06/05/2024

cinco horas con mario, 1

 

Cinco horas con Mario

Veinte años después y desde fuera

por Hans Jörg Neuschäfer
en Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

    "No faltan libros que son declarados obras maestras en las secciones literarias de los periódicos o de la televisión, y en los departamentos de relaciones públicas de las grandes editoriales.

    Pero cada vez son más escasos los que un amigo nos recomienda o los que nosotros mismos encarecemos a una persona cercana de la que esperamos un eco de acuerdo, de interés o de goce.

    A esta rara especie pertenece Cinco horas con Mario.

    En primer lugar quiero intentar describir la obra, aparentemente sencilla, pero en realidad compleja, para los lectores que no la conozcan. No voy a decidir si Cinco horas con Mario es realmente una novela (o ¿una confesión general?, ¿un ajuste de cuentas?, ¿un monólogo?, ¿un diálogo?). De cualquier manera es, sólo parcialmente, un texto narrativo; sin duda lo es en el marco, mientras que en la parte principal muchas cosas se recuerdan narrándolas, pero la narración es siempre componente de una réplica dramática.

    La obra comienza con la reproducción facsímil de una esquela como cualquier otra que pueda encontrarse en un periódico español. Se notifica el fallecimiento de don Mario Diez Collado, quien el 24 de marzo de 1966, a los 49 años de edad, descansó en el Señor confortado con los Auxilios Espirituales. Suscriben la esquela su desconsolada esposa, doña María del Carmen Sotillo; sus cinco hijos y resto de la familia doliente. Se comunica que la misa por su alma tendrá lugar al día siguiente, a las 8, y la conducción del cadáver a las 10. Este curioso comienzo es, a la vez, un registro de personas, indicación ficticia y real de tiempo (lo que sigue a continuación se desarrolla en 1966, y ha sido escrito en este 1966) y comienzo de una narración marco.

    La narración marco evoca, en presente, el día que sigue a la muerte de Mario (ocurrida al amanecer). Este día se halla enmarcado, a su vez, por la conversación de medianoche entre Carmen y su mejor amiga, Valentina, llamada Valen, que había llegado la primera por la mañana y ahora se ha quedado la última para cuidar, junto con Mario II, el hijo mayor, a la visiblemente agotada esposa. Aparecen durante esta conversación, en forma de flash-backs y breves comentarios, visiones fragmentarias del día transcurrido, desde el punto de vista de Carmen: el descubrimiento del muerto, que, sin que nadie lo advirtiese, ha fallecido de un infarto; la reacción sobresaltada de su mujer, aunque no especialmente amorosa; el comportamiento de los hijos; la febril actividad que comienza después del reconocimiento médico y que va encaminada sobre todo a hacer público el acontecimiento lo más rápida y ampliamente posible: a fin de cuentas Mario no era un desconocido en la ciudad, aunque (muy a pesar de Carmen) sólo profesor de instituto, también redactor de periódico y escritor (cinco hijos obligan al pluriempleo); las visitas de condolencia; el ritual del pésame; los comentarios susurrados (los amigos de Mario, la mayoría de la inteligentsia izquierdista, ven en él una víctima de las circunstancias sociales; mientras que el clan de Carmen, predominantemente de la clase media conservadora, lo toman más bien por un protestón neurótico); la estrechez agobiante de un piso demasiado pequeño para la afluencia de visitantes (Carmen, en vida de Mario, había tratado inútilmente de conseguir uno más grande); los deberes de ama de casa vigilante de mantener la jerarquía establecida (hay que ofrecer café, pero también cuidar de que amigos subalternos del difunto, que se han mezclado impertinentemente entre los señores, sean desterrados a la cocina: «cada cual en su sitio»). Este cuadro ofrece ya un primer indicio sobre la relación entre los esposos que, a pesar de la solidez externa, no se puede calificar, evidentemente, como la mejor; del ambiente social en que se movían; pero sobre todo del lenguaje que se habla en este ambiente y que será el verdadero protagonista de la parte principal.

