09/03/2026

l'autora del mes d'abril: Sara Mesa

 



    La autora del mes de abril, Sara Mesa (Madrid, 1976), estudió Periodismo y Filología Hispánica. Escritora y periodista, sus inicios literarios fueron en poesía, pero el grueso de su obra es narrativa.

    Sus obras han estado traducidas a una decena de lenguas, recibiendo el reconocimiento unánime de la crítica, la cual destaca su capacidad para explorar el tejido psicológico de los personajes y crear imágenes precisas que colocan al lector en un territorio incómodo e iluminador al mismo tiempo

    El 2020 decidió abandonar el periodismo para dedicarse plenamente a la literatura.

    En el artículo “La novelística de Sara Mesa” (en Revista Turia), José María Pozuelo Yvancos escribe: “Sara Mesa está escribiendo una obra narrativa llena de interés, cuya dimensión literaria me parece creciente. (…)

    Hay un elemento estilísticamente unitario que da forma interior a su obra novelística: la preocupación por la temática de las relaciones de dominio, de poder y sumisión, está entablada a partir siempre de universos cerrados, en cierto modo microcosmos, que ejecutan alguna forma de distopía. Otro elemento que proporciona unidad a las cuatro novelas es que hay un correlato entre el elemento social (sea de marginación por la crisis, de corrupción desde el poder, o de ambos), con la esfera individual que las tramas recorren. De tal manera que en su novelística parece deducirse la intención de que los elementos de la trama remitan a un estrato simbólico superior, que por otra parte comunica muy bien con el mundo contemporáneo.”


    En Cuadernos Hispanoamericanos, de fecha 03/06/2019, Carmen de Eusebio la entrevista, preguntándole:

    “Centrándonos en su obra, me interesa un rasgo común en sus libros, esa visión crítica de la sociedad actual, lo que supone una poética de la novela. ¿Podría decirme si ve la novela, al menos la suya, como un compromiso crítico, o hay algo más?

    Yo al principio esto no lo veía. La etiqueta de «literatura comprometida» me chirriaba un poco, porque me sonaba a una voluntariedad previa a la escritura, una especie de premisa forzada que dirigía y coartaba la creación. Y cuando yo escribo es más bien al revés, funciono mucho con la intuición, los símbolos, mis propias obsesiones, las imágenes que me rondan y —no sé bien por qué…— evito planificar demasiado, racionalizar demasiado. Sin embargo, con el tiempo, me he dado cuenta de que, en prácticamente todos mis libros, hay algún tipo de denuncia o posicionamiento ético —no desligado de lo estético— que funciona a un nivel más profundo. Es imposible escribir sobre los temas que me interesan —el poder, las ideologías invisibles, los prejuicios, las imposiciones grupales, los abusos de la normatividad, etcétera— desde un lugar neutro, de mero observador. Ya el hecho de pararme a observar es una declaración de intenciones. Así que sí, entiendo que hay algún tipo de compromiso crítico, más conmigo misma que con ninguna ideología externa.”


OBRAS:
  
     
Inicio su trayectoria literaria con el libro de poemas Este jilguero agenda, Premio Nacional de Poesía «Fundación Cultural Miguel Hernández» del año 2007, y publicado por la editorial Devenir.

    El libro se compone de poemas que oscilan entre la observación de la naturaleza y la introspección. La autora dibuja imágenes vívidas que continúan resonando en la mente del lector, invitando a reflexionar sobre la belleza y el dolor que cohabitan en la experiencia humana. Este libro no solo establece a Mesa como una voz poética singular, sino que muestra los temas que continuará explorando en sus futuros trabajos: la soledad, la alienación y la búsqueda de identidad.

    Otro rasgo de la escritura de Sara Mesa, presente en esta su primera obra, es la economía lingüística: cada palabra es escogida con meticulosidad y cada imagen es destilada hasta su esencia. Los poemas son breves pero intensos, capaces de conmover y provocar al mismo tiempo. La autora utiliza el lenguaje no solo como medio de expresión sino como una herramienta de exploración, descubriendo las capas de lo cotidiano para desvelar lo extraordinario que pasa desapercibido.

    

    La sobriedad del galápago, libro ganador de la XI Edición de Cuentos Ilustrados de la Diputación de Badajoz (2008, Diputación Provincial de Badajoz), con ilustraciones de Mimi González.

