09/01/2021

el vell i el mar, final

 


“Dalt del camí, a la seva barraca, el vell encara dormia. Dormia encara de boca terrosa, i el noi s’havia assegut vora seu i el vigilava. El vell somiava lleons. “

El vell i la mar

Ernest Hemingway

traductor: Ferran de Pol

Edicions Proa, 1989

Pàg: 165


la cuina de vespres

 


HABAS A LA CATALANA

 (cocina tradicional catalana)

 

  por Juan Mesa 

INGREDIENTES:

 Habas

Cebolla

Ajos

Tomates

Hierbabuena

Pimentón

Sal

Vino blanco

Aceite de oliva

Butifarra negra

Butifarra blanca

Panceta

Una punta de jamón

 ELABORACIÓN:

           Lavamos y cortamos los ingredientes.




En una olla, ponemos un chorrito de aceite de oliva; añadimos la panceta y el jamón. Sofreír.




Añadimos la cebolla y el ajo. Dejamos pochar.




Añadimos el pimentón, una rama de hierbabuena, el tomate y el vino blanco. Rehogamos.




Añadimos las habas y las dejamos cocer hasta que estén tiernas.




Añadimos las butifarras y dejamos cocer unos minutos.

Apagar el fuego y dejar reposar. Servir caliente.




Bon Profit!!!!!


la cuina de vespres

 


Pan con chocolate, aceite y sal

 

 

 por Andrés

 INGREDIENTES: 


Pan en rodajas y tostado

Chocolate (nosotros hemos utilizado un chocolate negro 95% cacao)

Aceite de oliva virgen extra

Sal en escamas   


ELABORACIÓN: 

Rebanar el pan al gusto y romper onzas de chocolate con el cuchillo para crear trozos con picos.



Tostar el pan.




Poner los trozos de chocolate encima del pan, regar con aceite de oliva virgen extra y poner un poco de sal en escamas por encima.




 Comer y paladear..., ¡ manjar de dioses!





08/01/2021

el regreso

 

El viejo y el mar  es una novela escrita desde el corazón pero a la vez es una lección de literatura, de tensión, de emoción. Ocupar un lugar en el bote de Santiago y asistir a su lucha es un privilegio que todo el mundo debería disfrutar por lo menos una vez en su vida.

Durante muchos años Ernest Hemingway buscó una variante a la lucha de Ahab con la ballena, uno de los relatos fundacionales de la literatura norteamericana. La pesca fue su más sostenida pasión, y aunque repudiaba la figura del erudito y esquivó toda discusión intelectual, se volvía puntilloso ante un texto que tratara de pesca. Los pescadores de Hemingway requieren de instrumentos que deben funcionar como tales, y al hacerlo, construyen un lenguaje propio, de sorpresivas conjugaciones, los muchos modos de un anzuelo.

En El viejo y el mar, la zona de dominio es la pesca; la gramática del mundo se resume en esos gestos, fuera de ellos no hay nada. El destino a través de un oficio desarrollado hasta sus últimas consecuencias.

Hemingway puso especial cuidado en retratar una pequeña comunidad de pescadores cubanos. Santiago representa una forma arcaica de pescar, donde el valor individual se mide en la resistencia de las presas. Leyes naturales —precisas, inflexibles, que parecen impuestas por el mismo océano— rigen las condiciones de este oficio e integran una sabiduría atávica que la modernidad confunde fácilmente con supersticiones. Santiago decide transgredir el código que ha respetado su vida entera, y conduce su barca hasta un sitio remoto que garantiza buena pesca pero de donde es muy difícil regresar. La desesperación y el orgullo lo impulsan a un lance contra todos los pronósticos.

La noticia que Santiago lee en el periódico es que después de una mala temporada, Di Maggio se recuperó e hizo que su equipo ganara su partido 85. Santiago lleva 84 expediciones infructuosas en el mar y por eso le resulta tan importante pescar algo en el día 85.

Según la célebre teoría del iceberg de Hemingway, un relato solo muestra una mínima parte de la historia y depende de una sólida realidad que se mantiene oculta. Esto alude a la forma en que se construye una trama y a cómo debe ser leída. Bajo la diáfana superficie de la prosa, hay una intrincada red de correspondencias.

Hay un sostenido interés de Hemingway por los combates donde las nociones de triunfo y de derrota cambian de signo. Está convencido de que la resistencia a ultranza otorga una dignidad que refuta la derrota. "No hay segundos actos en la historia americana", escribió Fitzgerald ante una sociedad enamorada del éxito que exigía a sus ídolos no solo encumbrarse sino volver a hacerlo cuando ya parecía imposible.

