17/05/2021

exposició col·lectiva VL

 



“Sóc, en bona part, la mateixa prosa que escric. Em desenvolupo en períodes i paràgrafs, em faig puntualitzacions, i, en la distribució desencadenada de les imatges, em vesteixo, com els infants, de rei amb paper de diari, o, en la manera com faig ritme d’una sèrie de paraules, em corono, com els boigs, de flors seques que continuen vives en els meus somnis.”

Llibre del desassossec

Fernando Pessoa

 

El catorze de març de 2020 tota rutina, projecte, trobada o activitat programada va quedar suspesa, ajornada, indeterminada per la incertesa que impregnava les quatre parets, qui gaudia d'elles, on, necessàriament, contemplaríem el món des de aquell moment.

Per a nosaltres, on l'acció en comú ens defineix, aquest encapsulament individual, aquesta singularitat forçada, plurals com som, ens va sumir, al principi, en una profunda perplexitat.

Vam haver d'aprendre a mirar-nos a distància, perseguint a les pantalles el gest, la picada d'ullet còmplice, ¡tasca molt difícil !, però vam seguir endavant, bescanviant les abraçades infructuoses per idees i nous projectes.

Un d'aquests ens va arribar de la mà de la nostra companya Eva Torralba, inspirada, a la vegada,  per l'obra de l'artista Mar Arza.

El projecte proposat per l’Eva va ser rebut amb entusiasme pel grup, cristal·litzant en unes desenes de treballs on paraula i objectes, creats en la solitud de les llars, formen una coral de veus que esdevenen el sentir, el viure del grup aquells dies.

Avui, un any després, us convidem a visitar l'exposició col·lectiva "Vespres Literaris en el sentir més ample de la paraula", que reuneix aquells treballs.

Podeu visitar-la a l'Espai Elisa Arimany, de la Biblioteca Central de Cerdanyola de Vallès (Plaça d'Enric Granados, 1) del 3 al 28 de juny.



09/05/2021

Jenny Erpenbeck

 


Jenny Erpenbeck se ha criado en una de esas familias alemanas que ha tenido que hacer frente a los grandes vaivenes políticos del siglo pasado. Sus abuelos paternos, ambos actores y escritores, así como comunistas convencidos, decidieron huir de su propio país (la Alemania de Hitler) hacía la URSS; para después de la segunda guerra mundial, tener que regresar a Berlín-Pankow mientras la ciudad estaba siendo troceada.

Por otra parte, su abuela materna tuvo que coger a sus hijos y abandonar el lugar donde los había criado (Prusia oriental) porque éste pasó a formar parte de Polonia, y ponerse en marcha con lo puesto, a pie o en tren, durante semanas hasta llegar a Berlín.

La propia Erpenbeck nació y creció en la dividida capital de un país (RDA) que dejó de existir una noche de 1989, cuando ella tenía 22 años. Ella misma comenta cómo tras la caída del muro, se sintió parte de una sociedad distinta, donde tuvo que aprender todo otra vez, y aún hoy en día se asombra de lo rápido que se puede transformar un país.

Por eso no extraña que el tema central de su literatura sea el cambio y las consecuencias de éste. A Erpenbeck le interesa mostrarnos esas situaciones en las que todo se transforma de pronto y uno debe encontrarse o reinventarse a sí mismo; invitando al lector a reflexionar sobre las diferentes maneras en que el ser humano reacciona en estas circunstancias.

Su primera novela Historia de la niña vieja (1999), que ya tuvo un éxito relativo en Alemania, nos ofrece un hermoso relato lleno de melancolía sobre una mujer adulta que intentará buscar refugio en un hogar infantil y para ello se transformará en una niña gorda y torpe; en lo puede leerse como una metáfora de la desubicación de algunos alemanes orientales tras la desaparición de la RDA.

