08/04/2011

Votacions lectures temporada 2011-2012

Aquest és el resultat de les votacions de les vostres propostes de lectures per la propera temporada.

Enguany han sortit elegits vuit títols. La lectura dels llibres: “El primer dia de les nostres vides”, de la Teresa Roig i “El preu de la fam”, de la Laura de Andrés,  tenen una data de trobada fixa (setembre i novembre de 2011, respectivament), gràcies a  que gaudirem de la companyia de les mateixes autores a la nostre tertúlia; tot un luxe que des d’aquí els hi agraïm.

El més aviat possible comunicarem el calendari definitiu del proper curs.

Clasif.TítolAutor/aPunts
1El primer dia de les nostres vides Teresa Roigset.
2El preu de la fam Laura de Andrésnov.
3¡Indignaos!Stéphane Hessel156
4El club de los optimistas incorregiblesJean Michel Guenassia142
5VivirYu Hua 138
6Algo va malTony Judt 135
7Promet-me que seràs lliureJordi Molist134
8En medio de ninguna parteJohn Maxwell Coetzee134
9La isla de las tres sirenasIrving Wallace 129
10Las escalas de Levante Amin Maalouf125
11Olive KitteridgeElizabeth Strout125
12El asombroso viaje de Pomponio FlatoEduardo Mendoza120
13Maletes perdudes Jordi Punti 120
14Contra el viento del norteDaniel Glattauer118
15Pedra de tarteraMaria Barbal117
16La conquista de la felicidadBertrand Rusell118
17Bilbao-New York-BilbaoKirmen Uribe111
18El ardor de la sangreIrene Nemirovsky111
19Ciudad de ladronesDavid Benioff108
20Los honores perdidosCalixthe Beyale107
21Lo que queda por vivirElvira Lindo105
22De parte de la princesa muertaKenize Mourad105
23En la ciudad de oro y plataKenize Mourad105
24Sauce ciego, mujer dormidaHaruki Murakami103
25Mil soles esplendidosKhaled Hosseini103
26Paradero desconocidoTaylor Kresmann103
27No era lluny ni difícilJoan Margarit102
28DonesIsabel-Clara Simó101
29Adios a SidonieErich Hackl101
30El lectorBernhard Schlink99
31A solas, la aventura de vivirSilvia Díez y Araceli Gutiérrez97
3284, Charing Cross RoadHelene Hanff94
33PersépolisMarjane Satrapi94
34Las travesuras de la niña malaMario Vargas Llosa84
35La tierra de las cuevas pintadasJ. M. Auel80
36La dona de verdArnaldur Indridason78
37Los cachorros/Los jefesMario Vargas Llosa75
38El caso de Charles Dexter WardH. P. Lovercraft73
39Hombres, el sexo débil y su cerebroGerald Hüther71
40Blanco nocturnoRicardo Piglia69
41No Impact ManColin Beavan65
42Maldito karmaDavid Safier41

05/04/2011

La huida de Toribio Partida

Un relato de Francisco Jesús Galindo:

"Una vez hubo terminado de dar cuidadoso lustre a la madera de su vara de abedul, y de devolverle el brillo a la punta de acero que había en su extremo, el viejo Toribio emprendió su larga marcha. Nunca se supo a ciencia cierta si su voluntad al concebir esta acción se dejó llevar por un ataque incontenible de cordura o, más bien, fue el inicio de una severa enajenación mental lo que le empujó a cometer semejante locura.

Fugaz, como el paso de una estrella, fue su estancia allí, en el vecino pueblo de Solano, tan fugaz que solo dejó por huella la de un calcetín perdido bajo la cama de la vieja pensión de Obdulio, siendo aquella prenda el único medio que tuvo su familia para dar fe ante el Inspector Ramírez de que el abuelo Toribio había pasado por este lugar.

La desaparición de Don Toribio Partida resultaba evidente, lo que no parecía tan evidente era la dirección que había tomado, aunque la tierra siguiese mostrando las heridas recibidas por la punta metálica de su vara de abedul. Las huellas del rumbo emprendido continuaban ahí, pero nadie acertaba a verlas ni a interpretarlas. Los puntos suspensivos marcados sobre el terreno indicaban una inevitable dirección…. Toribio tomó rumbo al sur, siempre estuvo secretamente obsesionado con el sur.

El pasar de los días y de los meses acabó convirtiéndose en un inmisericorde transcurrir de los años, y aquella angustiosa búsqueda dio paso a la desesperanza; ningún rastro del abuelo Toribio, ninguna evidencia que permitiese dar definitivamente con su paradero.