El más duro reto que impone la cultura popular norteamericana es el comeback, el regreso contra los pronósticos. Hemingway trabajó con denuedo para alterar la noción convencional del triunfo y no podía ignorar la gesta del retorno desafiante: El viejo y el mar es un comeback colosal y vacío, una portentosa acción sin resultados.

Hemingway sugiere que las acciones más comunes tienen un trasfondo religioso, un horizonte que trasciende a los personajes pero que no se puede alcanzar y ni siquiera discutir. Enemigo de la introspección, Hemingway se abstiene de juzgar la conducta de sus personajes.

En El viejo y el mar está a punto de romper este pacto y de transformar el mar de Santiago en una agitada iglesia. Las alusiones a la hagiografía cristiana son suficientes para crear un marco alegórico y para leer el relato como un fracaso de la moral ante la devastadora naturaleza: Santiago es un hombre de fe cuyas fatigas no tienen recompensa. Sin embargo, cada vez que el monólogo del pescador está a punto de volverse explicativo en exceso, Hemingway desordena la devoción de su protagonista y la complica con los vibrantes datos que arroja el mar.

El viejo y el mar es un apabullante seminario sobre el arte de pescar con precariedad. Numerosos eruditos han recorrido en lancha las aguas del Caribe, han contado los metros de cordel, las horas de lucha y las técnicas de acoso, confirmando la veracidad del relato, asunto de interés marginal y más bien estadístico; lo decisivo es la sensación de realidad que transmite Hemingway. Los días y las noches de Santiago dependen de la forma en que trabaja con unos cuantos enseres en un espacio mínimo. "El hombre acorralado se vuelve elocuente", ha escrito George Steiner. Inculto, exhausto, casi mudo, Santiago adquiere poderosa elocuencia en sus intrincadas maniobras con el sedal.

Italo Calvino dijo: "Contra Gide y la escritura del intelectualismo, escogí a Hemingway y la literatura de los hechos. El héroe de Hemingway quiere identificarse con las acciones que realiza, estar él mismo en la suma de sus gestos, en la adhesión a una técnica manual o de algún modo práctico, trata de no tener otro problema, otro compromiso que el de saber hacer algo bien...".

En El viejo y el mar Hemingway lleva hasta sus últimas consecuencias el procedimiento de mostrar una conciencia a partir de su trato con las cosas. Hemingway expresa las emociones y las ideas a partir de lo que hacen los personajes. Santiago ve el entorno con pragmática inmediatez; el bien y el mal son para él formas de tensar cordeles.

El viejo y el mar significaba el regreso del autor después de años poco productivos. No es casual que el relato de Santiago y la tardía y algo inesperada muestra de resistencia de Hemingway conectaran de inmediato con un público ávido de segundos actos. En 1953 la novela apareció íntegra en la revista Life, con un tiraje de cinco millones de ejemplares; esta difusión no impidió que el libro se vendiera muy bien: El viejo y el mar se mantuvo 26 semanas en la lista de best sellers del New York Times. Ese año recibió el Premio Pulitzer.

En 1954, después de sufrir dos accidentes de aviación en Uganda que provocaron anticipados obituarios y sugirieron que sus días de retorno no serían muchos, el sobreviviente Ernest Hemingway obtuvo el Premio Nobel.”

 

Cadena Ser

27/09/2020

(fragmentos de la introducción de Juan Villoro en la edición de Debolsillo)

 


el vell i la mar, 8

 

“Però he matat el tauró que ha atacat el meu peix, pensà. I era el dentuso mes gran que mai hagi vist. I Déu sap prou si n'he vistos de grossos.

Era massa bonic perquè fos de durada, tot això, va pensar. Ara voldria que tot hagués estat un somni i que mai no hagués enganxat el peix i que fos sol al llit, damunt els diaris.

—Paro l’'home no està fet per a la derrota —va dir—: un home pot ser destruït, però no pas derrotat.

Però ara em sap greu d'haver matat el peix, va pensar. Ara s'acosta el tribull i no tinc ni l'arpó. El dentuso es cruel, manyós i fort, i intel·ligent. Però jo ho he estat més, d'intel·ligent. O potser no, va pensar. Potser tot plegat era que jo tenia millors armes.

—No pensis, vell —digué en veu alta—. Navega al teu rumb i, quan l'hora arribi, planta cara. Però necessito pensar, es digué. Perquè es l'única cosa que em queda. Això i el beisbol. Què li hauria semblat, al gran Di Maggio, la manera com l'he encertat al cervell? No ha estat res de l'altre món, va pensar. Qualsevol ho hauria pogut fer. Però, es que l'estat de les meves mans es un entrebanc tan greu com els esperons d'os? No hi ha manera de saber-ho. No he tingut cap treball amb  el  taló  llevat  d'aquella vegada  que una rajada fibladora me’l va punxar en trepitjar-la mentre nedava i em va paralitzar el baix de la cama produint-me un dolor insuportable.