    Un aspirante a entomólogo, tímido y enamoradizo, que mantiene a una mantis encerrada en un bote de cristal para extraer de ella sus corrientes eléctricas. Un atormentado y experto ladrón de grandes almacenes que se obsesiona con una chaqueta de precio desorbitado. Una dependienta eficaz y enigmática, que se desenvuelve bien en las sombras más densas. Este triángulo de personajes se anuda en el espacio frío de un centro comercial, día tras día, sin demasiadas esperanzas.

    La obra explora las desviaciones de la vida diaria bajo el prisma de una narrativa observadora y sin prejuicios.

   


 No es fácil ser verde (2009, Everest), su tercer libro publicado, es una colección de relatos que retrata a personajes excéntricos, solitarios y angustiados en entornos deshumanizados o asfixiantes, como centros comerciales o casas cerradas. La obra explora desviaciones de la cotidianidad con una mirada fría y desapasionada.

    La narradora no pretende explicar ni justificar sus historias, sino simplemente mostrar las desviaciones de lo falsamente llamado cotidiano o diario.






   

 El trepanador de cerebros (2010, Tropo Editores), es una novela coral que narra la vida de un grupo de personajes estrafalarios y marginados en una ciudad caótica y ruidosa. La trama explora las relaciones personales, la necesidad de aceptación y los límites humanos a través de personajes como un enano, unos gemelos ladrones, una niña prodigio y un científico albino.

    La novela se caracteriza por esos personajes estrafalarios y el entorno urbano desquiciado donde se mueven, explorando los límites a los que los personajes son capaces de llegar con tal de ser aceptados por el grupo.





    Un incendio invisible, Premio Málaga de Novela 2011 (2011, Fundación José Manuel Lara; reeditado en 2017 por la Editorial Anagrama).

    Narra la historia de los últimos días de una ciudad, Vado, que está siendo repentinamente abandonada por sus habitantes. El protagonista es un reconocido geriatra, el doctor Tejada, que llega para hacerse cargo de la residencia de ancianos New Life justo cuando todo el mundo se está marchando. Tejada busca un lugar en el que protegerse de sí mismo y su turbio pasado, pero sus propósitos pronto se verán alterados al conocer a algunos de los singulares habitantes que aún permanecen en la ciudad, como la recepcionista de un gran hotel ya sin clientes, una niña de nueve años o un investigador de los fenómenos migratorios.

    Estos personajes parecen atrapados en una especie de letargo moral y con una ciudad que funciona a modo de metáfora de una sociedad que se deshace sin que nadie lo acepte.


    Cuatro por cuatro, novela finalista del Premio Herralde de Novela 2012 (2012, Editorial Anagrama).

    La novela arranca con la historia de un grupo de chicas, lideradas por Celia, que se han fugado de un colegio pero que son atrapadas y devueltas a la institución. El colegio del que huían, el Wybrany College, es un internado completamente incomunicado del exterior y destinado a los hijos de familias acomodadas, los únicos que pueden aspirar a salvarse de un mundo en descomposición en el que la vida en la ciudad se ha hecho imposible. Pero el Wybrany College también acoge a los llamados «especiales», chicos becados cuyos padres trabajan al servicio del proyecto. Las relaciones entre ambos grupos y entre ellos, los profesores y los miembros de la Dirección, sumirán al lector en un microcosmos dominado por la manipulación y el aislamiento. La narrativa de Mesa se muestra fragmentaria, indirecta y depurada (marca de la casa). La primera parte de la novela es una suerte de enigma cuyo sentido se completará conforme avance la trama. En la segunda parte de la obra la perspectiva cambia con la irrupción de Isidro Bedragare, un profesor sustituto que va recogiendo en un diario su particular visión de los hechos que ocurren en el extraño internado, y que a su vez también esconde un secreto. Narrada con un estilo que juega con la insinuación y las zonas oscuras, nos mostrará un mundo autosuficiente, inquietante y enigmático, definido por normas propias que desvelan las relaciones de poder entre los distintos personajes y una violencia sórdida, latente, siempre a punto de estallar.

    Cicatriz Premio Ojo Crítico de Narrativa 2015; Premio Literario Arzobispo Juan de San Clemente 2017 (2015, Editorial Anagrama). ​ Sonia conoce a Knut en un foro literario de internet y, a pesar de los setecientos kilómetros que los separan, establece con él una particular relación marcada por la obsesión y la extrañeza. Entre la atracción y la repulsión, no puede evitar sentirse fascinada por este personaje insólito y perfeccionista, que vive fuera de toda norma social y que la corteja a través de suntuosos regalos robados. «Le gustaba ir siempre bien vestido, incluso para ir a robar una simple lata de conservas. Tan joven y hablando de escritores del XIX. Filosofando. Cuestionándolo todo. Teorizando sobre el individuo y el grupo, y la hipocresía social, y los chivos expiatorios, y Dios y el destino, la virginidad y el sexo. Solía decir que no hay placer comparable a pensar. Y no, no era petulante ni vanidoso. Era simplemente... exhaustivo.»