El Inspector Ramírez manejaba todas las posibilidades; tan pronto lo situaba vivo en el escenario que él mismo había creado para sus investigaciones, como imaginaba su cuerpo sin vida oculto en una vaguada de aquellos páramos inertes que tantas veces había recorrido personalmente y revisado concienzudamente, pero todo resultaba estéril.

No era habitual que Joaquín Ramírez desistiese ante un caso difícil, pero aquella mañana, justo cuando se cumplían cuatro años de la desaparición de Don Toribio, lo primero que hizo fue tomar unos folios y redactar con su desgastada estilográfica una carta que había ido demorando desde hacía varios meses; la dirigía a la familia del infortunado.

“ Estimada familia de Don Toribio Partida, hoy ya no dudo de que las investigaciones en las que he tenido el honor de participar han dado en parte sus frutos, pues se ha tejido una imborrable tela de amistad entre nosotros. Es por ello que me resulta más doloroso, y me causa aún más honda preocupación, el no haber sido capaz de localizar el paradero de nuestro buen abuelo Toribio.

Las órdenes de los superiores nos llevan a suspender oficialmente la búsqueda, aunque la investigación seguirá abierta. Cualquier información que pueda permitirnos retomar este arduo trabajo será bien recibida y alentará nuevamente nuestra labor.“

Siempre a su entera disposición,

Joaquín Ramírez y Funes."

El tiempo siguió pasando, tan rápido como pasa el viento sobre la tórrida era en una tarde de verano. Los vecinos siguieron creciendo y cambiando, casi sin darse cuenta, distraídos por sus múltiples quehaceres diarios, y la desaparición del viejo Toribio pasó a formar parte de las historias inexplicables de aquel pueblo pequeño del norte de Castilla. El Inspector Ramírez se jubiló con la frustración de no haber sido capaz de resolver el misterio, mientras Herminia, la vieja esposa del desaparecido, seguía contando los años y alimentando la esperanza de que, un buen día, volvería a tenerlo en casa y ella sería testigo de su regreso. Tal vez fuese por eso que aquella anciana mujer seguía cumpliendo años, tal vez, por ello, la muerte aún no había querido pasar a visitarla.

Una fresca mañana de Enero, cuando ya todo el mundo había perdido la memoria, el autobús de viajeros hizo su parada obligatoria a las afueras del pueblo, justo a las diez de la mañana. Un numeroso grupo de personas jóvenes, adultas y mayores, se perdieron camino abajo tan pronto como lograron apearse. La marquesina del pequeño apeadero volvió a formar parte de un paisaje bello y solitario, y el autobús reemprendió su acostumbrada marcha hasta alejarse por el viejo sendero sinuoso y polvoriento.

El viento frío no parecía tan frío aquella mañana, su suave brisa, y hasta la música que orquestaba al mover las hojas de los árboles, parecía más cálida y delicada.

….. Sobre el suelo del camino quedó la tierra removida, llena de las habituales pisadas de una multitud que se desplazaba con celeridad. Sobre el suelo del camino, en esta justa mañana, mezcladas y confundidas entre tantas y tantas pisadas, aparecieron de nuevo las huellas de la punta clavada de una vara de abedul, dibujando una infinita línea de puntos suspensivos que indicaban una inequívoca procedencia….. el sur. "



Una voz del sur

la sierra de Baza
Hace unos días, Carlos Utrera envió al correo electrónico de Vespres Literaris un pequeño relato titulado “Mi vecino y yo”- que habéis podido leer en la entrada anterior-  . El cuento nos gusto tanto, que le pedimos a Carlos que nos dijera quién lo había escrito. Amablemente, el mismo autor se ha querido presentar al grupo:

“Me llamo Francisco Jesús Galindo, nací hace 48 años en un pueblo hermoso llamado Baza, situado al norte de mi provincia de Granada. De la mano de mi familia primero, y de la mano de mi trabajo y de Julia, mi mujer, después, he vivido en Granada-capital y en Sevilla. Ahora, desde hace más de 17 años, mi mujer y yo residimos y trabajamos en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), un pueblo lleno de encanto y de color, de mar y de luz, cargado de historia que aún parece seguir viva en cada rincón y, sobre todo, poblado por gentes que hacen cada día de la sencillez, de la amabilidad y de la humildad, un verdadero estilo de vida.

