30/11/2007

Exposición Aziz Salama en el Ateneu



Entre el día 1 y el 30 de diciembre de 2007, nuestro amigo Aziz Salama expone en el B'Art del Ateneu.
La exposición la titula SENSACIONES. La inauguración tendra lugar el día 7 de diciembre a las 21 horas.


Palabras del artista-pintor:



una mirada
una sensación
y llega la euforia del
contacto con la vida
bajo diferentes formas nos
sentimos en armonía.

29/11/2007

Premio Cervantes 2007

Juan Gelman

El poeta argentino Juan Gelman ha sido galardonado con el Premio Cervantes de este año. Ampliar la noticia y conocer al autor.

ORACIÓN DE UN DESOCUPADO

Padre,
desde los cielos bájate, he olvidado
las oraciones que me enseñó la abuela,
pobrecita, ella reposa ahora,
no tiene que lavar, limpiar, no tiene
que preocuparse andando el día por la ropa,
no tiene que velar la noche, pena y pena
,rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.
Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,
que me muero de hambre en esta esquina,
que no sé de qué sirve haber nacido,
que me miro las manos rechazadas,
que no hay trabajo, no hay,
bájate un poco, contempla
esto que soy, este zapato roto,
esta angustia, este estómago vacío,
esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre
cavándome la carne,
este dormir así,
bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
tócame el alma, mírame
el corazón,!yo no robé, no asesiné, fui niño
y en cambio me golpean y golpean,
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
si estás, que busco
resignación en mí y no tengo y voy
a agarrarme la rabia y a afilarla
para pegar y voy
a gritar a sangre en cuello

Juan Gelman

28/11/2007

Una simbiosis feliz

Hace unas semanas estuvieron en Cerdanyola del Vallès, en el marco de la IIª bienal de poesía "Còdols", organizada por los compañeros del Ramat de Pedres. La comunión de la música con la poesía siempre ha ofrecido brillantes espectáculos, tan solo se trata de dejarse llevar por el ritmo de las palabras, de la rima y el acompañamiento de la música. Eso fue, en una brillante y desaforada actuación, lo que nos ofrecieron con su espectáculo "La manera mès salvatge" el músico Pascal Comelade y el poeta Enric Casasses. Para los compañeros de Vespres Literaris que no estuvieron en el acto, allá va un pequeño sorbo... de poemúsica


26/11/2007

Nuevas experiencias


Hoy iniciamos una nueva experincia en el blog: la introducción de documentos sonoros. Para empezar lo haremos con textos del antipoeta chileno Nicanor Parra y música del director de cine y músico serbio Emir Kusturica.
Con todos ustedes, cita con las letras:


25/11/2007

El camino (y7). La obra


La noche de insomnio que sufre el protagonista de la novela, Daniel, el Mochuelo, porque al día siguiente parte a la ciudad para continuar sus estudios y para "progresar", le permiten a Miguel Delibes mostrarnos todo un mundo rural que, en aquellos años, estaba en franca agonía. Una Castilla que se despoblaba inexorablemente, que perdía el nervio de sus tierras: sus gentes.
Si en las dos obras anteriores, La sombra del ciprés es alargada (1948) y Aún es de día (1949), hay una tendencia a un lenguaje recargado y saturado de descripciones, en la presente obra nuestro autor encuentra su "lenguaje"y el "tono" de sus obras que ya no le abandonará . El camino se caracteriza por la sencillez y precisión del lenguaje. Se habla como se vive y, en el valle, cada persona, cada animal y cada accidente del paisaje tiene su nombre, su lugar en el valle. Con un estílo que se ha venido en denominar "realismo poético", los personajes de la novela forman un todo inextricable con el paisaje, están enraizados en una forma de vida armónica con el entorno. Como hemos ido desgranando a lo largo de los anteriores artículos por boca de su mismo autor, esto no se traduce en una visión inmovilista de la vida sino que los personajes, el autor, se preguntan que ganan y que pierden si "progresan" y se "modernizan".
Delibes, con maestria, nos ofrece una galería de personajes entrañables. Todos ellos forman un todo ,porque.. "un pueblo lo hacían sus hombres y su historia. Y Daniel, el Mochuelo, sabía que por aquellas calles cubiertas de pastosas boñigas y por las casas que las flanqueaban, pasaron hombres honorables, que hoy eran sombras, pero que dieron al pueblo y al valle un sentido, una armonía, unas costumbres, un ritmo, un modo propio y peculiar de vivir".. y , cincuenta y siete años después de su publicación, nosotros lloramos con el Mochuelo todo aquello que hemos ido dejando atrás, todo aquello que hemos perdido en el camino.