—Pensa en alguna cosa alegre, avi —va dir—. Cada minut que passa ets mes prop de casa. Navegues mes lleuger després d'haver perdut unes quaranta lliures de pes.

Sabia prou be el que podia passar quan arribes a la part interior del corrent. Paro no hi podia fer res, ara.

—Sí, que es pot fer alguna cosa —va dir en veu alta—: puc amarrar el ganivet al cap d'un dels rems.

Així ho va fer amb l'arjau del timó a l'aixella i amb l'escota de la vela sota el peu.

—Ara —va dir— no deixo de ser un vell. Però ja no estic desarmat.

L'oreig era viu i el gussi navegava be. Vigilava només la part davantera del peix i torna a sentir-se una mica esperançat.

Es beneit no confiar, va pensar. Endemés, crec que es un pecat. Deixa't de pecats, va pensar. Ja hi ha prou maldecaps ara, sense el pecat. D'altra part, no en sé res, jo, de tot això.

Ni ho entenc, ni tampoc estic massa segur de creure-hi, en el pecat. Potser era pecat matar el peix. Suposo que sí que ho era, malgrat que ho faig per viure i per atipar molta gent. Mirat així, tot seria pecat. No pensis en el pecat. Ja es massa tard per a això, i hi ha gent pagada per fer-ho. Que s'hi encaparrin ells. Tu vas néixer per ser pescador, de la mateixa manera que el peix va néixer per ser peix. “

El vell i la mar

Ernest Hemingway

traductor: Ferran de Pol

Edicions Proa, 1989

Pàg: 145-146

 


07/01/2021

el vell i la mar, 7

 


“Va mirar-se les estrelles i comprovà el rumb. La fluixa brillava com un deixant fosforescent que calava de dret a l'aigua des de la seva espatlla. Ara navegaven més a poc a poc i la resplendor de l'Havana no era tan viva. Això indicava que el corrent els feia derivar cap a llevant. Si deixo de veure la resplendor de l'Havana, això vol dir que anem cap a llevant, pensà. Perquè, si el rumb del peix s'hagués mantingut fix, hauria vist els llums de l'Havana moltes més hores. Qui sap com deu haver anat el beisbol de primera divisió, avui, va pensar. Seria magnífic fer el que faig, amb una radio. Aleshores va dir-se: pensa en això només. Pensa en el que fas. No has de fer cap bestiesa.

Després va dir en veu alta:

-Tant de bo tingués el noi aquí. Per ajudar-me i perquè veiés això.

Ningú no hauria de trobar-se sol a les seves velleses, pensà. Però no hi ha remei. Cal que em recordi de menjar-me la tonyina abans no es podreixi, per mantenir-me fort. Recorda-ho: no hi fa res que no et vingui gaire de gust, te l’hauràs de menjar demà al matí. Recorda-ho, va dir-se a si mateix.

Al llarg de la nit dos marsuïns vingueren a voltar el gussi i els sentia balandrejar i esbufegar. S'adonava de la diferencia entre l'esbufec del mascle i el sospirós ruflet de la femella.

—Bona xicalla —va dir—: juguen i xalen i es fan l'amor. Son germans nostres, com els peixos voladors.

Aleshores començà a fer-li llàstima el peixàs que havia enxarpat. Es meravellós i estrany i vés a saber quina edat deu tenir, pensava. Mai no he pogut haver un peix tan valent ni que es portés d'una manera tan rara. Potser és massa assenyat per a treure el cap. De fet podria enllestir-me si saltava o be m'envestia de bursada. Però potser l'han enganxat ja unes quantes vegades abans, i coneix que aquesta es la bona manera de presentar la lluita. Ell no pot saber que només se les heu contra un home sol, ni que aquest home es un vell. Però quin peixàs deu ser i quanta moneda me'n donaran al mercat, si té bona carn! “

El vell i la mar

Ernest Hemingway

traductor: Ferran de Pol

Edicions Proa, 1989

Pàg: 96-97

 


06/01/2021

premio nadal i premi josep pla 2021


 

L'escriptora Najat El Hachmi és la guanyadora de el Premio Nadal 2021 amb l'obra El lunes nos querrán, que tracta sobre dos joves de dues famílies musulmanes; una molt tradicional i una altra més oberta, segons ha explicat la pròpia autora.



El Premi Josep Pla 2021 ha recaigut en l'obra Tàndem, de l'escriptora Maria Barbal, una història de felicitat en la qual els personatges "tenen ganes de gaudir la llibertat".