04/01/2008

El origen perdido (3)



¿Filtrea Matilde Asensi con el creacionismo o navega- sin norte- en un mar de páginas web?

"-Bueno, la Teoría de la Evolución ya no es aceptada por mucha gente. Sé que suena raro pero es que, en Estados Unidos, es un asunto que lleva ya muchos años investigánose por motivos religiosos. Ya sabéis que en mi país hay una fuerte coriente fundamentalista y esa gente se empeñó hace tiempo en demostrar que la ciencia estaba equivocada y que Dios había creado el mundo tal y como dice la Biblia.
-¿En serio?- se sorprendió Marc.
-Perdona que te lo diga, Gertrude-comentó la mercenaria con su habitual aplomo-, pero los yankis sois muy raros. A veces tenéis cosas que... En fin, tú ya me entiendes.
Gertrude asintió.
-Estoy de acuerdo-admitió sonriendo.
-Bueno, pero ¿a qué venía lo de los fundamentalistas?-pregunté.
-Pues venía a cuento de que, bueno... En realidad ser llaman a sí mismos creacionistas. Y sí, encontraron las pruebas.
-¿Las pruebas de que Dios había creado el mundo?-me reboté.
-No, en realidad no -repuso ella, divertida-. Las pruebas de que la Teoría de la Evolución era incorrecta, de que Darwin se equivocó.
Efraín parecía conocer bien el asunto porque asentía de vez en cuando, pero no así Marta, quien se revolvió como si le hubiera picado una pucarara.
-Pero, Gertrude -protestó-, ¡no puede haber pruebas contra le evolución!¡Es ridículo, por favor!
-Lo que no hay, Marta -dije yo- son pruebas de la evolución. Si la teoría de Darwin hubiera sido demostrada ya -y recordé que le había dicho lo mismo a mi cuñada Ona no hacía demasiado tiempo- no sería una teoría. Sería una ley. La Ley de Darwin, y no es así.
-Hombre... -murmuró Marc, mordisqueando una hierbecilla-, a mí nunca terminó de convencerme eso de que viniéramos del mono, por muy lógico que parezca.
-No hay ninguna prueba que demuestre que venimos del mono, Marc -le dije-. Ninguna. ¿O qué te crees que es eso del eslabón perdido?¿Un cuento...? Si hacemos caso a lo que nos contaron los Capacas, el eslabón perdido seguirá perdido para siempre porque nunca existió. Supuestamente los mamíferos venimos de los reptiles, pero de los innumerables seres intermedios y malformados que debieron existir durante miles de millones de años para dar el salto de una criatura perfecta a otra también perfecta (*), no se ha encontrado ningún fósil. Y pasa lo mismo con cualquier otra especie de las que hay sobre el planeta"

(*) ¿Perfectos, quién....nosotros?, ¿a semejanza de quién?....¿uy...uy, uy, que se le ve el plumero?


(Matilde Asensi, El origen perdido. Planeta, 2003-6ª-; páginas 506 a508)



"Nosotros nos queremos necesarios, inevitables, ordenados desde siempre. Todas las religiones, casi todas las filosofías, una parte de la ciencia, atestiguan el incansable, heroico esfuerzo de la humanidad negando desesperadamente su propia contingencia"

(Jacques Monod, El azar y la necesidad.Ensayo sobre la filosofñia natural de la biología moderna. Seix Barral, 1975-7ª- página 54)

"...se deduce necesariamente que sólo el azar está en el origen de toda novedad, de toda creación en la biósfera. El puro azar, el único azar, libertad absoluta pero ciega, en la raíz misma del prodigioso edificio de la evolución"

En definitiva, estamos, pero...podríamos... no estar; somos, pero podríamos... no ser. ¿Perfectos?, ... no, casuales.

(Jacques Monod, Op. cit., páginas 125-126)

Mas, acudamos a las fuentes.. Darwin dixit:

"No creo en ninguna ley fija del desarrollo que sea causa de cambio abrupto, o simultáneo, o de igual grado, en todos los habitantes de un territorio"

Citado en Stephen Jay Gould, La estructura de la teoría de la evolución. Metatemas, 2004, página 1.366

¿Somos, en la línea argumental del libro de Asensi, los elegidos por los dioses?