21/11/2007

El camino (6) Miguel Delibes y sus personajes




En 1981 publica se decimocuarta novela, Los santos inocentes, ampliamente conocida por haber sido llevada al cine. Publica su séptimo libro de caza Las perdices del domingo.

El veintiuno de abril de 1982 obtiene el Premio Principe de Asturias de las Letras; galardón que comparte con Gonzalo Torrente Ballester. Publica el mismo año su sexto libro de viajes, Dos viajes en automóvil.

1983, publica su decimoquinta novela, Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Valladolid.

1984, Premio de las Letras de la Juanta de Castilla y León. Es nombrado autor del año por los Libreros Españoles.

1985, ve la luz su decimosexta novela, El tesoro y un libro recopilatorio, La censura en la prensa en los años 40 y otros ensayos. El seis de diciembre es nombrado" Chevalier de l'ordre dels arts et des lettres" de Francia

1987. Decimoséptima novela Madera de héroe. Doctor Honoris Causa por la Universidad Complutense de Madrid.

1989. Publica su libro memorialístico Mi vida al aire libre.

1990. Publica Pegar la hebra, colección de artículos periodísticos. Doctor Honoris Causa por la Universidad de El Sarre (RFA)

1991, Premio Nacional de las Letras Españolas El dieciocho de noviembre publica Señora de rojo sobre fondo gris.

1992, octavo libro de caza: El último coto.

El veinticinco de abril de 1994 recibe el Premio Cervantes.

1995, ve la luz su Diario de un jubilado.

1998, publica su, de momento, última novela, El hereje.

Discurso de entrega del Premio Cervantes

"(…) Hay personas que no comprenden que yo sienta al recibir este Premio Cervantes por "una vida entregada" a la literatura, un poso de melancolía, cuando, bien mirado, no creo que pueda ser de otra manera. Entregada a la literatura o no, la vida que se me dio es una vida "ya" vivida y, en consecuencia, el premio, con un reconocimiento a la labor desarrollada, envuelve un agradecimiento por los servicios prestados que no es otra cosa que una honorable jubilación. Cuando Cecilio Rubes, hombre de negocios y protagonista de mi novela Mi idolatrado hijo Sisí habla en una ocasión de la edad de su contable dice: "Si yo tuviera setenta años me moriría del susto". Y he aquí que esta frase que escribí cuando yo contaba treinta y dos y veía ante mí una vida inacabable, se ha hecho realidad de pronto y hoy debo reconocer que ya tengo la misma edad que el contable de Cecilio Rubes. ¿Cómo ha sido esto posible? Sencillamente porque si la vida siempre es breve, tratándose de un narrador, es decir de un creador de otras vidas, se abrevia todavía más, ya que éste antes que su personal aventura, se enajena para vivir las de sus personajes. Encarnado en unos entes ficticios, con fugaces descensos de las nubes, transcurre la existencia del narrador inventándose otros "yos", de forma que cuando medita o escribe, está abstraído, desconectado de la realidad. Y no sólo cuando medita o escribe. Cuando pasea, cuando conversa, incluso cuando duerme, el novelista no se piensa ni se sueña a sí mismo; está desdoblado "en otros seres" actuando por ellos. ¿Cuántas veces el novelista, traspuesto en fecundo y lúcido duermevela, no habrá resuelto una escena, una compleja situación de su novela? Tendrá entonces que producirse en la vida particular del narrador una emoción muy fuerte (el nacimiento de un hijo, la enfermedad o la muerte de un ser querido) para que este estado de enajenación cese, al menos circunstancialmente.

Pero esos otros seres que el creador crea son seres inexistentes, de pura invención, mas el escritor se esfuerza por hacerlos parecer reales. De ahí que mientras dura el proceso de gestación y redacción de una novela, el narrador procura identificarse con ellos, no abandonarlos un solo instante. El problema del creador en ese momento es hacerlos pasar por vivos a los ojos del lector y de ahí su desazón por identificarse con ellos. En una palabra, el desdoblamiento del narrador le conduce a asumir unas vidas distintas a la suya pero lo hace con tanta unción, que su verdadera existencia se diluye y deja en cierta medida de tener sentido para él.

La imaginación del novelista debe ser tan dúctil como para poder intuir lo que hubiera sido su vida de haber encaminado sus pasos por senderos que en la realidad desdeñó. En cada novela asume papeles diferentes para terminar convirtiéndose en un visionario esquizofrénico. Paso a paso, el novelista va dejando de ser él mismo para irse transformando en otros personajes. Y cuando éstos han adquirido ya relieve y fuerza para vivir por su cuenta, otros entes, llamados a ocupar su puesto en diferentes obras, bullen y alimentan en su interior reclamando protagonismo.