    Su necesidad de poner distancia cuando Knut se vuelve demasiado absorbente, pero también su irrefrenable curiosidad y el ansia de vivir experiencias más allá de una existencia excesivamente reglada, llevarán a Sonia a una doble vida secreta en la que quedará atrapada durante años sin posibilidad de exculparse.

    En esta novela, Sara Mesa recupera temas que ya aparecieron en sus primeras obras, dándoles forma a través de un estilo conciso: un mundo frío, sin comunicación y cuyas reglas establecen únicamente los propios personajes que lo habitan.

    Cicatriz no es sólo una inquietante historia de amor descompensado protagonizada por dos seres muy distintos, pero a la vez complementarios, es también una reflexión sobre la sociedad de consumo y los robos a gran escala en grandes almacenes, la sumisión y el poder, la anulación del deseo y la carnalidad, el refugio de la infancia, la fantasía como alternativa, la culpa y la expiación, la escritura y la vocación literaria.

    Mala letra (2016, Editorial Anagrama). [lectura en Vespres Literaris el mes de marzo de 2025]. La autora de esta novela coge mal el lápiz. Lo ha cogido mal desde niña, cuando algunos profesores se empeñaban en corregirla porque «hay que escribir como Dios manda», e, incapaz de aprender, ha seguido cogiéndolo mal hasta el día de hoy, con todas las consecuencias. Porque... ¿puede acaso salir buena letra de un lápiz torcido? Ésta es una de las cuestiones que planean sobre este conjunto de cuentos: la de la escritura indócil, libre y acelerada, la escritura que araña y rasga la memoria, que destroza los recuerdos y hace de ellos otra cosa. Las historias que aparecen en este volumen abordan temas como la culpa y la redención, la falta de libertad y esos «pequeños instantes, epifanías, revelaciones, imágenes que se abren, palabras que se desdoblan», cuando «algo se quiebra, y todo cambia». Niños que se resisten a obedecer y que viven con asombro y soledad el difícil proceso de crecer; chicas rebeldes cuya rebeldía es subterránea, rabiosa y poco aprovechable; seres atormentados –o no– por los remordimientos y las dudas; picabueyes y nutrias que representan agresión o consuelo; el desconcierto de vidas en apariencia normales que a veces encierran crímenes y otras únicamente el deseo de cometerlos. Sara Mesa ha construido un conjunto de voces con su estilo tenso y sin artificios.

    Cara de pan (2018, Editorial Anagrama). «La primera vez la coge tan desprevenida que se sobresalta al verlo.» El encuentro se produce en un parque. Ella es Casi, una adolescente de «casi» catorce años; él, el Viejo, tiene muchos más.

    El primer contacto es casual, pero volverán a verse en más ocasiones. Ella huye de las imposiciones de la escuela y tiene dificultades para relacionarse. A él le gusta contemplar los pájaros y escuchar a Nina Simone, no trabaja y arrastra un pasado problemático.

    Estos dos personajes escurridizos y heridos establecerán una relación impropia, intolerable, sospechosa, que provocará incomprensión y rechazo y en la que no necesariamente coincide lo que sucede, lo que se cuenta que sucede y lo que se interpreta que sucede.

    Una historia elusiva, obsesiva, inquietante y hasta incómoda, pero al mismo tiempo extrañamente magnética, en la que palpitan el tabú, el miedo al salto al vacío de la vida adulta y la dificultad de ajustarse a las convenciones sociales. En esta novela dos seres desarraigados cruzan sus destinos en un parque. Una defensa de la inadaptación y la diferencia.

    Silencio administrativo. La pobreza en el laberinto burocrático. (Editorial Anagrama, 2019). Ensayo que debatiremos el 11 de abril de 2026.

    Un amor. Premio Las Librerías Recomiendan, en la categoría de ficción, 2021. Finalista Premio Strega Europeo, por Un amore, traducción italiana de Un amor. (2020, Editorial Anagrama).

