27/02/2011
25/02/2011
óbito
Ayer murió Josep Maria de Ciurana i Roig, padre de Carmen, compañera y amiga de Vespres Literaris. La capilla ardiente se encuentra en el tanatorio de Calella, y el sepelio tendrá lugar mañana, sábado día 26, a las 12 horas, en la Parroquía de Santa María de Pineda de Mar, calle Ramón Muntaner, 6.
Carmen, Joan… , recibir de todos los miembros de Vespres Literaris un gran y cálido abrazo.
“Es va anar despullant: tot era escrit
en aquell cos de vell en el mirall.
No hi havia res més. L’amor tindria
a partir d’ara l’última paraula”
“L’amor tindrà l’última paraula” (fragment)
Joan Margarit
No era lluny ni difícil
24/02/2011
Cuatro postes
Cuatro postes es un humilladero, o cruz de término, construido a las afueras de la ciudad, sobre el río Adaja, en la Edad Media, como hito de la romería de San Leonardo. La estructura actual se levantó en el siglo XVI y está formada por un pódium sobre el que se sustentan cuatro columnas dóricas que soportan un entablamiento adornado por escudos. En su interior se levanta una cruz de granito.
El lugar ofrece una de las mejores perspectivas de la ciudad.
“Atravesamos el río por el Puente Viejo y salimos a campo abierto. Poco más allá se dibujaba la silueta precaria de Cuatro Postes. Ascendimos al promontorio, embargado yo por una emoción casi religiosa. Recordaba el arrobo de don Mateo al hablar de la ciudad nevada, vista desde allí a la luz de la luna. Rememoré de nuevo en esta noche a doña Servanda y a don Felipe. Y me sorprendí pensando reiteradamente que a don Felipe no le apenaría la desaparición de doña Servanda. De súbito me vi agarrando la cruz de granito de Cuatro Postes. Apenas me atrevía a darme la vuelta y tender la vista sobre la ciudad nevada. Cuando lo hice, un sentimiento amplio, inconcreto, me resbaló por la espalda. La ciudad, ebria de luna, era un bello producto de contrastes. Brotaba de la tierra dibujada en claroscuros ofensivos. Era un espectáculo fosforescente y pálido con algo de endeble, de exinanido y de nostálgico. La torre de la Catedral sobresalía al fondo como un capitán de un ejército de piedra. En su derredor las moles, en blanco y negro, de la torre de Velasco, del torreón de los Guzmanés, del Mosén Rubí... Ávila emergía de la nieve mística y escandalosamente blanca, como una monja o una niña vestida de primera Comunión. Tenía un sello antiguo, hermético, de maciza solidez patriarcal. La villa, centrada en plena y opulenta civilización, era como una armadura detonando en una reunión de fraques .”
Fragmento de la escapada de Pedro y Alfredo a Cuatro Postes, en La sombra del ciprés es alargada
23/02/2011
Murallas de Ávila
La muralla de Ávila, ejemplo de arquitectura militar del románico y europeo de arquitectura medieval, se construyó sobre los restos de un antiguo campamento romano al final del siglo XI. En el siglo XIV sufrió una importante obra de refuerzo y ampliación, para, ya en el siglo XVII, entrar en una lenta degradación, pareja a la decadencia de la ciudad por la marcha de la nobleza a la corte, que llevo al consistorio a plantear su derribo. La falta de presupuesto de las arcas municipales impidió llevarlo a cabo y, ya a finales del siglo XIX, se iniciaron las obras de restauración que la han llevado al aspecto que hoy día tiene, y todos conocemos.
La muralla protege una superficie trapezoidal de unas 33 hectáreas, a lo largo de un perímetro es de 2516 metros . El conjunto arquitectónico lo forman 88 torreones, 2500 almenas y nueve puertas de acceso al recinto. Sus muros tienen un grosor de unos tres metros y una altura de doce (mayor en las puertas). Fue construido con mampostería, ladrillo, mortero y cal, aprovechando los restos del antiguo acueducto romano, así como restos funerarios: estelas, lápidas,... y piedras de molino, también de origen romano.
Ávila en la literatura:
El 21 de agosto de 1864 se publicó en el diario "El Contemporáneo", un reportaje de Gustavo Adolfo Bécquer sobre la inauguración del ferrocarril que unió Madrid con San Sebastián. El artículo se titulaba “Caso de ablativo: en, con, por, sin, de, sobre la inauguración de la línea completa del ferrocarril del norte de España”; en el mismo, el autor de las “Rimas y leyendas” dice de su paso en tren por Ávila:
“El cielo comienza a ensombrecerse y la noche se adelanta. Se oye distante el ruido sordo del trueno. Al calor ha sucedido una frescura que al principio hace un efecto agradable y por último obliga a echar una mirada de través al abrigo, arrojado hace poco corno inútil sobre el asiento del wagon. El aire entra a bocanadas, húmedo e impregnado en ese perfume especial que anuncia la aproximación de la lluvia. A un lado del camino se descubre, casi perdida entre la niebla del crepúsculo y encerrada dentro de sus dentellados murallones, la antigua ciudad patria de santa Teresa. Ávila, la de las calles oscuras, estrechas y torcidas, la de los balcones con guardapolvo, las esquinas con retablos y los aleros salientes. Allí está la población, hoy como en el siglo XVI, silenciosa y estancada.