    Esta comienza después de que Valen y el joven Mario se han retirado y abarca justamente las cinco horas del velatorio que Carmen insiste en hacer sola, es decir, las Cinco horas con Mario. Esta parte del libro, aproximadamente 240 páginas, en la que el tiempo de la narración coincide más o menos con el tiempo de lo narrado, consiste en una cascada desbordante de palabras. Carmen recorre con su marido otra vez los 23 años de su matrimonio, el noviazgo y también parte de su juventud, es decir más o menos el espacio de tiempo comprendido entre la Guerra Civil y el presente (1966). Como Mario ya no puede responder a su mujer, la disputa que Carmen entiende como diálogo (marcado por procedimientos retóricos como: «tú dirás»; «desengáñate»; «¿recuerdas?»; «entiéndelo bien»; «imagínate»; «para inter nos», etc.) es aparentemente un monólogo, monólogo que no se puede frenar por nada, y en el que Carmen -por fin- puede descargar libremente todo lo que pesa en su alma. Su locuacidad solamente es interrumpida por la separación en capítulos, 27 en total, marcados con números romanos, que articulan el texto en secuencias de una extensión similar, de 8 a 10 páginas. Cada capítulo comienza con una cita que Carmen toma de la Biblia de Mario (que está a mano sobre su mesilla de noche) en donde lee los pasajes subrayados por él. Y esa cita pone en marcha su propio discurso.

    Inmediatamente uno piensa en parecidos ajustes de cuentas entre matrimonios, especialmente en el drama de Edward Albee, Who's afraid of Virginia Woolf? que, poco antes, había aparecido (1962). El principio de la libre asociación que lleva a los que disputan a irse de una cosa a mil otras se observa también en la obra de Delibes. Pero lo que impulsa la cascada de palabras de Carmen no es la provocación de un antagonista vivo, sino más bien la de un sustituto del mismo que es, en este caso, la Biblia. Esta no es un requisito casual, sino la representación póstuma del espíritu de contradicción de Mario, ante el que Carmen todavía (y ahora más que nunca) reacciona alérgicamente. Porque poseer una Biblia y además -como Mario- leerla con regularidad era en España, en la época en que se desarrolla la novela, una muestra de oposición. Nos enseña que Mario tenía una religiosidad posconciliar que encerraba una preocupación social cerca ya del socialismo. Carmen, para quien únicamente cuenta la autoridad de la iglesia establecida y la observación de los ritos tradicionales, considera una interpretación tan comprometida de la doctrina cristiana como una herejía protestante. Por lo tanto Mario no está tan callado como en un primer momento pudiera parecer: las citas de la Biblia hablan, en cierto modo, por él y dan pie a Carmen para iniciar un discurso cuyo carácter de contestación, defensa y justificación se va haciendo más claro a lo largo de su alocución. Al mismo tiempo se comprueba que el monólogo es realmente un diálogo y que en el fondo no es ella la que dirige la conversación, sino que solamente reacciona ante el desafío de Mario. Aunque siempre tiene la última palabra, evidentemente es Mario el que tiene la primera; y que su primera palabra influye en las de ella, se ve justamente en la cantidad de palabras con las que ella se defiende.

    Al final del libro se retoma en las últimas 12 páginas la forma narrativa del principio y con ello se cierra el marco. Carmen que, entretanto, había sido vencida por el sueño, se despierta, al amanecer, con la llegada del joven Mario. Entonces se entabla una conversación seria entre los dos, en la que Mario intenta explicar a grandes rasgos su idea del futuro a su madre, que durante toda la noche ha estado escarbando en el pasado: un futuro más allá del «salvaje maniqueísmo» de sus padres «buenos y malos [...]; ¡los buenos a la derecha y los malos a la izquierda! Eso os enseñaron»; un futuro sin la hipocresía del fariseísmo y un futuro de «ventanas abiertas», por las que pueda entrar desde fuera aire fresco a chorros en «este país», que ha estado demasiado tiempo cerrado herméticamente. Pero, a pesar de que madre e hijo intentan permanecer cercanos en un mudo abrazo, no se llega a un acuerdo entre las dos generaciones.

