04/06/2026

el llibre de juny, lectures

  

Primera edició
    En esta obra de Antonio Buero Vallejo, la escalera es una metáfora del sistema social español de la época: todos quieren prosperar, pero nadie asciende realmente. Nos muestra la inmovilidad estructural de las clases bajas y medias en la España franquista, un grupo que permanece igual mientras sus vidas se desgastan en un ciclo infernal de pobreza, resignación que se repite por generaciones. 

    El autor utiliza su obra como herramienta de denuncia, al mostrar la alienación a la que arroja la pobreza, exponer las injusticias del sistema que impiden la promoción social e invitan a la reflexión sobre la responsabilidad colectiva y lo necesario del cambio social- En definitiva, Buero Vallejo, con esta obra, nos incita al debate social. 

    Antonio Buero Vallejo opina en “Ante el estreno de Historia de una escalera”

    "Historia de una escalera es una obra en tres actos y treinta años. Treinta años vistos desde nuestro tiempo, y que no tienen por ello la fisonomía fácil y risueña del sainete, sino la áspera y angustiada de la tragedia. Frente a las graves crisis que el mundo vive, caben dos salidas individuales: refugiarse en las triviales diversiones que dispersan nuestra vida, o dar valerosamente cara a los problemas con toda la piedad y sinceridad que nos son posibles. Fue esta mirada, que no teme al amargo escondido en las cosas, atributo de las más representativas obras de arte españolas. Por español que, humildemente, no tiene miedo a mirar así, preferí escribir una sincera comedia de tendencia trágica a servir al público una divertida frivolidad más. 

    Pero, siendo comedia española, no me interesó ningún localismo, porque busqué la vena permanente de humanidad que late bajo todos los localismos y que, en nuestros días, me parece ver latir apresada y viva entre los grandes límites del hombre que son el tiempo y el espacio, representados por la escalera en el caso de mi obra. 

    La construcción técnica me preocupó especialmente; un escenario «de puertas afuera» imponía una forzosa fugacidad en las situaciones, muy interesante de resolver. El sentido aleccionador o moral va implícito en la comedia; no se expresa de una manera concreta, porque la fuerza del teatro está en las pasiones y en la vida más que en las ideas o soluciones absolutas; en sugerir y conmover más que en afirmar. 

    Historia de una escalera busca hoy entre vosotros la corroboración del propósito con que fue hecha: un modesto intento del teatro de nuestros días, cargado de la cruda y real sinceridad a que nos obliga nuestra hora. “ Ante el reestreno de la obra, al cumplirse 25 años de su estreno, 

    Mariano de Paco opina: 

    "[En Historia de una escalera] hay, a nuestro modo de ver, tres aspectos o factores esencialmente interrelacionados y que mutuamente se condicionan: el personal, la actitud y el modo de ser cada individuo; el contexto social en que éstos se encuentran; y, finalmente, un factor que se ha tenido menos en cuenta, el metafísico, que con no pocas ciertas reservas llamaremos «existencial», y se refiere sobre todo al tiempo, elemento dramático de especial importancia en la pieza que comentamos. Cada uno de ellos influye, no obstante, de diferente modo en cada personaje. [...] Una explicación coherente y completa de la obra debe tener en cuenta estos tres factores, cuya dialéctica interacción hace posible una visión de conjunto. A nuestro juicio son parciales e insuficientes las que olviden la dependencia mutua de estos tres elementos. El fracaso de Urbano y Fernando, como el de cada uno de los personajes del drama, tiene su origen en ellos, y sólo en la medida en que se varíen se modificará el resultado. 

    Ricardo Doménech, en su obra “El teatro de Buero Vallejo. Una meditación española”, reflexiona: 

    "Para Fernando y Carmina, esta escena de amor [final del acto tercero] entre sus hijos puede tener el valor de una anagnórisis: en ellos pueden reconocer su propia verdad, el motivo de su fracaso. Cierto que ya no es tiempo de rehacer el pasado, que su vida ha sido lo que ellos han decidido que fuera y que ahora deben expiar sus errores. Pero en la medida en que sean capaces de asumir sus propias culpas y de ayudar a sus hijos a no incurrir en ellas, les será posible dar un significado nuevo y positivo a su vida. Así pues, también para ellos queda «una posibilidad de salvación», aunque ésta sea más oscura y difícil que en el caso de los hijos. También para ellos queda abierta la esperanza."

