08/05/2015

món moncada


Amb motiu de la cloenda de l’exposició “Mequinensa! Fotografies de Jesús Montcada” que acull la sala Enric Granados de la Biblioteca Central de Cerdanyola del Vallès des del dia 15 de maig, des de Vespres Literaris us proposem un viatge literari.


De la ma de  l’actor Carles Soler, en el paper de Jesús Montcada,  i una lectura de textos per companys de Vespres Literaris, evocarem el món perdut del poble vell de  Mequinensa que va narrar l’autor de la Franja en tota la seva obra. 

L’acte tindrà lloc el proper dijous, 14 de maig, a les 19 hores, en la sala Enric Granados de la Biblioteca Central de  de Cerdanyola del Vallès.

Us esperem

06/05/2015

l'art de llegir

"Dona llegint"
Kuroda Seiki (oli sobre llenç 982x787mm)
Museu Nacional de Tokio
“La lectura, o el goce de los libros, ha sido considerada siempre entre los encantos de una vida culta y es respetada y envidiada por quienes se conceden rara vez ese privilegio. Es fácil comprenderlo cuando comparamos la diferencia entre la vida de un hombre que no lee y la de uno que lee. El hombre que no tiene la costumbre de leer está apresado en un mundo inmediato, con respecto al tiempo y al espacio. Su vida cae en una rutina fija; está limitado al contacto y la conversación con unos pocos amigos y conocidos, y sólo ve lo que ocurre en su vecindad inmediata. No hay forma de escapar de esa prisión. Pero en cuanto toma en sus manos un libro entra en un mundo diferente, y si el libro es bueno se ve inmediatamente en contacto con uno de los mejores conversadores del mundo. Este conversador le conduce y le transporta a un país diferente o una época diferente, o descarga en él algunos de sus pesares personales, o discute con él una forma especial o un aspecto de la vida de que el lector nada sabe. Un autor antiguo le pone en comunión con su espíritu muerto largo tiempo ha, y a medida que lee comienza a imaginar qué parecería ese autor antiguo y qué clase de persona sería. Tanto Mencio como Ssema Ch'ien, el más grande historiador chino, han expresado la misma idea. Poder vivir dos horas, sobre doce, en un mundo diferente, y restar los pensamientos al reclamo del presente inmediato es, claro está, un privilegio que deben envidiar las personas que están encerradas en su prisión corporal. Tal cambio de ambiente es en verdad similar a un viaje, en su efecto psicológico.
Pero hay más que esto. El lector se ve llevado siempre a un mundo de pensamientos y reflexiones. Aunque se trate de un libro de hechos físicos, hay una diferencia entre ver esos hechos en persona, o vivirlos, y leer sobre ellos en los libros, porque entonces los hechos asumen siempre la calidad de un espectáculo y el lector se convierte en un espectador desapasionado. La mejor lectura es, pues, la que nos lleva a este mundo contemplativo, y no la que se ocupa solamente del registro de los hechos. Considero que no se puede llamar leer a esa tremenda cantidad de tiempo que se pierde con los diarios, porque los lectores comunes de diarios se preocupan sobre todo de obtener noticias sobre hechos y acontecimientos.
La mejor fórmula sobre el objeto de la lectura, a mi juicio, fue dada por Huang Shanku, un poeta Sung y amigo de Su Tungp'o, que dijo: "Un sabio que no ha leído nada durante tres días siente que su conversación no tiene sabor (que se hace insípida), y su cara se hace odiosa al mirarla (en el espejo)". Lo que quiso decir es que la lectura da al hombre cierto encanto y sabor, que es el objeto de la lectura, y sólo puede llamarse arte a la lectura con este objeto. No se lee "para mejorar el espíritu", porque cuando se comienza a pensar en mejorar el espíritu o la mente, desaparece todo el placer de la lectura. Estas son las personas que se dicen: "Debo leer Shakespeare, y debo leer Sófocles, y debo leer Cervantes, para poder ser un hombre culto". Estoy seguro de que un hombre así no será culto jamás. Una noche se forzará a leer Hamlet de Shakespeare, y saldrá de ello como de un mal sueño, con el único beneficio de poder decir que ha "leído" Hamlet. Todo el que lea un libro con sentido de obligación es porque no comprende el arte de la lectura. Este tipo de lectura con fines de negocios es igual a la lectura de los archivos y antecedentes, por un político, antes de pronunciar un discurso. Es apenas pedir consejo e información de negocios, y no leer.
Leer para cultivar el encanto personal del aspecto físico y del sabor en la palabra es, pues, según Huang, la única especie de lectura que se puede admitir. Este encanto del aspecto debe ser interpretado, evidentemente, como algo más que la belleza física. Huang no se refiere a la fealdad física en su frase. Hay caras feas que tienen un encanto fascinador y caras hermosas que son insípidas para quien las mira. Entre mis amigos chinos hay uno cuya cabeza tiene la forma de una bomba y, sin embargo, verle es siempre un placer. La .cara más hermosa entre las de los autores occidentales contemporáneos, por cuanto he podido apreciar en las fotografías, era la de G. K. Chesterton. ¡Tenía tan diabólico conglomerado de bigotes, anteojos, enmarañadas cejas y fruncido ceño! Al mirarla se sentía que dentro de esa frente había una buena cantidad de ideas en acción, prontas para saltar en cualquier momento por aquellos ojos extrañamente penetrantes. Esa cara era una de las que Huang llamaría hermosas, una cara que no estaba hecha por el polvo y el colorete, sino por la pura fuerza del pensamiento. En cuanto al sabor del discurso, todo depende de la forma de leer. Que uno tenga sabor o no cuando habla, depende de su método de lectura. Si un lector obtiene el sabor de los libros, demostrará ese sabor en sus conversaciones, y si tiene sabor en sus conversaciones no podrá menos que tener sabor en lo que escribe.
Por ende, considero el sabor, o el gusto, como la llave de toda la lectura. Sigue necesariamente de ello que el gusto es selectivo e individual, como el gusto en la comida. La forma más higiénica de comer es, al fin y al cabo, la de comer lo que gusta, porque entonces tiene uno seguridad de la digestión. Cuando se lee, como cuando se come, lo que hace bien a uno puede matar a otro. El maestro no puede forzar a sus discípulos a que gusten de lo que él gusta como lectura, y un padre no puede esperar que sus hijos tengan los mismos gustos que él. Y si el lector no tiene gusto para lo que lee, pierde el tiempo. Ya lo dice Yüan Chunglang: "Podéis dejar de lado los libros que no os gustan, y que los demás los lean."