    Precisamente este pasaje remite con toda evidencia al momento histórico en que surgió el libro: el deseo ardiente de la apertura política, social y mental de España que en los años 60 no había ya manera de reprimir. Al mismo tiempo se pone aquí de manifiesto que la discusión, en cierto modo privada, entre Carmen y Mario, que en otros tiempos llamaba cariñosamente a su esposa «mi pequeña reaccionaria», adquiera un significado por encima de lo personal gracias a la narración marco. Esto se confirma drásticamente al final: después de la misa de las 8 (anunciada en la esquela) «la izquierda» y «la derecha», los partidarios de Mario y sus detractores, que entretanto inundan de nuevo el piso, se enfrentan de tal manera que llegan casi a las manos. Solamente la llegada oportuna del personal de la funeraria (son las 10) y un chasquido de lengua de Vicente, el marido de Valen, imponiendo respeto, reestablecen el silencio (se ha de decir que sólo hasta la próxima).

(...)"


05/05/2024

reus: mirades fotogràfiques

 





    Josep Maria Oliver, membre de l'Agrupació Foto-Cinema de Cerdanyola-Ripollet (AFOCER) ens ha permès la utilització de aquestes magnífiques fotografies que ve fer de la Casa Navàs, dels jardins del Pere Mata, de Reus i del Parc Samà de Cambrils, aportant la seva particular mirada a aquests indrets.

Desitgem que us agradin i gràcies Josep Maria!!!!!

El muntatge de les imatges l'ha fet el nostre company Xavier Martorell.

04/05/2024

reus, imatges

 




    Us oferim un resum en imatges del cap de setmana del 26 al 28 d’abril passat per terres tarragonines.

Sóc al Pradell de les cinc del matí,
a la deu mateixa de l’aigua.
Veig els barrancs de tres en tres
i els pins malaguanyats,
i començo a comprendre
el perquè de les coses meves.

Jo també moriria
com les vinyes que moren pujant.
I em dol no tenir set
mentre la gana és viva.
I oblido,
al migdia,
a l’ombra,
dins la flaire animal
de la figuera.

Sento el colp de molts càvecs alhora,
com si s’hagués romput
la corda del temps.

Evoco aquell fang nobilíssim 
que feia dolorosa
la partença.

Xavier Amorós
al recull Enyoro la terra de 1959


03/05/2024

reus, la crònica i 3

 



    Diumenge 28, últim dia de la nostra ruta, comencem recollint al nostre guia, Stellio – historiador francès nascut a Paris i reusenc de cor- que ens mostrarà el Reus modernista.

    El primer lloc que visitem és el pavelló dels distingits de l’Institut Pere Mata. L’Institut Pere és un hospital psiquiàtric que va ser projectat per l’arquitecte Lluís Domènech i Montaner a finals del segle XIX per encàrrec d’un grup de prohoms reusencs, l’arquitecte va dissenyar un centre psiquiàtric innovador i avançat per a l’època, que seguia els paràmetres de l’arquitectura modernista. Malgrat no es va acabar desenvolupant l’obra sencera que Domènech i Montaner havia projectat, es va arribar a construir un imponent conjunt arquitectònic de diversos pavellons que va ser un referent de la construcció de tipologia sanitària.





    La construcció s’inicià el 1897 i el 1910 rebé el nom actual en homenatge a Pere Mata i Fontanet, metge i fill de metge reusencs. Nosaltres visitem el Pavelló dels Distingits, considerat un exemple de l’arquitectura i la decoració modernistes, el qual des del 1986 no acull pacients.

    El pavelló estava destinat a acollir malalts mentals d’alt poder econòmic de la burgesia de principis de segle XX. En les habitacions que vam visitar vam veuré que els pacients que podien pagar-se l’estada (l’hospital sempre ha estat privat) gaudien d’uns nivells de confortabilitat poc usuals per a l’època: radiadors a les habitacions, colors i decoració pensats per transmetre sensació de placidesa i tranquil·litat als pacients, reixes exteriors robustes però al mateix temps dissimulades i discretes que deixen entrar la llum exterior,...