Buero Vallejo,
En la escalera (ploma), 1947

    En la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes leemos:

 

    “Historia de una escalera, drama con el que se inició una nueva época en nuestro teatro y primera manifestación pública del más importante dramaturgo español actual, debe ser considerada con justicia raíz y fundamento del teatro de Buero Vallejo.”

 LEER EL ARTÍCULO COMPLETO


    En el espacio “Materiales de Historia de la Filosofia”, leemos en la entrada “Historia de una escalera: censura y teatro en la España de la dictadura franquista”:

     Los textos teatrales que se pretendieron representar durante la dictadura franquista debían pasar el filtro de la Junta de Censura de Obras Teatrales, un organismo que funcionó hasta 1978 (incluso durante los tres primeros años de la Transición). En muchas ocasiones la censura supuso "la desaparición de frases, la desvirtuación de diálogos y situaciones dramáticas, e incluso su prohibición total". También sufrieron la censura las obras de los autores del exilio (Max Aub, José Bergamín, León Felipe o Rafael Alberti),y autores extranjeros de signo claramente izquierdista (Bertolt Brecht, Jean Paul Sartre...). Hasta el 4 de marzo de 1978 no se recuperaría la libertad de expresión en los escenarios españoles (tras cuatro décadas de censura). Ese día entró en vigor el Real Decreto 262/1978.

 LEER EL ARTÍCULO COMPLETO


Historia de una escalera, 1949

    Con motivo de la celebración de su estreno 75 años después, Javier Vallejo escribe en El País de fecha 07/02/2025:

 

    “No ha envejecido un ápice Historia de una escalera. Su dimensión existencial y su universalismo cobran mayor relieve 75 años después de su estreno en este mismo Teatro Español, donde se repone. Incluso la falta de referencias a la Guerra Civil coadyuva a que ese estrecho lugar de paso sin horizonte donde se desarrolla toda la representación pueda pertenecer lo mismo a una casa de vecinos española que a uno cualquiera de los bloques de viviendas sociales sembrados hacia 1920 en el distrito XV parisino o a la corrala de La Habana donde Raúl Villareal filmara en 2013 una versión de la obra de Buero Vallejo con acento local, para la Televisión Cubana.”

 

LEER LA CRÍTICA COMPLETA


Historia de una escalera, 2025


03/06/2026

per terres de ponent i tres

 



    L’objectiu del diumenge es visitar la localitat de Penelles, ja que les seves pintures murals han convertit aquest petit municipi en el museu a l'aire lliure més important de Catalunya, transformant un petit poble de menys de cinc-cents habitants, i afectat per un seriós problema de despoblament, en un referent internacional de l'street art.

    El recorregut el fem amb l’Albert, el nostre guia per aquest museu a l’aire lliure.


    Penelles era un municipi eminentment agrícola que patia els efectes de l'èxode rural i el deteriorament dels immobles. L’any 2016 neix el Festival Gargar, fruit de la idea de la empresa local Binomic (una empresa creada el 2005 especialitzada en la direcció artística d'aplicacions interactives i esdeveniments culturals, i liderada per Jordi Solsona i Mar López-Pinto), amb el suport de l'Ajuntament de Penelles i la Diputació de Lleida, van idear el projecte. El festival es va batejar amb el nom de “Gargar Festival de Murals i d'Art Rural”, i el nom s’inspira en el cant de la ganga (gargar), un ocell estepari de la zona que es troba en perill d'extinció, simbolitzant la lluita del poble per no desaparèixer.


    La fusió de la cultura urbana i el món rural, dignificar l'espai públic i atraure turisme son els objectius de aquest projecte: dinamitzant l'economia local i intentant frenar l'èxode rural. Des de la primera edició, l’èxit del projecte ha sigut rotund. El que va començar com una acció puntual per pintar unes quantes parets es va convertir ràpidament en un reclam massiu.