Por lo tanto, no puede haber libros que uno debe leer. Porque nuestros intereses intelectuales crecen como un árbol o fluyen como un río. Mientras haya savia adecuada ha de crecer de algún modo el árbol, y mientras haya agua del manantial el río seguirá corriendo. Cuando el agua choca con un escollo de granito no hace más que girar a su alrededor; cuando encuentra un valle bajo y placentero se detiene y se extiende por un rato; cuando se encuentra en un hondo estanque de la montaña está contenta de quedar allí; cuando se encuentra en unos rápidos, corre adelante. Así, sin esfuerzo alguno, sin propósito determinado, llegará seguramente un día al mar. No hay en el mundo libros que se deban leer, sino solamente libros que una persona debe leer en cierto momento en un lugar dado dentro de circunstancias dadas y en un período dado de su vida. “

La importancia de vivir 
Lin Yutang

05/05/2015

« papier, livres, méditation ... un voyage », crònica del viatge i tres


L’últim dia del viatge, al mati, visitàvem la vila de Vilafranca del Conflent, situada als peus del Canigó. Fundada en 1090 per Guillem Ramon, comte de Cerdanya. Des d'ençà anà formant part de diferents regnes de l'època: comtat de Barcelona (1117), Regne de Mallorca (1276), Corona d'Aragó (1344), França (1463), i Espanya (1493). El 1654 fou assetjada i saquejada pels francesos. I el 1659, pel Tractat dels Pirineus, passa a formar part de França. 






Per la tarda, ens esperava el proper monestir de Sant Miquel de Cuixà. Fundat per l'arxipreste Protasi l'any 878, va ser amb els abats Garí i Oliba quan es va convertir en un dels centres espirituals i culturals més importants de Catalunya en temps feudals. El monument és una mostra de l'arquitectura preromànica i del romànic inicial.