    L’edifici constava d’una planta baixa que es destinava al lleure (amb la sala de música, sala de jocs i menjador) i dos pisos amb les habitacions dels interns. La construcció mostra el grau de planificació i detalls pràctics (sense oblidar l’estètica) que l’arquitecte Lluís Domènech i Montaner va idear i dissenyar per fer la vida dels pacients més fàcil i còmoda; així, crida l’atenció l’absència total de cantons punxeguts en tot el recinte amb la finalitat d’evitar accidents entre els pacients, escales tancades, absència de barana i reforç dels vidres de les finestres busquen evitar accidents o intents de suïcidis per part dels interns.

    També és constant l’ús de colors càlids i de materials com la fusta, que transmeten serenor i placidesa. En la decoració predominen, per damunt de tot, els temes vegetals i, en menor mesura, d’animals. Tracten de ser una al·legoria sobre el guariment dels malalts internats. També són força freqüents els símbols heràldics catalans i els temes medievals, sobretot en la decoració de vidrieres.

    En definitiva, Lluís Domènech i Montaner va idear un edifici que combinava de manera perfecta una decoració exquisida pròpia del modernisme amb la preocupació per la seguretat, el confort i la higiene dels pacients.

    Del Pere Mata, ens traslladem al cor de Reus, per contemplar les façanes de alguns dels edificis modernistes que s'erigeixen als carrers més cèntrics de Reus. Al carrer de Sant Joan iniciem la ruta a la Casa Gasull (Sant Joan, 29), obra de 1911-1912, de l’arquitecte Lluís Domènech i Montaner. El projecte, encarregat pel comerciant d'oli d'oliva Pere Gasull i Roig, havia de combinar dues vivendes per als seus fills amb 1000 m2 de magatzem i les oficines de l'empresa. Domènech i Montaner va projectar un gran immoble que contrasta amb l'estil de la casa veïna, la Casa Rull, també obra de Domènech realitzada deu anys abans. El canvi d'estil cap al Noucentisme és evident. Tot i així, la façana conserva alguns dels elements característics com un mosaic ceràmic realitzat de manera artesanal.


    Al costat trobem la Casa Rull (Sant Joan, 27), també de Lluís Domenech i Muntaner, construïda l’any 1900. El projecte d’aquest edifici va ser encarregat pel notari Pere Rull i Trilla en un període de gran expansió del Modernisme. A la casa trobem que les façanes estan alçades amb pedra. La casa es troba en una cantonada i l'angle que forma les dues façanes és un dels elements visuals més importants que es pot apreciar. La línia de connexió entre façanes està especialment ben resolta amb una columna de pedra de gran efecte decoratiu. En el primer pis, hi ha una balconada excepcional amb decoració floral a la barana. Portes i finestres d’inspiració gòtica i els merlets que coronen l’edifici li donen una aparença molt luxosa.

    La casa Grau Pla (Sant Joan, 32), obra de l’arquitecte municipal de Reus, Pere Caselles i Tarrats, és coneguda amb el nom de Casa del Baró de Llorach, ja que la família del primer propietari Miquel Grau Cabré havia estat també, en un passat llunyà, propietària del castell de Llorach, pel que són freqüents a la casa decoracions en forma de branques de llorer. La façana està coronada a dreta i esquerra amb dues figures de dracs, i dos medallons, a la planta baixa i al primer pis respectivament, recorden les inicials del propietari "MG" i l'any de construcció. Totes les obertures estan enquadrades en arcs semicirculars amb decoració floral, seguint l'estil de l'Art Nouveau belga, font d’inspiració de la decoració de la casa.



    Per finalitzar el passeig pel carrer de Sant Joan, vam aturar-nos a la Casa Tarrats (Sant Joan, 11), de l’any 1892, obra de l’arquitecte Pere Caselles i Tarrats. Aquesta era la residència de l'industrial Joan Tarrats i Homdedéu, comerciant tèxtil. L'edifici presenta una decoració neogòtica, i per ser una de les primeres cases modernistes construïda a Reus, manté encara nombrosos elements eclèctics. La seva façana es caracteritza per les figures mitològiques dels capitells i les inicials del propietari: JT (Joan Tarrats).