    El festival es celebra anualment cada mes de maig. Ha acollit més de 300 artistes d'arreu del món que treballen de forma voluntària a canvi de allotjament, menjar i material. En tots aquests anys, el poble s'ha anat omplin d'obres fetes amb esprai, acrílic, brotxa, plantilles, collage, tèxtil, ... Els creadors tenen plena llibertat per triar els motius de les seves creacions, malgrat tot predominen els motius relacionats amb la vida rural, la pagesia, els animals autòctons, la vellesa i la memòria històrica. Destacar els retrats de veïns del poble pintats a les façanes , com el famós "Tato".




    L’any 2020 l'artista Berni Puig va pintar completament l'interior de l'església de Sant Joan Baptista, convertint-la en una de les poques esglésies en ús amb una intervenció d'art contemporani abstracte a Catalunya. L'obra, titulada  Omnipresent és una reinterpretació pictòrica del mapa de Penelles vist des de l’aire. Els murs mostren rectangles, línies i formes geomètriques que corresponen als camps de conreu, camins, canals i parcel·les del terme municipal. És, literalment, el territori convertit en mural. D'aquesta manera, el poble entra dins l’església: la comunitat, la terra i la vida quotidiana són assumides com a part del sagrat i és un homenatge als pagesos i a la història agrícola de Penelles, reconeixent la feina de generacions.




    
   



     Al finalitzar el recorregut, vam prendre un petit refrigeri a Cal Centro (gràcies Fina, Tonio per la vostra generositat!!!!) , la casa familiar de la companya de Vespres Literaris, Fina. Cal Centro, en la seva planta baixa, era un bar que durant la segona república va ser lloc de trobada i reunió de persones d'esquerres i afins a la república, la segona planta era un hostal. Durant la guerra van confinar tota la família en una de les habitacions del hostal (uns 10 m2), hi van convertir la resta de dependències com hostatge de la tropa. Per Cal Centro van fer estada nois de la lleva del biberó (entre 16 i 18 anys); , els donaven un bon sopar i un esmorzar, un bon raig de conyac i a la batalla, s'estima que van caure fins a 300 persones diàries, la gran majoria biberons.

    Quan va acabar la guerra, el bàndol vencedor va imposar les seves normes i represàlies, aleshores el jove pare de Fina, Joan Guasch Bernades conegut com Joanet de Cal Centro, va haver de fer el servei militar obligatori i a la família se li va prohibir obrir Cal Centro. Quan Joanet va tornar al poble, en no poder explotar el negoci familiar va haver de dedicar-se a múltiples treballs.

La jornada va finalitzar amb un dinar de germanor al proper restaurant del Castell del Remei.




02/06/2026

per terres de ponent, dos

 


    Una vegada finalitzada la ruta urbana per Agramunt, ens vam traslladar a la propera localitat de Balaguer,  ja a la Noguera.

    Recuperades les forces i allotjats, vam fer un recorregut literari pels carrer de la ciutat de la ma de la Teresa Pàmies i Bertran i el Josep Carner-Ribalta.

    
    Teresa Pàmies i Bertran va néixer a Balaguer l’any 1919. Filla d'un dirigent comunista, es va implicar de ben jove en la lluita política i va tenir una formació autodidacta. Durant la Guerra Civil es va traslladar a Barcelona, on va militar a les Joventuts Socialistes Unificades de Catalunya (JSUC) i va fundar l'Aliança Nacional de la Dona Jove. La jove Pàmies va destacar com una gran oradora i va viatjar als Estats Units el 1938 per buscar suport internacional per a la República en perill.

    Amb la victòria franquista es va exiliar i va viure a França, la República Dominicana, Cuba, Mèxic i Txecoslovàquia, tornant l'any 1971 gràcies a l'èxit de la seva primera gran, “Testament a Praga”, Premi Josep Pla de narrativa, establin-se a Barcelona.

    Va començar a publicar llibres relativament tard, complerts ja els cinquanta. La seva obra destaca pel seu fort caràcter autobiogràfic, testimonial, directe i compromès, en obres com la mencionada, “ Quan érem capitans” (1974) i “Va ploure tot el dia” (1974).

    Va col·laborar regularment en mitjans de comunicació catalans com el diari Avui, la revista Serra d'Or i a la ràdio.

    Va morir a la ciutat de Granada l’any 2012.


