13/05/2018

calendari 2018-2019




14à. temporada

datatítolautor
01/09/2018El olvido que seremosHéctor Abad Faciolince
06/10/2018L’illaGiani Stuparich
03/11/2018La madreMáximo Gorki
01/12/2018El hombre que fue jueves G.K. Cherteston
12/01/2019Rabos de lagartijaJuan Marsé
02/02/2019El mundo deslumbranteSiri Hustvedt
02/03/2019Totes les bèsties de càrrega Manuel de Pedrolo
06/04/2019Los hijos de los días Eduardo Galeano
11/05/2019La campana de vidre Sylvia Plath
01/06/2019La ridícula idea de no volver a verte Rosa Montero
1r reserva84 Charing Cross Road Helene Hanff
2n reservaTaksim Andrzej Stasiuk

11/05/2018

sicilia




“Si hubiese que elegir un solo libro que ayude a recorrer los pasadizos de la isla, que una a normandos y mafiosos con Patton y el juez Falcone, éste sería Medianoche en Sicilia , de Peter Robb. Puede resultar extraño que la mejor obra de viajes sobre este rincón del Mediterráneo,  con permiso de Goethe, Norman Lewis y Lawrence Durrell, haya sido escrita por un australiano,  pero, diez años después de su edición original,  este relato de casi quinientas páginas que mezcla la comida, la historia,  la narrativa de viajes , la Mafia y la literatura se ha convertido en un clásico.”

Alexander Stille

"Una cena en el Charleston, el hotel más lujoso de Palermo,  recuerda tanto la ascensión y caída de Michele Sindona,  financiero del Vaticano,  administrador de la Cosa Nostra y responsable de la “peor bancarrota de Italia”, como la vida del príncipe Lampedusa y la génesis de su obra maestra “El gatopardo”.  Magistrados heroicos que acaban sus carreras como “cadaveri eccelenti”, asesinos acosados que se convierten en “pentiti”, pintores comunistas que viven en el centro del “beau monde”, fotógrafas comprometidas en la lucha contra la corrupción, condesas de vida airada, travestis llamados a declarar sobre los hábitos sexuales de los mafiosos,  Maradona y los Giuliano,  Leornardo Sciascia,  y,   por encima de todos ellos,  la ubicua y poderosa figura de Giulio AndreottiPeter Robb condensa medio siglo en un libro barroco e inclasificable,  lleno de horror y fascinación,  como la misma tierra que describe. "

contraporta del libro

Peter Robb  nació en Toorak,  Australia, en 1946.

10/05/2018

exposició col·lectiva “Dona, Dones”




Aquest any l’Artista al Carrer , exposició col·lectiva anual organitzada per l’ Associació d'Artistes Plàstics de Cerdanyola del Vallès,  dedica la mostra a les dones.

La obra que surt al cartell promocional és obra del company de Vespres Literaris,  Carlos Utrera.

La podeu visitar de  10 a 14 i de 16 a 20 hores  el proper dissabte 12 de maig,  al pati del Museu d'Art de Cerdanyola del Vallès.

07/05/2018

a cada cual, lo suyo (fragmento)

Trabajador siciliano
Guttuso Renato (Bagheria, 1912 - Roma, 1987)
òleo sobre lienzo

“(…)
—El otro día conocí a uno de Montalmo... —interrumpió Laurana—. No recuerdo cómo se llamaba;  alto,  de cara ancha,  morena, con gafas tipo americano, una especie de agente electoral del diputado Abello...

— ¿Es usted profesor?

—Profesor, sí —contestó Laurana, sonrojándose ante la repentina, fría desconfianza de su interlocutor,  que lo miraba como si ocultara su verdadera identidad.

— ¿Y dónde conoció a ese de Montalmo del que no recuerda el nombre?

—En las escaleras del palacio de justicia.

— ¿Iba con dos carabineros?

—No,  no;  con el diputado Abello y un conocido mío, abogado.

— ¿Y quiere que yo le diga cómo se llama?

— Tampoco es que me muera por saberlo...

—Pero ¿quiere o no quiere saberlo?

— Sí.

— ¿Por qué?

—Por nada,  por curiosidad... En fin,  porque me causó cierta impresión.

— No me extraña —dijo don Benito echándose a reír.

Y rió hasta la convulsión,  hasta las lágrimas.  Luego se calmó,  se enjugó los ojos con un gran pañuelo rojo.  «Está loco»,  pensaba Laurana,  «loco de remate.»

— ¿Sabe de qué me río?  De mí me río,  de mi miedo… He tenido miedo, lo confieso. Yo, que me considero un hombre libre en un país que no lo es,  por un momento he sentido el antiguo miedo de encontrarme entre el criminal y el policía... Pero aunque de verdad fuera usted policía...