    El següent punt de la nostra ruta, abans de la visita al Centre Gaudí, va ser la Plaça de Prim. Aquesta plaça se la conegué inicialment per plaça de les Monges, ja que hi havia hagut un convent de monges carmelites. El Teatre Fortuny es va edificar al lloc on hi havia l'hort del convent. Desaparegut el convent, l'espai lliure que en va quedar se'n va dir plaça de la Revolució, fins que el 1880 l'Ajuntament, amb l'impuls de Joan Grau Ferrer, urbanitzà la plaça i el 1882 li fou posat el nom del general Prim. Durant el període 1936-1939 es va dir Plaça Roja.



    La Plaça de Prim és un indret molt important a la novel·la de la Montserrat Corretger. La plaça està a tocar de la pensió d’alemanys, i al seu voltant es trobaven l’Hotel Paris i l’Hotel Londres, lloc de trobades i de fer negocis, la Llotja de Reus, que fitxava el preu mundial de l’aiguardent, junt amb Londres i Paris i, a part de ser el centre econòmic de Reus, també es trobava la caldereria familiar dels Gaudí.

    El Centre Gaudí de Reus, l’última fita del nostre recorregut, és un centre d’interpretació sobre la vida i l’obra de l’arquitecte. L’espai expositiu, de 1.200 metres quadrats, està distribuït en tres plantes que plantegen un viatge des de la persona de Gaudí i el seu Reus natal fins a les claus del seu llenguatge, passant per un espai de descoberta de la seva obra.


    La tecnologia és clau en aquest projecte, ja que aconsegueix crear una experiència sensorial integral mitjançant una combinació de maquetes tàctils, projeccions audiovisuals immersives i efectes especials com mappings. El visitant pot experimentar en primera persona com Gaudí va jugar amb l’espai, la llum, l’aire i l’aigua en els seus edificis. I alhora pot conèixer els enigmes i els aspectes inèdits i misteriosos de la seva arquitectura.





      


    Per finalitzar la nostra visita a Reus, vam gaudir d’un magnífic dinar al Restaurant del Círcol de Reus. La societat El Círcol, fundada l’any 1852, és una entitat cultural i recreativa. El Teatre Fortuny és propietat del Círcol. A la seva seu social, situada a la plaça Prim, hi podem trobar els serveis de restaurant, bar, biblioteca, sales de ball, sales de jocs de cartes i billar i altres dependències.




02/05/2024

votacions cinefòrum 2024-2025

 



ordretítoltemàticaPunts
120.000 especies de abejasIdentitat sexual62
2El jardinero fielFarmacèutiques56
3Capità FantàsticModels de vida i d’educació54
4Yo capitánInmigraciò52
5MaixabelJustícia restaurativa51
6El secreto de sus ojosLa Argentina50
7La OnceVellessa47
8WhiplashAprenentatge28
9La barrera invisibleRacisme28
10 Million Dollar Baby Eutanàsia27
11Ladrón de bicicletasPostguerra, pobresa26
12El pisitoVivenda23
13Matar a un ruiseñorDrets civils, racisme20
14Diamante de sangreExplotació humana16

reus, la crònica 2

 



    El dissabte 27, en l’acte central del nostre viatge, ens vam trobar amb la Montserrat Corretger, autora del llibre “La pensió d’alemanys”, i quatre clubs de lectura de Reus a la Biblioteca Xavier Amorós, la central de Reus. La trobada, inscrita en les actes al voltant de Sant Jordi a la ciutat, es va produir gràcies al treball i dedicació de la Marta i la Cristina, responsables de la Biblioteca.