    Josep Carner i Ribalta va néixer a Balaguer l’any 1898, Començà la seva trajectòria com a publicista a les revistes “La Falç” , “L'Estisora”i ” La Flama”, vinculada a la línia patriòtica de Francesc Macià. Després es traslladà a Barcelona, on col·laborà amb “L'Intransigent” o “La Sardana”; destacat escriptor, polític nacionalista i cineasta, va tenir una biografia intensa i polifacètica, marcada pel seu compromís amb l'independentisme català i la seva carrera intel·lectual a cavall entre Catalunya i els Estats Units.

    Va actuar com a secretari de relacions exteriors de l'organització Estat Català i va acompanyar Francesc Macià en moments com el viatge a Moscou, els fets de Prats de Molló i el viatge a l'Havana. Durant la Segona República, va esdevenir primer cap de premsa del Parlament de Catalunya. També treballar com a secretari de Ventura Gassol a la Conselleria de Cultura i fou nomenat comissari d'espectacles. Viatjar als Estats Units, treballant com a guionista i publicista per a la productora cinematogràfica Paramount a Nova York i Hollywood, per això se'l considera el primer català a treballar a la indústria de Hollywood, un model que posteriorment va intentar replicar a Sabadell sense èxit a causa de la guerra.

    Durant plena Guerra Civil, l’any 1937, va fugir a l'exili i es va establir definitivament als Estats Units, on va formar part de la delegació del Consell Nacional de Catalunya.

    A banda de la seva acció política, va conrear la poesia, la traducció, l’assaig, la pintura i la publicitat.

    Va morir a Simi Valley, Califòrnia l’any 1988).


    Al llarg del recorregut vam llegir fragments de la seva obra relacionada amb Balaguer. El primer punt del recorregut l’estació del tren, on vam llegir un fragment del llibre de la Teresa Pàmies “Va ploure tot el dia” que recull l'enyorança i el xoc emocional de retrobar la seva terra natal desprès de trenta anys d’exili. A la Plaça de la Sardana, següent punt de l’itinerari, llegim un nou fragment de la mateixa obra, on evoca els records dels anys trenta i les transformacions urbanes i socials de la Balaguer de la seva joventut. Després d’un petit contratemps amb la pluja, arribem als porxos del carrer del Pont, ja al altre costat del Segre, on llegim un fragment del llibre “Sícoris”, de Josep Carner-Ribalta (un llibre que es planteja com una biografia novel·lada del riu i de les terres de Ponent), on recorda una de les recurrents crescudes del riu en aquest punt de la ciutat. A la Plaça del Mercadal, concretament a l’actual número 32, va néixer Josep Carner-Ribalta. Llegim un fragment de la seva obra “De Balaguer a Nova-York passant per Moscou i Prats de Molló. Memòries “, on rememora, amb tocs d’humor, l’anècdota del registre del seu naixement .En aquest mateix lloc, vam llegir un fragment de “Tenia deu anys i era el primer de maig dins Temps era temps (1931-1975”, de la Teresa Pàmies, on evoca el pare un primer de maig. Al carrer de Francesc Borràs, i al número 10 d’aquest carrer va néixer la Teresa Pàmies, vam llegir un fragment del famós “Testament a Praga”, on recorda el pare sempre lluitador. Finalitzem el nostre recorregut a la Plaça de Sant Salvador, davant de les restes de l’església del mateix nom. Llegim el fragment del llibre “Va ploure tot el dia”, de la Teresa Pàmies. Transcrivim el fragment: 

    "Amb els ulls clavats al campanar del temple més alt, a la vora dreta del Segre, pogueres orientar-te fins al pont de pedra picada. No vas conèixer els pescadors de canya que ni s’adonaren del teu pas. Els vells porxos del carrer del Pont et van semblar tan baixos que et sentires altíssima; més foscos, més pintorescs, com els de la Place des Vosges del teu exili. La plaça de Sant Salvador, ja no hi era. Hi mancava el temple, destruït per les bombes de la guerra civil i, sense temple, allò ja no és una plaça; hi mancaven els salzes al voltant de la font, o és que mai no hi hagué salzes ni font, a la plaça de Sant Salvador on va néixer el teu pare.”








01/06/2026

per terres de ponent, u


    El passat cap de setmana els deVespres Literaris vam fer una petita ruta per terres de Ponent.