Todo en su conjunto hace, indudablemente, que yo vea las cosas como las veo. Que esos recuerdos vividos de niño en mi Baza natal, y en el Baúl (pedanía de Baza) de mis abuelos, se mezclen con todo lo vivido después, y ahora pueda yo presumir de tener celosamente guardada toda una reserva de ternura y de afecto legada por tantas y tantas personas queridas.

Me preguntáis por qué me gusta escribir. Creo que todo es una consecuencia de lo que os he dicho antes; la necesidad de dar forma a todo ese legado de sentimientos y de vivencias que me vuelan por dentro.

Sin duda, el necesario punto de partida cuando nos proponemos compartir algo de verdad se encuentra en las palabras, dichas o escritas, y de nosotros depende que esas palabras vayan vestidas de afecto.

Y la razón final por la que me gusta escribir es porque me gusta leer. Leer me parece una de las formas más formidables de seguir aprendiendo siempre, de saberme realmente vivo, despierto y, muchas veces también, ilusionado hasta con lo más pequeño. Bien sabéis también vosotros, queridos amigos, y grandes lectores, que leer es una oportunidad muy barata para volar con los pies en el suelo de la mano de esa imaginación creadora que tenemos todas las personas.

Permitidme contaros aquí lo que decía nuestro querido Miguel Delibes cuando le preguntaban sobre las razones de escribir una novela (recogido en el libro de Cesar Alonso de los Ríos, titulado "Conversaciones con Miguel Delibes").

“ Toda novela tiene algo de autobiográfica, porque hay que distinguir entre lo que tú has vivido, lo que podrías haber vivido, lo que quisieras haber vivido y lo que temes o presientes que vivirás”.

En este sentido también, resulta bastante instructivo esto que decía nuestro buen Miguel de Unamuno sobre lo que para él era la concepción de una novela, al afirmar que todos sus personajes creados en ningún caso podían identificarse con él, aunque fuesen parte de sí mismo, por cuanto los había sacado de su alma, es decir, de su realidad íntima, que es todo un pueblo. Veréis, no tiene desperdicio…

“Todo hombre humano lleva dentro de sí las siete virtudes y sus siete opuestos vicios capitales; es orgulloso y humilde, glotón y sobrio, rijoso y casto, envidioso y caritativo, avaro y liberal, perezoso y diligente, iracundo y sufrido. Y saca de sí mismo lo mismo al tirano que al esclavo, al criminal que al santo, a Caín que a Abel (…). Todo hombre humano lleva dentro de sí las siete virtudes capitales y sus siete vicios opuestos y con ellos es capaz de crear agonistas de todas clases (…) Balzac no era un hombre que hacía vida de mundo ni se pasaba el tiempo tomando notas de lo que veía en los demás o de lo que les oía. Llevaba el mundo dentro de sí “.

De su libro “Tres novelas ejemplares y un prólogo”.

Os doy las gracias por haber llegado leyendo hasta aquí y os envío un sencillo relato que escribí durante nuestra común estancia con Carlos y Mary en Sierra Nevada, se titula “La huida de Toribio Partida”, espero que os guste. Os envío también un fuerte abrazo a todos y mi promesa de volver. Hasta siempre amigos.

P.D. Julia y yo estamos leyendo el libro de Mario Benedetti titulado “Primavera con una esquina rota” (siempre tan actual), se sitúa en los tiempos de represión y autoritarismo vividos durante la dictadura de su país, Uruguay. De lo sentido y aprendido durante su lectura nos ha salido esto, esperamos que os guste, es para vosotros.


La primavera…. siempre ha de volver.

Tras la soledad de una amarga reflexión.

Tras la desesperanza que provoca ver tan lejos el reencuentro.

Tras el desaliento que nos trae la nostalgia.

Tras nuestra intrusa mirada en el destierro,

frente a quienes nos miran y a quienes nos ignoran.

Tras el dolor que nos siguen provocando los duros recuerdos.

Tras la certeza de que ya no se podrá curar ni recuperar

el dulce pasado.

Renace el reto, el desafío de recuperar la fuerza

y el tiempo perdidos,

de ser más dueños que nunca

de nuestra voluntad,

de plantar cara al miedo.

Renace la necesidad de tomar por la fuerza

nuestra propia libertad,

de dejar constancia a los cuatro vientos

que la primavera…

pese a todos los obstáculos,

siempre volverá.”

Un saludo, amigo Francisco,  y un abrazo de todos los que formamos Vespres Literaris

Mi vecino y yo

Un relato de Francisco Jesús Galindo:

"Ayer conocí a mi vecino del pueblo donde vivo. Aquí solo vivimos él y yo. Antes de que yo llegase, y de esto solo hace tres días, por este lugar solo andaba mi vecino.