"No vivimos en la -edad del hombre-, o -la edad de los mamíferos. (...) Vivimos, si es que tenemos que citar una forma de vida representativa del conjunto de la biosfera, en una persistente -edad de las bacterias-; los organismos que estaban en el principio siguen siendo, y probablemente seguirán siéndolo hasta que el Sol se quede sin combustible, las criaturas dominantes de la Tierra conforme a los criterios de diversidad bioquímica y de hábitat, (y)resistencia a la extinción ..."

Stephen Jay Gould, Op. cit., páginas 926-927




28/12/2007

El origen perdido (2)

Matilde Asensi, al hilo de la trama de la novela, nos va desgranando una serie de hipótesis o teorías ¿científicas? sobre la existencia de una civilización perdida anterior al inicio de " nuestra historia". Para avivar el debate dentro del grupo, enlazo en este artículo una serie de videos encontrados en YouTube sobre los hallazgos realizados sobre estos "origenes perdidos". Se ha de tener presente que muchas de estas teorías no están aceptadas por la comunidad científica y su difusión, mayoritariamente, se realiza a través de Internet y de revistas, digamos, de "divulgación" o "mistéricas".









22/12/2007

En navidad



La imágen que ilustra este artículo, extraída de la edición digital del diarío El País de hoy, muestra a unos niños palestinos jugando con sus armas de juguete.
No voy a comentar aquí el artículo del medio- para aquel que lo desee aquí dejo el enlace- sino las sensaciones que me ha producido la contemplación de esta imágen.
Me sorprende, en primer lugar, la ausencia de risas o alegria en el juego. El semblante de los muchachos - diría que niños entre siete y once años- es adusto; su mirada afilada, tremendamente fria - contemplad la del segundo muchacho, empezando por la izquierda. En el juego no falta ningún detalle. El prisionero es convenientemente intimidado por los gritos de su captor y, ¡como no!, privado de toda referencia de su situación por una venda negra. Una mano, ¿amiga, enemiga?, trata de retenerlo. El resto de compañeros están en una actitud de prevengan militar muy profesional.
La imágen trasluce rabia, odio, desesperación, ¿tal vez impotencia?... dolor. Los niños juegan a imitar a los adultos y sus juguetes son los instrumentos de aprendizaje.
Jugar, vivir, en el mundo.


16/12/2007

Aziz Salama en la UAB



Como la mayoría del grupo estaba en el ensayo de nuestra próxima representación, el amigo Aziz nos hace llegar sus palabras y reflexiones en torno a esta nueva exposición de su trabajo. Un saludo ¡artista!.

EL SEMEJANTE

Puedo caminar hacia el Muro de las Lamentaciones, puedo caminar hacia Santiago de Compostela, y puedo caminar hacia la Mekka, como puedo caminar en dirección a.. . . . . . . .

No tengo porque parar, ni para retroceder. No tengo porque odiar, ni para rechazar, ni para romper un diálogo. Son símbolos de mis semejantes de unas épocas lejanas. Cada uno ha expresado su ser a través de los instrumentos de su tiempo, a través del interés del espacio humano de entonces y de sus exigencias cotidianas.

No tengo porque expresar lo mismo, ni hacer mío el pensamiento del antiguo semejante. Ni usar sus argumentos ideológicos, para dañar a mi actual semejante.

No es mi herencia, ni mi continuidad cultural ni intelectual.

Yo soy heredero del antiguo en lo noble, en el universal, y en lo humano.

Tengo mis instrumentos, mi lenguaje, tengo mi espacio y mi tiempo.

Fabrico mi mundo y creo mi espacio del día a día. El producto caducado, no lo consumo, no lo adopto, no lo uso como argumento para afirmar una identidad errónea, ni para herir a mi semejante. Lo miro, lo respeto y puedo inspirarme de ello.

Como humano soy anterior al Muro de las Lamentaciones, a Santiago de Compostela y a la Mekka. Quedan las palabras que marcaran a los posteriores y que se usaran para marcar las diferencias. Huellas de unas personas semejantes a nosotros que hoy hacen el paraíso de la impotencia y de la intolerancia. No necesito buscar mi imagen en el imaginario del otro, ni tengo razón para dar explicación al otro sobre mi propia imagen.