    Dissabte al mati vam fer la primera parada de la nostra ruta, a la ciutat d’Agramunt, on vam visitar, en primer lloc, el museu del torró i la xocolata que Torrons Vicens té en aquesta localitat de l’Urgell. Com indican en la seva pàgina, el museu és “un espai on es pot conèixer la història del Torró i la Xocolata d’Agramunt així com la trajectòria de l’empresa”. El 1.775 la família Vicens comença a elaborar el tradicional Torró d'Agramunt ( amb Indicació Geogràfica Protegida (IGP) des de l'any 2002) de forma totalment artesanal, utilitzant mel, ametlles, clara d'ou i pa d'àngel. Durant més de dos segles, la fórmula secreta i el procés d'elaboració es transmeté de pares a fills.


    L'any 2000 l'empresa passa per una greu situació econòmica. és llavors quan l'empresari Àngel Velasco compra la marca, preservant el llegat de la família Vicens, el mètode tradicional i el vincle amb la vila d'Agramunt. De la seva ma, i assessorat per prestigiosos xefs, transforma completament el sector llençant la línia de productes denominada "Torrons Gastronòmics" amb sabors trencadors; aconseguint, d’alta banda, desestacionalizar-lo i que el torró es consumeixi durant tot l'any.


    En la pàgina web del Consell Regulador IGP Torró d'Agramunt, ens fa cinc cèntims sobre la història del Torró d'Agramunt: aquí podeu llegir la seva història.


    Des de el museu ens vam apropar a Xocolates Jolonch “la fàbrica de xocolata (com ens recorda la seva pàgina) més antiga d'Agramunt “ : aquí podeu llegir la seva història.

    A diferència de les grans indústries xocolateres que van canviar els mètodes de producció durant el segle XX, Jolonch va apostar per conservar intacta la recepta i el procés d'elaboració de la xocolata a la pedra (xocolata granulada, aromatitzada amb canyella o vainilla, ideal per fer a la tassa). La seva maquinària antiga s'ha conservat i actualment la fàbrica funciona i es pot visitar com un museu històric viu.



    Desprès d’una petita degustació de xocolates, vam fer, tutelats pel guia Jaume Marvà (gràcies Jaume per apropar-nos de manera tan planera i didàctica el patrimoni històric, arquitectònic i cultural de la ciutat), un passeig pel centre històric d’Agramunt. Vam visitar:



    El pont medieval, (conegut com a Pont Romànic o Pont Vell); una estructura dels segles XII-XIII que creua el riu Sió. D’estil romànic tardà, està construït amb pedra picada i compta amb dos grans arcs lleugerament apuntats. Històricament donava accés al centre de la població.

    
    La Plaça del Pou, un espai fora muralles on sempre ha hagut la boca d’un pou públic on els agramuntins anaven a buscar aigua. La plaça es va eixamplar l'any 1936 impulsada per la construcció de la carretera de Cervera. Al llarg de la història ha tingut altres noms com Plaza de Oriente o Ramon Soldevila, però els habitants sempre l’han anomenada com la Plaça del Pou, nom que va esdevenir, finalment. el nom oficial.


    Restes de la antiga muralla. L'estructura original, bastida majoritàriament a partir del segle XII, tenia un perímetre rectangular d'uns 885 metres, amb murs d'1,5 metres d'amplada i 3,5 metres d'alçada. El recinte fortificat disposava de 25 torres rectangulars i quatre portals d'accés que coincidien aproximadament amb els quatre punts cardinals.

  


  La següent parada va ser l’exterior de Lo Pardal - Fundació Privada Guillem Viladot, un espai d'art i pensament contemporani i primera Casa de la Poesia Visual creada a Catalunya i a l'Estat espanyol. El seu origen l’hem de cercar en l’afany de l'escriptor i creador Guillem Viladot, que va adquirir l'edifici original l'any 1991 per exposar-hi la seva obra. Actualment el conjunt cultural està format per tres edificis connectats on es distribueixen poemes visuals, objectes poètics (objets trouvés) i volumetries. Actualment la fundació (creada el 2001) vetlla per la conservació i difusió del llegat artístic de Viladot, a més d'impulsar la poesia visual i acollir exposicions temporals i residències artístiques, com la convocatòria anual de creació contemporània "Lo Niu".






