30 d’ag. 2010

Un poeta en Guinea


León Felipe (Tábara, Zamora, 1884. México, 1968), hijo de una familia acomodada (su padre era notario) se licenció en farmacia y pasó una juventud bohemía en diversas compañías de teatro de toda España. En 1919, tras su fracaso matrimonial con una peruana celebrado en Barcelona, se instala en Madrid, donde inicia una carrera literaria, con nulo éxito y muchas estrecheces. Acuciado por el hambre, consigue, el 12 de julio de 1920,  ser nombrado funcionario de los hospitales de Guinea, con las funciones de Administrador Depositario del Hospital de San Carlos (actual Luba). Parte en el vapor correo “Ciudad de Cádiz”, llegando a Santa Isabel el 23 de septiembre de 1920. Como las cosas eran muy diferentes en la colonia, no se respeta el destino concedido por la metrópoli, y es desinado inmediatamente al Hospital del islote de Elobey (en la desembocadura del río Muni) con el cargo de director interino del hospital.
Tras pasar dos años en la isla, el 22 de septiembre de 1922 pide su licencia y el pasaje para regresar a la Península, a la que llega el 12 de octubre de 1922.
 De aquellas experiencias, el poeta nos ha dejado el poema “Escuela”, escrito en los días finales de su estancia en la colonia:

He dormido muchas noches, años, en el África Central,
allá en el golfo de Guinea, en la desembocadura del Muni,
acordando el latido de mi sangre
con el golpe seco, monótono y tenaz
del tambor prehistórico africano
de tribus indomables...
He visto a un negro desnudo
recibir cien azotes con correas de plomo
por haber robado un viejo sombrero de copa
en la factoría del Holandés.
Vi parir a una mujer
y vi parir a una gata...
y parió mejor la gata;
vi morir a un asno
y vi morir a un capitán...
y el asno murió mejor que el capitán.
Y ese niño, ¿por qué ha llorado toda la noche ese niño?
No es un niño, es un mono -me dijeron.
Y todos se rieron de mí.
Yo fui a comprobarlo
y era un mono pequeño en efecto,
pero lloraba igual que un niño,
más desgarrada y dolorosamente que todos los niños
que yo había oído llorar en el mundo.
El Sargento me explicó:
-Anoche en el bosque matamos al padre y a la madre,
y nos trajimos al monito.
¡¡Cómo lloraba el monito!!


León Felipe

Poesía de León Felipe:

Versos y oraciones del caminante, 1920
Versos y oraciones del caminante, 1929
Drop a Star, 1933
La insignia, 1936
El payaso de las bofetadas y el pescador de caña, 1938
El hacha, 1939
Español del éxodo y del llanto, 1939
El gran responsable, 1940
El poeta prometeico, 1942
Ganarás la luz, 1943
Parábola y poesía, 1944
Antología rota,  1947
España e hispanidad, 1947
Llamadme publicano (1950).
El ciervo y otros poemas (1954).
Belleza cruel, 1958
¡Oh, este viejo y roto violín!, 1968

Y, para finalizar, una de las poesías más conocidas del poeta zamorano:

    COMO TÚ...

Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera...

 León Felipe

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