Otros libros suyos nos llevarán más explícitamente a través de la memoria reciente, alemana y europea. Por ejemplo en Una casa en Brandenburgo (2008), en el que nos contará los cambios que tienen lugar en una parcela de terreno y en sus habitantes a través del siglo pasado. Para ello nos guiará, con una forma narrativa muy peculiar, casi taquigráfica, a través de pequeños sucesos en diferentes épocas. También en El fin de los días (2012) transitamos con Erpenbeck por los pasillos de la historia contemporánea; esta vez con una saga familiar de judíos del Este de Europa que nos conducirá desde el imperio austrohúngaro hasta el mundo que quedó después de la caída el muro, por ciudades como Viena, Moscú o Berlín y con personajes que mueren y vuelven a aparecer, en lo que resulta ser un juego de conjeturas sobre el azar del destino y de los acontecimientos políticos e históricos que la gente común no puede influir pero sí padecer.

Pero ha sido Gehen, ging, gegangen – su última novela (aún no traducida al español) – la que ha situado a Jenny Erpenbeck en el centro de la escena literaria alemana; por el tema del que trata y por el momento en el que se publicó (2015).

Según ella misma cuenta, llevaba mucho tiempo queriendo escribir sobre el tema de los refugiados. Las noticias que ya en 2013 mostraban naufragios en los que cientos de personas perdían la vida frente a Lampedusa y las reacciones que esto despertaba en Alemania (desde el absoluto desinterés, hasta la agresividad del “en Europa no hay sitio para todos”) fueron la chispa que prendió la mecha de este libro.

En su Berlín natal encontró además la posibilidad de documentarse con historias de primera mano. Para ello acudió al encuentro de los refugiados que durante muchos meses se concentraron en la Oranienplatz de Kreuzberg. Allí comenzó a escuchar las historias de estas personas que están atrapadas en las telarañas de la burocracia y que el destino condena a una eterna espera. Más tarde los acompañó por los distintos albergues donde fueron reubicados, donde además de brindarles ayuda práctica (llegó a acoger en su casa a uno de los personajes que aparecen en la novela), les ofreció la ocasión de ser escuchados. Con estos relatos personales, que nunca encontrarán un sitio en los medios informativos, llenó Erpenbeck docenas de libretas, que sirvieron de base para su obra. En ella nos hablará de guerra, muerte, viajes, sociedades que miran para otro lado, de volver a empezar… en definitiva, de historias similares a las que sus abuelos le contaban.”

por Antonio Ulloa Vilela

Desbandada

25/03/2018

 

 


08/05/2021

los asquerosos i 6

 


“Pienso todo el tiempo en Manuel. Lo veo metido en una campana de vacío de la que hasta yo quedo fuera. Llevará el rostro templado del hombre que en vez de cumplir años cumple con ellos.

Lo imagino mirando la lluvia, pensando en que esa será el agua a la que la gente se refiera cuando, dentro de mucho tiempo, alguien diga lo de «ya ha llovido desde entonces». Manuel seguirá siendo un ermitaño sin testigos que den fe de sus obras, un eremita con tantas ganas de estar solo que no admite en su ámbito ni la presencia de Dios. Perdido y quieto como la piedra que un romano tiró por un barranco en el siglo I y que allí sigue desde entonces.

Morirá hacia 2060 o 2070. Una voz de tanatorio avisará: «Ya ha muerto, ya pueden pasar a saludarle». No habrá nadie esperando para entrar, y a su espíritu le parecerá muy bien. A su funeral no asistirá ni un alma, porque no parece posible que yo llegue a fecha an lejana. No pasará nada por ello. Será enterrado como vivió: solo, feliz.

O quizá esté muriendo ahora, o murió a las seis de hoy, o morirá a las seis de mañana. Nos va a dar lo mismo. Quedémonos con que ha muerto ya. Quedémonos con que las pestañas de los cadáveres sepultos y las suyas son las únicas con las que no nos vamos a volver a cruzar jamás.”

 

 

Los asquerosos

Santiago Lorenzo

Blackie Books, 2018

Pág. 220-221


la cuina de vespres

 


 

POTA ARGENTINA EN SALSA

 

 

Por Juan Mesa

 

INGREDIENTS:

Pota argentina, cocida previamente y cortada a trozos.