    De “Lo Pardal”, ens vam arribar a visitar l’Església de Santa Maria d’Agramunt i el Refugi antiaeri de la Guerra Civil que acull els seus soterranis.




    L’església és un temple romànic, declarat Bé Cultural d'Interès Nacional des de l'any 1931, construït originalment entre els segles XII i XIII sota l'impuls del Comtat d'Urgell, destaca per ser un dels màxims exponents de l'anomenada Escola de Lleida. Consta de tres naus amb voltes de canó apuntades que acaben en tres absis semicirculars. : També acull al seu interior la capella barroca del Roser (amb un retaule del segle XVII) i la capella de la Mare de Déu del Socors, on es troba la imatge medieval de la Mare de Déu del Castell. El campanar és d'estil gòtic de finals del segle XIV. Destacar la Portalada de Ponent, la joia del conjunt, del segle XIII. Està formada per vuit arquivoltes en degradació amb una decoració geomètrica i figurativa molt rica, finançada pel gremi de teixidors de la vila l'any 1283. Al centre llueix un grup escultòric de la Mare de Déu amb l’Infant.




    Sota el subsol de l'església, es conserva un refugi antiaeri construït l'any 1938 per protegir la població dels bombardejos. És un dels pocs refugis de Catalunya recuperats i museïtzats exactament a l'interior d'un temple religiós. Agramunt, l’any 1938 estava molt a prop del front de guerra, el 5 d'abril de 1938 va patir el seu primer atac aeri. Com que la vila no disposava de defenses ni de llocs segurs per amagar-se, l'atac va agafar la població totalment desprevinguda. El resultat va ser catastròfic: 19 persones mortes i desenes d'edificis derruïts. Aquest succés va fer reaccionar immediatament les autoritats per crear espais d'aixopluc. L'Ajuntament i la Junta de Defensa Passiva van organitzar la construcció de diversos refugis a la vila. Per al més gran de tots es va decidir excavar just a sota de l'Església de Santa Maria aprofitant elements subterranis ja existents, com una antiga cripta i espais d'enterrament. La solidesa de les parets de pedra del temple romànic oferia una capa extra de seguretat contra l'impacte de les bombes.

    

De camí al nostre final de recorregut, la Plaça del Mercadal, vam passar per l’Espai Guinovart, centre d'art contemporani que recull l'obra permanent i el llegat de l'artista Josep Guinovart (Vespres Literaris el vam visitar l’any 2019). L’espai ocupa l'edifici rehabilitat de l'antic mercat municipal. El pintor va concebre aquest lloc com un homenatge a la terra, la pagesia i la memòria del municipi, com ens va recordar Jaume narrant-nos per què aquest museu està en Agramunt: l'any 1938, a causa dels bombardejos que patia Barcelona, la família de l’artista es va traslladar a Agramunt, el poble natal de la seva mare. Guinovart, que aleshores comptava 11 anys, va viure a Agramunt fins al 1940. Aquesta estada va deixar una empremta artística i personal inesborrable en la seva trajectòria.





  
 
La Plaça del Mercadal és un conjunt d'estil neoclàssic (declarat Bé Cultural d'Interès Nacional l'any 2015), que destaca per ser considerada una de les primeres places de Catalunya planificades urbanísticament abans de ser construïda. A finals del segle XVIII, el nucli antic fortificat no tenia més espai disponible per edificar, i es va decidir projectar un eixample fora de les muralles per atraure famílies benestants i propietaris agrícoles. El disseny geomètric original de la plaça es va signar l'any 1804. La construcció dels edificis es va desenvolupar al llarg del segle XIX. Inicialment es va concebre per acollir el mercat de llegums i gra, però ràpidament va esdevenir el centre neuràlgic de la vida social i recreativa del municipi.


22/05/2026

rodoreda, un bosc (crònica)

 



    Ahir un grup de Vespres Literaris vam anar a recórrer, comentada per personal del CCCB, l'exposició “Rodoreda, un bosc”, que finalitza el proper dilluns, 25 de maig.

    El fulletó de presentació assenyala que aquesta exposició “aprofundeix en l'imaginari de l'escriptora en llengua catalana més important del segle XX i situa al centre la radicalitat de la seva literatura.