    Montserrat Corretger (Reus, 1950), autora de La pensió d’alemanys, és historiadora de la literatura, crítica literària, professora de Llengua i Literatura Catalanes a secundària i de Literatura Catalana a la Universitat Rovira i Virgili. Actualment jubilada, aquesta és la seva primera novel·la, encara que, com ens va anunciar durant la xerrada, ja està treballant en una segona.



    A La pensió d’alemanys, com diu Lluïsa Soaz a la seva ressenya, “se’ns ofereix una història al compàs de la intensitat i variacions de la llum estacional, «la llum daurada de l’estiu», la «llum magnífica de les minves de gener», «la llum tamisada i clara» o la llum que aporta pau i concentració. La llum d’una ciutat especial, síntesi de tradició i obertura, amb gran sentit de país i de progrés, Reus, «una vila projectada al món». Com si escoltéssim les variacions d’una composició musical amb una sensació de crescendo, en augment progressiu, et vas amarant de la llum d’una història que ja no t’abandonarà.”


    A la presentació, Montserrat Corretger va exposar la gènesis de l’obra com el desig d’abocar en ella tota una vida dedicada a l’estudi i ensenyament de la literatura, en concret les obres de final del segle XIX i les primeres dècades del XX, així com el deute amb autors francesos realistes i naturalistes, com Balzac o Zola.



Al 1er pis d'aquest edifici es trobava
la pensió.

    La novel·la, va destacar l’autora, es nodreix d’una vivència personal, d’un món existent i real, per això el temps verbal de la narració és en present. A l ’hora de escriure va tractar de distanciar-se emocionalment dels fets narrats, deixant que siguin el mateixos personatges, al llarg dels diàlegs, els que ens mostrin com eren i com van viure aquells moments de incertesa i canvis profunds.



    Desprès de la trobada, vam visitar la Biblioteca Xavier Amorós, que porta aquest nom en memòria del poeta i prosista reusenc Xavier Amorós Solà (Reus, 1923-2022), autor de Guardeu-me la paraula o Qui enganya, para, Premi Carles Riba 1964.

    El següent punt de la nostra ruta va ser el Museu del Vermut, que visitarem i dinarem.  L’edifici, de 1918, es tracta d’un edifici industrial obra de Pere Caselles que acollia la fàbrica Rius Gatell. La col·lecció del museu recull més uns 6000 articles, 1800 ampolles, 400 cartells, 3000 etiquetes i centenars d´objectes de publicitat relacionats amb el vermut, com cendrers, gots, xapes, documents, cartes, postals o safates.




    Acabada la sobretaula, ens vam encaminar a la Plaça de La Patacada, on al seu subsòl visitarem un refugi antiaeri de la Guerra Civil. El refugi de la Patacada es va construir entre 1937 i 1938, tenia quasi cinc-cents metres de galeries, amb cinc entrades i capacitat per a 1.200 persones. Era el tercer més gran que es va construir.



    Reus fou una de les ciutats que va patir més bombardejos, per aquest motiu va destacar en les actuacions de defensa passiva, amb la construcció d'una xarxa de refugis públics —divuit, en total— en què es volia poder encabir tota la població. I d'altra banda, amb la construcció de prop d'un centenar de refugis per iniciativa veïnal, associativa o particular, dins el nucli urbà, a més de desenes de refugis —una quantitat difícil de determinar— en els masos del terme. Tot plegat, una ciutat en què es van bastir un centenar i mig, si no més, de refugis antiaeris.


    Aquesta acció de defensa civil, basada molts cops en el voluntarisme —sobretot en el cas dels refugis veïnals i particulars— i amb un paper destacat de les dones com a força de treball, va obtenir un resultat significatiu pel que fa a la preservació de vides humanes. Després de més d'un any de bombardeigs, amb un centenar d'atacs i nou-cents edificis afectats, el nombre de víctimes quantificades es mou per sota de les 240.



Per finalitzar la jornada, vam gaudir de l ’obra de teatre “Pols de diamants”, al teatre Bartrina.