El otro soy yo. Soy Beethoven, soy Averroes, soy Kandinsky, soy Von braun.

Quiero guardar mi esencia de hombre libre, de un ser que mira mas allá del rostro que puede reflejar cualquier espejo, deseo comunicar con este semejante que usa la lógica, el respeto y el perdón como indicadores para construirse un sitio bajo el sol de las/os humanas/os.

El artista,

Aziz Salama

Diciembre 2007

12/12/2007

RECUERDOS DE INFANCIA (3)



Nueva entrada de esta serie. Nuestra compañera Carme Guil nos hace participes de sus recuerdos de infancia en su pueblo "adoptivo". Esto me lleva a hacerme una pregunta, ¿cómo se define y moldea nuestra identidad y pertenencia a un lugar?: ¿por los lugares que compartimos y "vivimos" con los amigos, como sugiere Miguel Arnas en su narración?, ¿por tradición familiar, de sangre, genética, irracional?. En estos días que el debate sobre la identidad y las diferencias "nacionales" está en pleno debate, ¿qué opinaís del tema?
"Yo nací y mi crié en un barrio de Barcelona . Mis padres, emigrantes, como tantos otros, vinieron a la ciudad en época de posguerra sin dejas atrás, en sus respectivos pueblos, otros vínculos más que sus recuerdos. Así que yo no podía decir, como muchos otros niños y niñas de mi barrio, que me iba a pasar las vacaciones de verano al pueblo a casa de los abuelos. Yo no tenía pueblo.

Pero..., lo que son las cosas. Ya de jovencita, un pequeño pueblo me convirtió, o al menos así lo sentí yo, en una especie de " hija adoptiva". Lo cierto es que durante los muchos años que he estado yendo lo he considerado un poco mio.

Llegué allí por primera vez el verano del 79 y fue, sinceramente, como transportarse un poco al pasado. Una estrechísima carretera te llevaba hacia el pueblo y se transformaba de asfalto a tierra en cuanto rozaba la primera casa. Al llegar a la plaza unos grandes olmos custodiaban un abrevadero que todo el mundo conocía como " el pilón" y que era punto de encuentro para todos pues en las casas no había agua corriente y además en aquellos años allí aún se seguían trabajando los campos con caballerías, así que era paso obligado de mulos, burros, ovejas y cabras antes de recogerse en sus respectivas cuadras.

Otro lugar de encuentro era el Teleclub, en aquel entonces único lugar del pueblo que contaba con una televisión, donde podías tomar algo, echar una partida de cartas o simplemente charlar con la gente. Eso sí, salvo la mujer que se ocupaba del bar, rara vez veías mujeres allí.

Para las fiestas de la Virgen, pasacalles con acordeón, guitarrico, botella de anís y algún que otro utensilio de versatilidad indudable. Por la noche baile en el granero que previamente habíamos vaciado. El músico, un hombre orquesta que pasaba del pasodoble a la rumba intercalando de vez en cuando un vals o una canción de moda.

En esos años en que no podíamos imaginarnos que un día no demasiado lejano llevaríamos el teléfono colgado todo el día, la única comunicación con el exterior era un teléfono público gestionado por una persona del pueblo que dependía, a su vez, de otra centralita de un pueblo cercano; así que llegabas al locutorio y pedías conferencia a Barcelona, dabas el número de teléfono y te ibas al teleclub , que estaba enfrente, hasta que te avisaban de que tu conferencia estaba disponible, lo cual podía tardar un promedio de 30 minutos.

El día a día para nosotros, habituados a la ciudad, se convertía en una auténtica aventura. En lugar de ducha un barreño y un cazo, en lugar de lavadora unos lavaderos públicos que estaban a 10 minutos de casa, dos barreños sobre los poyetes eran la alternativa a la fregadera, la cuadra sustituía al lavabo y en la mayoría de las casas cocina económica y fuego a tierra.

Poco tiempo después todo empezó a cambiar y a modernizarse, cosa que sin duda agradecieron sus habitantes porque no es lo mismo pasar unos días de vacaciones que vivir todo el año en esas condiciones.

En cualquier caso yo siempre tendré un especial recuerdo de ese verano"
Carme Guil