    L’exposició reivindica la contemporaneïtat formal i temàtica de l’obra de Rodoreda i planteja una nova mirada a la seva narrativa, construïda en diàleg amb l’obra visual d’altres artistes”

    Per exigències del centre, ens vam dividir en dos grups. Mar va ser la guia que ens va acompanyar al grup de les 16 hores, a la qual agraïm la proximitat, entusiasme, simpatia i erudició de les seves intervencions. Gràcies, Mar.!!!!





    L'exposició -no biogràfica-, i comissariada per la Neus Penalba, assagista, professora universitària i crítica literària, especialista a l'obra de Rodoreda, i que ha publicat el llibre “Fam als ulls, ciment a la boca. Una lectura de La mort i la primavera, de Mercè Rodoreda”, ens proposa una immersió a l'imaginari rodoredià, articulat com un bosc que connecta sales i temes de manera orgànica. Aquest bosc es desplega en àmbits simbòlics, amb materials literaris, visuals i sonors que dialoguin entre si.

    El principal objectiu de la Neus Penalba és erradicar de socarrell el prejudicis i estereotips al voltant de l'obra de l'autora, considerada “durant dècades, tant en alguns cercles intel·lectuals com per part del gran públic lector, com una autora més aviat carrinclona i cursi: aquella senyora gran de cabells blancs, voltada de flors i obsessionada amb els jardins. “

    Per això, aquesta mostra ens proposa “una lectura en profunditat de la seva literatura (que ens) permet adonar-nos, en canvi, de la unitat inseparable de contraris que la recorre tota: el subtil equilibri de forces oposades que sosté la seva obra d’ambigua bellesa. La referència constant a la natura en els seus contes i novel·les no pretén —o no només— mitificar un paradís infantil perdut, sinó que apunta a una correspondència simbòlica amb temes com el desig, el suïcidi, el desarrelament, l’escarni o la metafísica. L’exposició planteja, doncs, una nova mirada a la seva narrativa, construïda en diàleg amb l’obra visual dels artistes convocats i convidats a celebrar la imaginació literària de Rodoreda."

    Els àmbits proposats són sis: Innocents, dèsig, quanta guerra!, cases i carrers, matamosfosis i ànima; que representen les arrels vitals i literàries de l’autora, l’experiència del desarrelament. l’exili i , la pèrdua i il’dentitat. També ens mostra la seva vivència de la guerra civil, amb la seva càrrega de dolor.



    Tot aquest viatge literari es connecta amb els grans noms de la cultura occidental: pintors, escriptors, cineastes, mostren influències i diàlegs. Per últim, ens mostra la projecció de la seva obra, amb les adaptacions teatrals i cinematogràfiques de les seves creacions.

    La sensació final és que ens trobem davant d´una autora que relaciona profundament la seva vida amb la seva obra, resultant una obra densa, molt, molt personal, on s´emmiralla la seva experiència personal amb un estil i una prosa senzilla, poètica i molt delicada.

    Per finalitzar aquesta crònica, recordem unes paraules de l'autora, vesades al pròleg a “Mirall trencat”:

“Potser escric per afirmar-me- Per sentir que soc”; o "Els ulls són el mirall de l'ànima. I del món"



15/05/2026

el llibre de juny, context

 


    El último título de la temporada es una obra de teatro: “Historia de una escalera”, de Antonio Buero Vallejo.

    La obra fue estrenada en el Teatro Español (Madrid) la noche del 14 de octubre de 1949, con un clamoroso éxito. El 24/01/2025, unos meses después de cumplirse el septuagésimo aniversario de su estreno, en el mismo Teatro Español y con dirección de Helena Pimienta, se estreno un nuevo montaje de la mítica obra. En la presentación del espectáculo leemos:

    “El tiempo transcurre en esta escalera, verdadera protagonista del drama, mientras confluyen las vidas de sus vecinos; gentes sencillas que, con sus anhelos y frustraciones, tratan de sobrevivir en una sociedad imposible. Un argumento compuesto de pequeñas historias que transcurren durante tres momentos de nuestra historia (primavera de 1919, otoño de 1929 e invierno de 1949) y nos permiten, sin duda, encontrar coincidencias con la sociedad actual tres cuartos de siglo después.”