    Aquest teatre està estretament vinculat al Centre de Lectura (entitat dedicada a la difusió de tot tipus de manifestació cultural, centenària a la ciutat), als jardins del qual, el 1904 s'instal·là un escenari per acollir les representacions de la Secció Dramàtica de l'entitat. L'èxit de la iniciativa, motivà la construcció d'un escenari permanent al mateix emplaçament el març de 1905. Dotze anys més tard, el filantrop Evarist Fàbregas i Pàmies va finançar la seva reforma i ampliació en l'edifici actual.


    L’obra que vam veure, Pols de diamants, de Pau Coya, s ’inicia quan en Dani denuncia haver estat víctima d'una brutal agressió LGTBIfòbica, la seva història es torna viral. Les xarxes bullen, ocupa portades de diari i tertúlies televisives, i fins i tot fa que els màxims dirigents polítics s'hi manifestin. No obstant, hi ha alguna cosa del seu testimoni que sembla no convèncer els investigadors del cas i, sobretot, l'opinió pública. S'ho ha inventat tot? I en cas de ser així, què li ha portat a fer-ho?

    Pols de diamants està inspirada en uns fets ocorreguts el 2021 a Madrid, on un jove d'una vintena d'anys va denunciar que havia estat víctima d'una agressió homòfoba a la portalada de casa seva, al barri de Malasaña. Segons ell, un grup d'encaputxats l'havia immobilitzat i fins i tot li havien tatuat a les natges l'insult homòfob de "maricón". Com que a A Coruña hi havia hagut un homicidi uns mesos abans amb una agressió semblant, l'atac relatat pel jove de Madrid va fer saltar totes les alarmes públiques. Però l'incident va resultar ser una ficció, ja que la presumpta víctima en realitat havia patit una agressió en una sessió masoquista consentida com a treballador sexual que, si s’hagués fet pública, no només hauria estat assenyalat per la seva conducta sinó que hauria provocat també conseqüències amb la seva parella.

    Segons l’autor, l ’obra busca treure a la superfície les contradiccions de l'ésser humà. Com algú es veu abocat a mentir per tal d'intentar sobreviure a l'estigma. Algú que, com els diamants, pot semblar indestructible però es pot esmicolar d'una sola martellada. Com algú, sotmès a la voràgine mediàtica i a la crueltat de l'opinió pública, es veu abocat a mentir per tal d’intentar sobreviure a l’estigma, per tractar d’esquivar, sense èxit, la humiliació.

    Interpretada per Dafnis Balduz i Albert Salazar, al final de la representació va haver un debat entre el públic i els actors.

01/05/2024

reus, la crònica 1

 



    Iniciem el nostre viatge anual -que fem enguany a Reus- el passat divendres 26 d'abril a 75 quilòmetres de la capital del Baix Camp, a Pinell de Brai en un celler avui en desús.


    L’edifici, un celler cooperatiu, va ser definit pel dramaturg Àngel Guimerà com una de les catedrals del vi. El celler modernista de Pinell de Brai és l’expressió arquitectònica del cooperativisme agrari a Catalunya de finals de segle XIX. La seva construcció s'encarrega a Cèsar Martinell el 1919 que utilitza tots els elements de l’arquitectura tradicional catalana, l’estètica modernista, i ho enriqueix amb les innovacions tècniques del seu mestre Antoni Gaudí. L’edifici va estar totalment construït em tres anys.

La llum que es filtra entre els finestrals, la planta que recorda la d’una església i la sensació d’amplitud recrea l’interior d’una catedral gòtica. Però més enllà de la bellesa arquitectònica de l’edifici, Martinell crea un espai funcional destinat a la producció de vi (a las seves tines t trulls es podien arribar a emmagatzemar 2.500.000 litres de vi). Per això, hi incorpora importants innovacions tècniques: l’estructura de naus basada en arcs parabòlics, el sistema de ventilació a través de grans finestrals o l’aïllament en càmeres dels recipients per a l’elaboració del vi.

Durant la Guerra Civil., per preservar l’edifici dels bombardejos, van retirar tortes les teules de la teulada, per simular que l’edifici ja havia estat atacat; aconseguint que no fos un objectiu militar.