Éste ha sido, al menos, mi caso en tanto que narrador. Pasé la vida disfrazándome de otros, imaginando, ingenuamente, que este juego de máscaras ampliaba mi existencia, facilitaba nuevos horizontes, hacía aquélla más rica y variada. Disfrazarse era el juego mágico del hombre, que se entregaba fruitivamente a la creación sin advertir cuanto de su propia sustancia se le iba en cada desdoblamiento. La vida, en realidad, no se ampliaba con los disfraces, antes al contrario, dejaba de vivirse, se convertía en una entelequia cuya única realidad era el cambio sucesivo de personajes.

Pero este derroche de la propia vida en función de otros, no tenía una compensación en tiempo. Es decir, cuando yo "vivía por otro". Cuando vivía una vida "ajena a la mía", no se me paraba el reloj. El tiempo seguía fluyendo inexorablemente sin yo percatarme. Sentía, sí, el gozo y el dolor de la creación pero era insensible al paso del tiempo. Veía crecer a mi alrededor seres como el Mochuelo, Lorenzo el cazador, el viejo Eloy, El Nini, el señor Cayo, el Azarías, Pacífico Pérez, Gervasio García de la Lastra, seres que "eran yo" en diferentes coyunturas. Nada tan absorbente como la gestación de estos personajes. Ellos iban redondeando sus vidas a costa de la mía. Ellos eran los que evolucionaban y, sin embargo, el que cumplía años era yo. Hasta que un buen día al levantar los ojos de las cuartillas y mirarme al espejo me di cuenta de que era un viejo. En buena parte, ellos me habían vivido la vida, me la habían sorbido poco a poco. Mis propios personajes me habían disecado, no quedaba de mí más que una mente enajenada y una apariencia de vida. Mi entidad real se había transmutado en otros, yo había vivido ensimismado, mi auténtica vida se había visto recortada por una vida de ficción. Y cuando quise darme cuenta de este despojo y recuperar lo que era mío, mi espalda se había encorvado ya y el ácido úrico se había instalado en mis articulaciones. Ya no era tiempo. Yo era ya tan viejo como el viejo contable de Cecilio Rubes pero, en contra de lo que temía, no me había muerto del susto por la sencilla razón de que se me había escamoteado el proceso.

Y si las cosas son así, ¿cómo mostrarme insensible al obtener este Premio Cervantes merced a la benevolencia de un jurado de hombres ilustres? ¿Cómo no sentir en este momento un poso de melancolía? Los amigos me dicen con la mejor voluntad: que conserve usted la cabeza muchos años. ¿Qué cabeza? ¿La mía, la del viejo Eloy, la del señor Cayo, la de Pacífico Pérez, la de Menchu Sotillo? ¿Qué cabeza es la que debo conservar? En cualquier caso en el mundo de la literatura todo es relativo. Hay obras de viejos verdaderamente "admirables" y otras que "no" debieron escribirse nunca. Entonces antes que a conservar la cabeza muchos años a lo que debo aspirar ahora es a conservar la cabeza suficiente para darme cuenta de que estoy perdiendo la cabeza. Y en ese mismo instante frenar, detenerme al borde del abismo y no escribir una letra más.

El arco que se abrió para mí en 1948 al obtener el Premio Nadal, se cierra ahora, en 1994, al recibir de manos de Su Majestad -a quien agradezco profundamente esta deferencia- el Premio Cervantes. En medio quedan unos centenares de seres que yo alenté con interesado desprendimiento. Yo no he sido tanto yo como los personajes que representé en este carnaval literario. Ellos son, pues, en buena parte, mi biografía."
Miguel Delibes

18/11/2007

Excursiones y senderismo



Nuestra amiga Carmen G. anuncia la próxima excursión del CER - Centre Excursionista de Ripollet- que cierra el presente año.
El día 15 de diciembre de 2.007- sábado- se realizará la Segunda Etapa del GR-192 Ruta del Vent ( Mare de Dèu de la Roca-Masboquera) de 18 kilómetros.
Animamos a todos los compañeros y compañeras de Vespres a realizar un agradable paseo por tierras tarraconenses.
Asimismo os anunciamos que el CER ha abierto una puerta de comunicación y diálogo con todos sus miembros y simpatizantes a través de un Blog. En el mismo encontrareís la programación del próximo año 2008 así como documentos gráficos y la crónica de las últimas excursiones.
Aquí os pongo un enlace a la página y, en el apartado de "Otros enlaces", uno permanente.