Després de la visita al cenobi, el company Josep M. Riera, ens va explicar la veritable història de l'origen del monestir: al segle X les lluites terrenals dels representants celestials (cardenals i abats), amb les seves croades i els seus camins de salvació, com el camí de Sant Jaume, al costat de la introducció de nous aliments en la pobra dieta medieval; donà lloc al feliç atzar del naixement de la "Caçolet ·" plat típic occità, fet a base de mongetes seques i carn o cansalada de porc. Tot un exemple de l’ideal de cuina casolana. 


« papier, livres, méditation ... un voyage », crònica del viatge dos


El segon dia d’estada, tocava la visita al molí paperer de Brousses.  

Situat en les  Cabardés, una regió que s'estén des dels vessants de la Muntanya Negra al nord de Carcassona, fins al punt culminant d'aquesta serra, el Pic de Nore, contrafort del Massís Central;  en 1674 aquesta regió va ser un dels més famosos centres de fabricació de paper de la província del Llenguadoc. 

L’any 1981 l'activitat industrial de fabricació de paper es deté i el 1993, l'associació "Molí de Paper de Brousses" va començar la restauració del lloc per crear un lloc de descobriment, iniciació, creació i fabricació de paper. A l'abril de 1994 la fàbrica trona a obrir les seves portes.


La fàbrica de paper de Brousses és l'últim molí de la vall (67 molins en 1845) i l'última fàbrica de paper del Llenguadoc. L'activitat del molí es basa en el desig de perpetuar i transmetre coneixements, produint papers fets a mà. A més de la producció tradicional (paper de drap) afegeixen una activitat basada en la innovació (paper de fems d'elefant i de cavall).
El molí es troba en un paradís natural entre alzines i castanyers, entre roques de granit i cascades.



Per la tarda, vam visitar les llibreries de vell i les galeries d’art de la vila de Montolieu, una petita vila situada a disset quilòmetres de Carcassona.


L’any 1989 Michel Braibant,  enquadernador de professió, va impulsar la creació de l'etiqueta de vila del llibre i de les arts gràfiques per Montolieu a partir de l'existència d'altres pobles similars a Europa. A partir de 1990 es van establir al poble nombroses llibreries, i des de llavors Montolieu ha anat creant un univers en el qual el llibre és el rei. En els seus carrers vam  descobrir llibreries, artesans i artistes. Hi ha tot un museu dedicat a les arts i oficis del llibre.







 


« papier, livres, méditation ... un voyage », crònica del viatge u


Aquest any, per qüestions de dates i aprofitar ponts, hem avançat una mica la nostra tradicional sortida cultural de final de curs. Aquest any hem visitat la Catalunya Nord: el Conflent i el Vallespir; així com el molí de paper de Brousses i la vila del llibre de Montolieu, a la regió del Llenguadoc-Rosselló.

Divendres, u de maig, van començar el viatge endinsant-nos en el congost que s’ha format, durant milers i milers d’anys, a la Ribera de La Fou (fou, en català, significa barranc o pas estret), un afluent del Tec.

Impressiona la profunditat, llargada i estretor del pas obert per l'aigua a la roca calcària (una separació que sovint no passa del metre). Per poder-la visitar, s'hi ha posat una passera metàl·lica. Hom ha qualificat el congost de "les gorges més estretes del món”, però no ho sabríem dir.


Una llegenda vincula aquest lloc amb la presència de bruixes i genis malèfics; nosaltres no els vam veure.


Després de reposar forces, vam visitar Ceret, la capital del Vallespir. Coneguda per la seva vinculació amb l’art, per les estades de grans pintors i escultors: Pablo Picasso, Georges Braque, el poeta Max Jacob, Juan Gris, Marc Chagall, Jean Cocteau i molts més.  

Malgrat no poder visitar el seu magnífic Museu d’art Modern, ja que estava tancat per la festa internacional dels treballadors, vam gaudir d’un passeig molt agradable per la “capital de la cirera”, amb el permís dels amics de Miravet.