Cebolla

Ajos

Tomate triturado

Piñones

Pimentón dulce

Pimienta negra en grano

Cayena

Sal

Aceite de oliva

Vino blanco

 

ELABORACIÓN:

En una cazuela ponemos aceite y tostamos los piñones.




Cuando estén tostados, ponemos la cebolla cortada a juliana y los ajos laminados.



Dejamos pochar hasta que la cebolla este dorada.

Cuando la cebolla empiece a transparentar, añadimos la pimienta en grano y la cayena.




Añadimos el tomate triturado y el pimentón. Rehogamos y añadimos el vino blanco.





Seguimos rehogando y vertemos dos cazos del caldo de haber hervido la pota.



Añadimos la pota a trocitos y removemos. Dejamos cocinar hasta que la salsa se reduzca (fuego medio, uso 15 minutos)



Dejar reposar y servir.

 Buen provecho!!!!

 

 


la cuina de vespres

 


FAVES AMB XOCO

(plat típic de Huelva)

 

Per Margarida Feliu

 

INGREDIENTS:

Faves

Xoco

Julivert

Pebre vermell dolç

Alls

Llorer

Oli d'oliva

Sal

Brou de peix

Pebre

Una o dues cullerades de farina

 

ELABORACIÓ:

Piquem els alls i el julivert


Netegem i tallem el xoco

En una cassola posem l'oli d'oliva, les fulles de llorer i els alls. Remenem i quan comencin a estar daurats els alls, afegim la farina, el pebre vermell i el xoco. Remenem, posem una mica de sal, pebre i cobrim amb el brou de peix










Deixem cuinar, afegim el julivert, remenem i deixem que vago coent.

Afegim les faves, remenem, i tornem a cobrir amb el brou de peix



Tapem la cassola i deixem cuinar 1/2 hora aproximadament.

Deixem reposar i servim

 

Bon profit!!!!

 


la cuina de vespres

 


TAJINE  DE ALBONDIGAS DE SARDINA

(cocina turca)

 

 

 

por Habiba Sanhaya

 

INGREDIENTES:

Sardinas

Cebolla

Tomate

Perejil

Laurel

Ajos

Comino

Cilantro

Pimienta negra

Cúrcuma

Jengibre

Sal

Azafrán

Aceite de oliva

 

ELABORACIÓN:

Limpiamos y sacamos las espinas de las sardinas. Las trituramos.



Picamos los ajos, el perejil y el cilantro.

Mezclamos las especies con la masa de las sardinas trituradas, el cilantro, el perejil y los ajos picados.

Finalmente preparamos y damos forma a las albóndigas.



Preparamos un sofrito de tomate en la tajine.



En una sartén hacemos las albóndigas y las vamos poniendo en la tajine cuando la salsa de tomate este en su punto.



Dejar cocinar hasta que las albóndigas estén hechas.




 

 شهية طيبة.!!!!

 


la cuina de vespres

 


RÖSTI DE CALABACIN

 

Por Andrés

INGREDIENTES (para 2 personas):

500 g de calabacín

Comino

Aceite de oliva virgen extra

Sal.

 

ELABORACIÓN:

Lavar y secar bien los calabacines.

Rallar con un rallador grueso.

Mezclar con una buena pizca de sal y dejar en un colador 30 minutos.


Remover y disponer en un paño limpio.


Formar un hatillo estrujando muy bien el calabacín, y empezar a escurrir apretando todo lo posible, se ha de intentar extraer toda el agua que podamos.



Calentar un poco de aceite en una sartén. Echar el calabacín y el comino.



Saltear un poco y empezar a dar forma como de tortilla, compactando el calabacín y dejando un grosor de un dedo, más o menos.



Cocinar a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos, vigilando que no se queme. Dar la vuelta para que se dore por el otro lado.



Continuar la cocción hasta que quede a vuestro gusto.

Servir