    La historia se desarrolla en La Escapa, un pequeño núcleo rural donde Nat, una joven e ​inexperta traductora, acaba de mudarse. Su casero, que le regala un perro como gesto de bienvenida, no tardará en mostrar su verdadera cara, y los conflictos en torno a la casa alquilada –una construcción pobre, llena de grietas y goteras– se convertirán en una verdadera obsesión para ella. El resto de los habitantes de la zona –la chica de la tienda, Píter el hippie, la vieja y demente Roberta, Andreas el alemán, la familia de ciudad que pasa allí los fines de semana– acogerán a Nat con aparente normalidad, mientras de fondo laten la incomprensión y la extrañeza mutuas.

    La Escapa, con el monte de El Glauco siempre presente, terminará adquiriendo una personalidad propia, oprimente y confusa, que enfrentará a Nat no solo con sus vecinos, sino también consigo misma y sus propios fracasos. Llena de silencios y equívocos, de prejuicios y sobrentendidos, de tabús y transgresiones, Un amor aborda, de manera implícita pero constante, el asunto del lenguaje no como forma de comunicación sino de exclusión y diferencia.

    Sara Mesa vuelve a enfrentar al lector con los límites de su propia moral en una obra ambiciosa, arriesgada y sólida en la que, como si de una tragedia griega se tratara, las pulsiones más insospechadas de sus protagonistas van emergiendo poco a poco mientras, de forma paralela, la comunidad construye el chivo expiatorio.

  


  Perrita Country, ilustrado por Pablo Amargo (2021, Editorial Páginas de Espuma). Se trata de un relato breve sobre una profesora que rehace su vida en un nuevo hogar acompañada de una perrita y un gato. A través de ellos, va construyendo esa nueva vida que desea. La obra narra la creación de una nueva cotidianidad, explorando el vínculo emocional y el silencio entre humanos y animales.








    La familia. Premio Cálamo, categoría Extraordinario, 2023 y 2023 Premio Andalucía de la Crítica 20123 (2022, Editorial Anagrama).

    «¡En esta familia no hay secretos!», proclama al inicio de este libro Damián, el padre, un hombre de ideas e ideales fijos obsesionado con la rectitud y la pedagogía. Pero esa casa sin secretos está en realidad llena de grietas, y la opresión que se respira entre sus paredes terminará creando vías de escape, códigos clandestinos, ocultaciones, fingimientos y mentiras. Formada por dos niñas, dos niños, una madre y un padre, esta familia en apariencia normal, de clase trabajadora y llena de buenas intenciones, es la protagonista de una novela coral que abarca varias décadas y en cuyas historias laten el deseo de libertad y la crítica a los pilares que tradicionalmente han sostenido, y todavía sostienen en gran medida, la institución familiar: autoritarismo y obediencia, vergüenza y silencio.

    Sara Mesa vuelve a desnudar comportamientos humanos, detectar heridas latentes y retratar en toda su complejidad la fragilidad, las contradicciones y las flaquezas que nos conforman.

    Oposición (2025, Editorial Anagrama). La voz narradora de esta novela estudia para consolidar su futuro profesional. Ha conseguido un puesto de interina en una oficina administrativa, y afrontar una oposición parece ser el paso lógico en su carrera. Sin embargo, otro tipo de oposición, la interna, basada en su observación del día a día funcionarial, hace que no lo tenga nada claro. El edificio donde ha sido destinada, tan gigantesco como hermético, es un lugar de jerarquías incomprensibles, que la expulsa al mismo tiempo que la absorbe. Como nadie le explica sus funciones, se ve forzada a improvisar, disimular por vergüenza y registrar su malestar con dibujos y poemas tan desplazados de la realidad como el trabajo mismo. Los funcionarios que la rodean, cada uno con sus particularidades y conflictos, han desarrollado los tics y las manías propios de las rutinas laborales y la obediencia acrítica. Necesitada de vida útil, de pulso verdadero y de juego, la opositora tomará pequeñas decisiones subversivas sin prever sus posibles consecuencias disciplinarias.

    Con mirada curiosa, ávida y desencantada, Oposición describe las trampas de los mecanismos burocráticos no solo para quienes las padecen, sino también para quienes las ponen en funcionamiento. Sara Mesa, que conoció el mundo de la Administración por dentro, aborda el relato de la burocracia contemporánea desde la perspectiva de quien se ve atrapado en el tiempo muerto de las tareas inútiles, tratando el problema del tedio y la apatía en una narración brillante, mordaz y de ritmo implacable. Su protagonista, como una heroína azarosa e involuntaria, se enfrenta al peor y más inquietante de los absurdos: el de cómo nos organizamos en sociedad.


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada

Nota: Només un membre d'aquest blog pot publicar entrades.