Pero ya se acerca la hora. Unas tras otras, las ciudades, al despertar de su profundo letargo, comienzan por romper, al desperezarse, el cinturón de vetustas murallas que las oprimen. Ávila, como todas, romperá el estrecho cerco que la limita y se extenderá por la llanura como un río que sale de madre. Si hoy volviese santa Teresa al mundo, aún podría buscar su casa por entre las revueltas calles de su ciudad natal sin dudar ni extraviarse. Esperemos que, de hacerlo dentro de algunos años, le será preciso valerse de su cicerone.”
20/02/2011
Narrativa años cuarenta
Tras la Guerra Civil, el panorama de la novela castellana era desolador: algunos autores habían muerto, como Unamuno o Valle-Inclán. Una gran mayoría, autores comprometidos con la República, continuaron su labor creadora en el exilio, como Benjamín Jarnés (La novia del viento, México 1940), Ramón J. Sender (El lugar de un hombre, México 1939. El conjunto de novelas que forma Crónica del alba (1942-1966) o Réquiem por un campesino español, publicada en México en 1953 con el nombre de Mosén Millán), Max Aub (creador de una serie de novelas sobre la Guerra Civil: El laberinto mágico: Campo cerrado (1943), Campo de sangre (1945), Campo abierto (1951), Campo del Moro (1963), Campo francés (1965) y Campo de los almendros (1967, publicadas todas en México), Arturo Barea (entre los años 1940 a 1945, durante su exilio en Inglaterra, escribió tres novelas autobiográficas: La forja, La ruta y La llama, que se publicaron traducidas en un solo volumen el 1951 ,en Buenos Aires, con el título de La forja de un rebelde, 1941-1944) o Francisco Ayala (Los usurpadores y La cabeza y el cordero, ambas de 1949 y publicadas en Buenos Aires). La labor de estos autores, continuadora de la novela de compromiso de los años treinta, no será conocida en España hasta muchos años después.
Entre los autores que se han quedado en la península, el tema de la guerra y la exaltación de los vencedores es una constante estos primeros años: Rafael García Serrano con su trilogía La guerra: (Eugenio o la proclamación de la primavera (1938), La fiel infantería (1943) y Plaza del castillo (1951)), Gonzalo Torrente Ballester, (Javier Mariño, 1943) o José María Gironella (su principal obra es la tetralogía sobre la guerra civil, formada por Los cipreses creen en Dios , 1953, Un millón de muertos, 1961, Ha estallado la paz. 1966 y Los hombres lloran solos, 1986).
A partir de la década de los años cuarenta hay un resurgimiento del género de la mano de la obra La familia de Pascual Duarte, 1942, de Camilo José Cela, que inicia una corriente narrativa llamada “tremendismo”, y de Nada, novela de Carmen Laforet, premio Nadal de 1944, que narra en primera persona las experiencias de una joven estudiante en Barcelona. En esta misma línea de realismo existencial y narrado en primera persona, se ha de inscribir La sombra del ciprés es alargada, premio Nadal de 1947.
06/02/2011
Ca n'Oliver
Can'Oliver és un poblat de grans dimensions situat en un turó, des del qual es domina la plana del Vallès. Des d'aquesta situació, exercia el control d'un ampli territori amb camps de conreu i petits nuclis agrícoles. Habitat durant tota l'època ibèrica (entre el 550 i el 50 adC), l'assentament tenia un urbanisme regular que s'adaptava al perfil del turó mitjançant terrasses. Entre finals del segle IV i finals del segle III adC, el poblat va viure el seu moment de màxim esplendor amb la construcció d'un gran accés, un fossat i un camp de sitges destinat a guardar l'excedent agrícola.
A finals del segle III o inicis del II aC, el poblat fou destruït i s'abandonà temporalment dins del marc dels esdeveniments que envoltaren la segona guerra púnica i la presència militar romana. Durant la primera meitat del segle I, el poblat es va reconstruir i va continuar funcionant fins el 50 adC, quan s'abandonà definitivament com a conseqüència de la nova organització territorial que implantaren els romans.
A l'alta edat mitjana es va tornar a habitar. Entre els segles IX i X, hi havia un petit assentament format per una cabana i diverses sitges al vessant nord del turó, que es va construir aprofitant part de les restes constructives del poblat ibèric. En un document del 998 del cartulari del monestir de Sant Cugat rep el nom de castello.
Es té constància de l'existència del poblat ibèric des de 1919. Les excavacions van començar el 1954, però es van abandonar durant els anys 60. Els treballs es van continuar a partir de 1986 a càrrec del Col·lectiu de Recerques Arqueològiques de Cerdanyola i més endavant per empleats del Servei de Patrimoni de l'Ajuntament .
El dia u d'octubre de 2010 es va inaugurar el Museu Ibèric de ca n'Oliver, ubicat a l'antiga pedrera del poblat, on es mostra més ampliament el gran volúm d'objectes recuperats durant les excavacions.
Trobada propostes
Com cada any per aquestes dates, hem de pensar, preparar i proposar lectures per al curs vinent.
Us recordo la mecànica: es poden presentar, com a màxim, dos títols (poden ser novel·les, contes, biografies, autobiografies, poemaris, assajos, obres de teatre, ... en català o en castellà).
Si es possible, a la trobada heu de portar per escrit les vostres propostes – si no podeu venir en la data senyalada, ens les podeu enviar per correu electrònic o a la propera trobada de Vespres Literaris, el dia 5 de març, i les llegirem al grup – i així podrem confeccionar un recull amb totes les propostes .
Aquest recull el farem arribar per correu electrònic a tots els membres del grup, desprès de la trobada, per poder fer les votarcions.
Aquest any triarem vuit títols (enlloc dels deu habituals) perquè tenim dues sessions amb les que parlarem del llibre amb les mateixes autores, tot un luxe!.
La trobada la farem el dissabte 12 de març
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