—No lo soy... Se lo he dicho: soy profesor, camarada de su hermano...

— ¿Y entonces por qué busca a Raganà? —Rompió de nuevo a reír,  explicó—: Pregunta dictada por la prudencia, no por el miedo... Sea como sea, ahí tiene la respuesta.

—Se llama Raganà y es un criminal.

—Exacto: uno de esos criminales limpios, respetados, intocables.

— ¿Cree que ahora sigue siendo intocable?

—No lo sé,  seguramente también a él lograrán tocarlo... Pero lo cierto,  mi querido amigo,  es que Italia es un país tan curioso que cuando se empieza a luchar contra las mafias regionales,  es porque se ha instalado una nacional... Pasó algo parecido hace cuarenta años,  y si bien es verdad que un hecho trágico toma visos de farsa cuando se repite,  así en la gran historia como en la pequeña,  a mí la cosa me preocupa igual.

— ¿Y eso? —Replicó Laurana—. Hace cuarenta años, lo reconozco, una mafia grande intentó aplastar a otra más pequeña... Pero hoy..., vamos, ¿le parece que es lo mismo?

—No lo mismo... Pero mire, voy a contarle a modo de parábola un hecho que seguro conoce... Una gran empresa decide construir una presa río arriba de una población. Unos cuantos diputados, valiéndose del parecer de los técnicos, exigen que la presa no se construya por la amenaza que supone para la población. El gobierno da el permiso y la presa se construye. Cuando ya está en funcionamiento,  ocurren algunas cosas que anuncian el peligro.  Nada.  Hasta que un día sobreviene la desgracia que algunos habían previsto. Resultado: dos mil víctimas mortales... Dos mil: los mismos que los Raganà que por aquí prosperan liquidan en diez años... Y podría contarle muchas más historias, que usted conoce bien, por otra parte.

—No veo la relación... Además, francamente, me parece que sus parábolas rayan en la apología... No tiene en cuenta el miedo, el terror...

— ¿Cree que los habitantes de Longarone no lo tenían al ver la presa?

—No es lo mismo. De acuerdo,  claro,  en que fue un hecho gravísimo...

—Que quedará impune, como quedan impunes los mejores crímenes de nuestra tierra, los más típicos.

—Pero a ver: si se lograra tocar a este Raganà, y a cuantos Raganà conocemos y no conocemos, pese a la protección de que gozan,  creo que sería dar un buen paso, un paso importante...

— ¿De veras lo cree? ¿En la presente situación?

— ¿Qué situación?

—Medio millón de emigrantes,  es decir,  casi toda la población válida; la agricultura abandonada, las azufreras cerradas y las salinas a punto de cerrar;  lo del petróleo que da risa, las instituciones regionales que son un cachondeo, el gobierno que con nuestro pan nos lo comamos... Nos hundimos,  amigo mío,  nos hundimos...  Esta especie de barco pirata que ha sido Sicilia,  con su hermoso gatopardo rampante en la proa,  los colores de Guttuso en su gran empavesado,  sus más decorativos pezzi da novantá'(capos) en quienes los políticos han delegado el honor del sacrificio, sus escritores comprometidos, sus Malavoglia, sus Percolla, sus estudiosos de lógica cornudos,  sus locos,  sus demonios meridianos y nocturnos,  sus naranjas, su azufre y sus cadáveres en la bodega: se hunde,  amigo mío,  se hunde... Y aquí estamos usted y yo;  yo,  loco,  usted,  quizá comprometido,  con el agua que nos llega a las rodillas,  hablando de Raganà,  que si ha saltado detrás de su diputado o se ha quedado a bordo con los que van a morir.

—No estoy de acuerdo —dijo Laurana.

—A fin de cuentas, tampoco yo —dijo don Benito.”

A cada cual, lo suyo
Leonardo Sciascia
Tusquets, 2009
págs: 105-108


06/05/2018

recuerdos de soria

A la tornada del viatge a València us vam prometre un vídeo elaborat per Xavier Martorell a partir de les fotografies que havia realitzat durant el nostre viatge a Sòria, de l'any 2016. Com no va ser possible el seu visionat durant el viatge, el reproduïm en el nostre espai,  per a gaudi nostre i de tots.


¡Colinas plateadas, 
grises alcores, cárdenas roquedas 
por donde traza el Duero 
su curva de ballesta 
en torno a Soria, obscuros encinares, 
ariscos pedregales, calvas sierras, 
caminos blancos y álamos del río, 
tardes de Soria, mística y guerrera, 
hoy siento por vosotros, en el fondo 
del corazón, tristeza, 
tristeza que es amor! ¡Campos de Soria 
donde parece que las rocas sueñan, 
conmigo vais! ¡Colinas plateadas, 
grises alcores, cárdenas roquedas!... 

Antonio Machado.