Para mí, uno de los grandes aciertos del ensayo que estamos leyendo este mes son las cuestiones abiertas que nos plantea su autor al final de cada capítulo.
Veamos que reacciones ha suscitado su lectura entre los distintos medios y las opiniones del propio autor sobre su obra.
Inés Belmonte Amorós, en la revista Zenda del día 17/03/2021 se pregunta “¿Es potencialmente peligroso leer?”, y reflexiona:
“El ensayista nos pasea por los entresijos sociales y antropológicos de la lectura, pintando un bosquejo iluminador que combina el análisis del fenómeno con una serie de propuestas prácticas y muy viables para reavivar el ánimo lector.
Nos enseña también que la “furia de la lectura” emerge en épocas en las que se siente la urgencia de construir una nueva subjetividad colectiva; en la urgencia de revelar y reconfigurar los patrones socioculturales. Y una se pregunta ¿qué mejor momento que este?”
En el Diario de Sevilla del 04/04/2021, Javier González-Cotta, titula su artículo “Los malvados también leían”, donde leemos:
“… estamos ante un ejercicio de autocrítica lectora, individual y comunitaria, que se adentra en los diversos meandros del acto de leer, que busca respuestas actuales –y no adhesiones buenistas– al supuesto beneficio que hoy por hoy sigue trayendo consigo la lectura tradicional. El autor confiesa ser un bibliópata. Pero el frenesí lector no lo ha convertido en un émulo locuelo de Alonso Quijano o de aquel patético Kien creado por Canetti en Auto de fe.”
Gerard Lombarte, en la Revista Rambla de fecha 15/04/2023, entrevista a nuestro autor:
“Pregunta:
¿Cree que la lectura está todavía en condiciones de cumplir con su promesa de humanización y racionalización?
Respuesta:
Esa es la pregunta a la que trata precisamente de responder este libro, con más o menos éxito o acierto. En contra de la opinión general, la lectura no nos hace automáticamente ni más inteligentes, ni más humanos, ni más compasivos. Todos los regímenes autocráticos se han mostrado unánimemente de acuerdo en que el poder de los libros y de la lectura son como una “bomba atómica espiritual” —tal como reclamaba Mao TseTung respecto al Libro rojo— cuyo efecto expansivo y disuasorio hay que utilizar y controlar. Todos los autócratas de la historia y del mundo han intentado hacer prevalecer un solo libro y una sola lectura legítima de ese mismo libro, de manera que encontramos episodios tan apasionantes como el de la lucha fratricida por minucias filológicas o semánticas entre supuestos hermanos de fe, como la que mantuvieron durante décadas Bartolomé de Carranza y Fernando de Valdés en el siglo XVI por la interpretación lícita de la Biblia, algo que implicó a un Rey y dos Papás, ni más ni menos.
La lectura es flexible, intrínsecamente maleable, se presta a lo mejor y a lo peor, y la cantidad de ejemplos históricos que apuntan hacia un uso perverso se agolpan en las estanterías. Hay pensadores, como Peter Sloterdijk, que sostienen que esto bastaría para descalificar a la lectura como una antropotecnia válida para abundar en nuestro proceso de humanización y abogan por la manipulación de otro alfabeto, el genético, para perfeccionarnos, sea eso lo que sea. “
En “Libros de Cíbola” leemos la reseña del libro realizada el 01/02/2021:
“Considero que La furia de la lectura es uno de los más estimulantes trabajos que se han escrito sobre el tema y, sin duda, resultará de gran interés para aquellas personas para las que la lectura supone una parte importante de su vida, ya sea como mero entretenimiento o como búsqueda de conocimiento (o ambas cosas). Yo añadiría, para terminar, que es cada lector, en base a su experiencia personal, el que sabe o intuye por qué lee, cómo ha evolucionado su forma de leer y qué cambios le ha provocado en su vida.”
Al blog de l'Escola de Llibreria de la Facultat d’informació i mitjans audiovisuals de la UB i el Gremi de llibreters de Catalunya, llegim la ressenya del 07/07/2021 titulada “Defensa i il·lustració de la lectura” i escrita per Enric Sullà:
“Si algú em pregunta si val la pena llegir La furia de la lectura, de Joaquín Rodríguez, li diré de seguida que sí, que en traurà molt de profit, que és possible que s’hi entusiasmi i tot. Ara, com qualsevol reivindicació de la lectura, perquè això és el que és al capdavall, corre el perill de no convèncer, però estic segur que aquest llibre no deixarà indiferent perquè pot fer pensar molt. Les preguntes inicials, les primeres de les moltes que es formulen estratègicament al llarg del llibre, donen el to de l’argumentació i situen el problema que vol examinar: llegir, ens fa més bones persones?; la lectura ens fa més sensibles, receptius, compassius i intel·ligents?; una societat de lectors, és una societat millor?; les societats on es llegeix més, les més cultes, són aquelles on més es valora la dignitat humana? (p. 15). La resposta tòpica a totes quatre preguntes és que sí, i dic tòpica perquè, si ens ho pensem millor, la resposta també pot ser o ha de ser que no: llegir no ens fa més bones persones, ni més intel·ligents ni més compassius; una societat culta no és millor que una tribu africana o amazònica que manté la cultura tradicional oral, ni tampoc no garanteix el respecte a la dignitat humana com ho demostren les dictadures i els règims autoritaris durant el segle XX i el que portem del XXI. Davant d’aquest dilema, Joaquín Rodríguez es demana al subtítol del seu llibre, per què cal continuar llegint al segle XXI, és a dir, si cal continuar defensant la lectura.”
Per celebrar el Dia del Llibre d'any 2022, el Centre de Ciències Humanes i Socials del CSIC va celebrar un col·loqui amb Joaquín Rodríguez, el nostre autor del llibre "La furia de la lectura. Por qué seguir leyendo en el siglo XXI", en diàleg amb Elea Giménez i César Rendueles del CSIC.
