonaba como una trampa para animales. Recogí lo que había que recoger. Me encerré en el dormitorio y aferré una almohada. No era capaz de hacer que los dientes dejaran de castañetear, y sentía un dolor tremendo en el vientre… El mismo de los abortos. Una mano que lo arranca todo.”
La palabra más hermosa
Margaret Mazzantini
Lumen, 2009
pág.311-312


“Sarajevo, 6 de abril 1992. Querido diario: llevamos varios días en guerra. Están destruyendo nuestra ciudad. Estoy muy triste porque llevo tiempo sin poder ir al cole. Juego en el sótano y estoy muy aburrida, no puedo salir a la calle; sólo escucho tiros por distintos lugares de Sarajevo.”

“30 de abril 1992: Querido diario, el ejército serbio está lanzando misiles y granadas en Bijelna…”

“ 2 de mayo:  la ciudad está sitiada ... han comenzado a bombardearnos, primero el barrio de Aliposino Polje … “

“4 de mayo: hace 29 días que no voy al colegio, han tirado una bomba y ardió por completo, delante hay barricadas.  No entiendo nada. Hoy hemos intentado salir del país, pero ha sido imposible. Mi mejor amiga lo ha conseguido, el único recuerdo que tengo de ella es el dibujo de este triste koala. Sigo durmiendo en los sótanos. Me gustaría volver a jugar como antes. Me gustaría comer frutas y verduras. Aquí dibujo el túnel de la vida de Sarajevo. Estoy muy triste. Lo único que puedo hacer es escribirte aunque tengo muy poco ya que contarte querido diario, pero,  por supuesto, yo nunca te olvidaré”.


Així comença la primera d'una sèrie de cròniques de guerra que Esma, una nena bosniana de nou anys, va escriure fins que es va assabentar de la mort del seu pare. Esma, la seva mare i la seva germana van arribar a Espanya com a refugiades de guerra al desembre de 1992