    El símbolo nuclear de la obra es esa escalera, un «tramo de escalera con dos rellanos». En este espacio tiene lugar toda la acción; se comentan los chismes y se escuchan las discusiones; allí se reflejan los proyectos y los sueños de todos sus vecinos.

    En cuanto a su temática, ¡¡¡¡de rabiosa actualidad!!!!, muestra la impotencia, el fracaso y la frustración que acompaña desde el comienzo a los protagonistas, quienes intentan, en vano, salir de la precaria situación en la que se encuentran, del medio social en el que se desenvuelven y de sus propias circunstancias personales.

    La obra presenta la vida de tres generaciones en un proceso cerrado y cíclico, pautado por la alternancia de dos estados anímicos: la desilusión y el fracaso. El autor, paralelamente, desarrolla una serie de motivos secundarios que concurren en el tema central de la frustración colectiva: la pobreza, las desigualdades sociales, la falta de oportunidades, …

    Miguel Ángel Villena, en su crítica del 8 de febrero de 2025 en “el Diario.es”, titulada: “Alquileres para ricos, juventud sin futuro y la luz por las nubes: en qué se parece la España de hoy a la de 'Historia de una escalera'”, la abre con las siguientes palabras:

    “Personajes atrapados en las carencias de sus viviendas, agobiados por las facturas de la luz y las bajas pensiones; jóvenes con un negro futuro; una sórdida comunidad de vecinos marcada por rencillas, amores y odios e incapaz de escapar de la maldición de una triste escalera. Este opresivo ambiente respira en Historia de una escalera, la obra maestra de Antonio Buero Vallejo escrita hace 75 años. Pero la trama interpela de forma asombrosa a la España de hoy. Helena Pimenta, directora del montaje que puede verse en el madrileño Teatro Español hasta el 30 de marzo, destaca la universalidad y la vigencia de esta pieza de Buero que abarca medio siglo XX. “La obra contiene gran parte de nuestra memoria”, afirma. "



    Raúl Losánez, en su artículo “Crítica de "Historia de una escalera": El público confirma la vigencia de Buero”, publicado en “La Razón”, el 24 de febrero de 2025, leemos:

    “ (…) los espectadores han agotado las localidades para todas las funciones de 'Historia de una escalera' hace ya muchos días. Y pocos habrá que salgan decepcionados cada noche; y menos que cuestionen la vigencia del texto, por más que la acción se enmarque en una particular realidad social y se sitúe en tres momentos temporales muy concretos y ya lejanos: 1919, 1929 y 1949. En efecto, si esta obra, de cuyo primer estreno se cumplen 75 años, merece tener más vida en los escenarios de la que hoy tiene no es porque su autor recrease de manera más o menos afinada un periodo histórico, ni porque hiciese siquiera un retrato más o menos fidedigno de una generación determinada. Lo que hace monumental -e inexorablemente vigente- al Buero de 'Historia de una escalera' es su capacidad para plasmar con extraordinario dramatismo y poética conmiseración, casi a modo de revelación catártica, una de sus grandes obsesiones temáticas: la incapacidad del ser humano para engranar la pureza de los sueños individuales en la maquinaria social y la consiguiente traición moral a sí mismo en el transcurso de su vida.”


    Rocío García, para “El País”, titula su artículo de fecha 27 de enero de 2025, “El escalofriante retrato vecinal de ‘Historia de una escalera’ vuelve a los escenarios 75 años después”

    “ “Hago teatro porque lo necesito. Es mi manera de enfrentarme a las preocupaciones humanas, sociales y filosóficas. ¿Para qué? Para comunicarme”. Las palabras escritas por Antonio Buero Vallejo (Guadalajara, 1916-Madrid, 2000) rebotan de pleno en la dramaturga Helena Pimenta (Salamanca, 70 años), que se enfrenta por primera vez a este autor clave del teatro en español con la dirección de su obra más emblemática, Historia de una escalera, un escalofriante retrato vecinal de la ante guerra y posguerra española. “Pretendo plantearme problemas y conflictos que padezco y padecen los demás. También lo hago con la pretensión de que los demás lo vean estética y apasionadamente. Busco ayudar a los otros y ser ayudados por ellos”, decía Buero Vallejo. “