Mi vecino tiene sus razones para ser cauto y para vender cara su sonrisa.

Ayer conocí a mi vecino, o mejor dicho, lo vi por primera vez en mi vida. Realmente sigo sin conocerlo, siempre he pensado que estos asuntos de conocer al ajeno pueden llevarle a uno toda la vida, y ni siquiera toda la vida puede llegar a ser suficiente para conocer al ajeno, o al prójimo, o como queramos llamar a alguien cuya vida vemos transcurrir accidentalmente junto a la nuestra durante un indeterminado periodo de tiempo.

Ayer, como digo, conocí a mi vecino, y enseguida supe que tenía frente a mí el enorme reto de lograr, no solo un lugar de coexistencia, también de convivencia. La mirada de mi vecino, aparentemente dura e infranqueable, no fue capaz de ocultar su mayor flaqueza, o quizás no debiera llamarle flaqueza a lo que realmente es nobleza.

……

Mi vecino no trazó nunca un territorio divisorio entre nosotros, ni siquiera durante aquellos primeros días de desconfianza. Vendió caro su saludo, también durante un tiempo, hasta que comprendió por sí mismo que este universo que rodeaba nuestra pequeñez teníamos que ponerlo en movimiento, y cuidarlo, los dos por igual. Mi vecino.. ahora, también es mi amigo.

Mi vecino, ahora, me cuenta sus inquietudes, y escucha las mías, me habla del tiempo y de los viejos tiempos, de cuando aquel lugar llegó a ser el más poblado que él conoció nunca; hasta cincuenta habitantes tuvo. A veces no puedo evitar que su humilde sabiduría me produzca un nudo de congoja en la garganta, es la emoción, lo sé, no me pesa reconocerlo.

Hace unos días que le he regalado un libro, de bolsillo, ahora lo lleva siempre guardado en su vieja chaqueta. No dice nada, pero yo se que para él es importante mi regalo. Ayer lo descubrí leyendo, sumido por completo en la trama de la historia, casi ajeno a mi presencia, confiado bajo el silencio, emocionado e incapaz de contener su franca sonrisa.

………

Mi vecino, hace tiempo que borró el camino por el que me vio llegar. Hoy me ha confesado que este pueblo donde vivimos ya es de los dos, que este pueblo presente tiene otro color, que ya no parece el mismo, que la cosa cambió, que ahora se le antoja un lugar más acogedor que cuando solo era de él mismo.
Hoy, en los ojos de mi vecino he leído otro temor y, aunque a menudo toda su franqueza guarda silencio en su corazón, esta vez he vuelto a percibir en su mirada que tiene miedo de volver a ser el único vecino. Yo no he encontrado fuerzas para dirigirle las adecuadas palabras que calmasen sus miedos, que atendiesen a sus silenciosos ruegos, por eso ahora todo lo dejo escrito, para no olvidar detalle, para dejarlo todo dicho.

Ahora mi vida tiene sentido, al oler este aire de las cercanas sierras. No hay río como este río, con su ribera de chopos y de madreselvas traduciendo la música y las voces de la brisa del viento. No hay almendros en flor, de amargos y dulces aromas, mejores que éstos almendros. No hay olivos polvorientos mejores que éstos olivos, ...

... No hay prisa que yo tenga por separarme de mi buen vecino y amigo.

Mi vida está aquí, y no en otro sitio, mi vida….. tiene sentido.

Quede, por siempre,… dicho.”

11 de marzo de 2011

04/04/2011

Vespres amb la poesia

cartell de l'activitat
El proper divendres, 15 d’abril, a les 20 hores i en el B’Art de l’Ateneu de Cerdanyola, Vespres Literaris organitza una vetllada poètica i musical que hem anomenat: “Veus de poetes”.

A “Veus de poetes” intervindran el Santi Borrell, poeta de Vilafranca del Penedès, i organitzador de la Kinzena Poetika, que ens presentarà i llegirà poemes del seu llibre “Els dies a les mans”. L’Antonio Jiménez Ruiz, jove poeta i music rubinenc, que parlarà de la seva obra poètica, especialment del seu darrer llibre “Visiones Urbanas”. Per últim, el grup local de difusió de la poesia, Ramat de Pedres, posarà en escena l’espectacle ”Cap més consol: polifonia patriòtica i de la repressió”, obra que assaja la polifonia vocal en la recitació dels textos.

Al mateix acte actuaran, en directe, musics locals; i la llibreria l’Aranya tindrà una paradeta amb llibres de poesia.