L’element més característic del celler és sens dubte el fris de ceràmica vidriada de la façana dissenyat pel pintor Francesc Xavier Nogués, on se succeeixen escenes de la verema i de l'elaboració del vi i l'oli, que fou incorporat a l’edifici l’any 1949.


    Després d’un tast d’un vi blanc de la varietat garnatxa blanca de la zona – però no de Pinell de Brai, on pràcticament totes les vinyes van ser arrancades l’any 2000- i un oli elaborat amb les varietats, també locals, empelta, parca i arbequina, van dirigir-nos al següent punt de la nostra ruta d’avui: les Coves Meravelles, a Benifallet.


    El conjunt de coves, situades a la serra de Cardó, una de les serres més característiques de las terres de l’Ebre, va ser descobert pel Grup d'Investigacions Espeleològiques (GIE) del Centre Excursionista de Gràcia, al llarg dels anys 1967 i 1968. El grup descobreix la Cova Marigot, l'Avenc del Sifó i la Cova Meravelles, que s'afegiran a les ja existents. Les sis cavitats subterrànies són: Avenc del Sifó, Avenc del Cataclisme, Cova de l’Aumidiella Gran o de Xafa-roques, Cova Marigot, Cova del Dos i Cova Meravelles.


    Les coves que es poden visitar son: La Cova Meravelles i la Cova del Dos. Iniciem la visita per la del Dos, que rep el nom perquè té dues boques d'entrada. Aquesta cavitat té importància a nivell històric, ja que hi ha hagut una presència humana continuada. A la Cova vam veure la reproducció d'un vas campaniforme i d'una àmfora. Restes que conformen, amb diferents puntes de llança i sílex i tres enterraments, les restes arqueològiques del Neolític superior trobades en aquesta cova. Les restes es poden visitar al museu arqueològic de Barcelona i al Museu de les Terres de l'Ebre, a Amposta.


    La cavitat té 235 metres, dels quals se'n visiten 25. Com altres coves de la zona, durant la Guerra Civil, molt dura per aquestes contrades, van servir de refugi per la població civil.

    La Cova Meravelles té onze sales,, de les quals vam visitar tres. Amb 510 metres de recorregut i uns nou metres de desnivell, destaca per la seva profusió de formacions rocoses que té.

    La primera sala del recorregut és “La sala dels Llapis”, on trobem un munt d'estalactites estalagmites que rodegen una estalagmita totalment cilíndrica en forma d'espelma.

    A “La sala de l'amfiteatre”, destaca la presència dels “gours” o llacs que gràcies a l'aigua i al mineral que arrastren fan unes formes circulars que conformen com les grades d'un amfiteatre. Una altra formació que trobem és el bròquil, degut als esquitxos de l'aigua. També trobem una de les formacions més estranyes: les excèntriques. Les banderes són unes formacions penjades del sostre, igual que les estalactites, però enlloc de ser rodones són planes,.

    Acabem el recorregut a “La sala de la música”, la sala més petita però en trobem un resum de totes les formacions que hi hem anat trobant al llarg del recorregut; estalactites, estalagmites, anemolita, columnes, banderes, macarrons i excèntriques. Aquesta sala se l'anomena d'aquesta manera perquè hi ha unes estalactites que semblen els tubs d'un orgue. En tocar-los amb la punta dels dits emeten diferents sons, degut a que al darrera hi ha un espai buit que fa de caixa de ressonància.


    Després de dinar i per finalitzar la jornada, i abans de marxar cap a Reus, donem un petit tomb per l’Ebre amb el llagut de Benifallet, una embarcació que intenta ser una rèplica dels antics llaguts que durant anys van trafegar per l'Ebre. Els llaguts podien transportar mercaderies de fins a 30 tones riu avall i 16 riu amunt.





    “L’Ebre tenia el color de la terra i rosegava la vora igual que una bèstia fura. Els llaüts es gronxaven i les amarres, tibants, semblava que anaven a petar d’un moment a l’altre.”

Riada, dins Històries de la mà esquerra
Jesús Moncada