04/12/2014

el simple arte de matar

“...esta rama literaria escribe sobre un mundo en el que los pistoleros pueden gobernar naciones y casi gobernar ciudades, en el que los hoteles, casas de apartamentos y célebres restaurantes son propiedad de hombres que hicieron su dinero regentando burdeles; en el que un astro cinematográfico puede ser el jefe de una pandilla, y en el que ese hombre simpático que vive dos puertas más allá, en el mismo piso, es el jefe de una banda de controladores de apuestas; un mundo en el que un juez con una bodega repleta de bebidas de contrabando puede enviar a la cárcel a un hombre por tener una botella de un litro en el bolsillo; en que el alto cargo municipal puede haber tolerado el asesinato como instrumento para ganar dinero, en el que ninguno puede caminar tranquilo por una calle oscura, porque la ley y el orden son cosas sobre las cuales hablamos, pero que nos abstenemos de practicar; un mundo en el que uno puede presenciar un atraco a plena luz del día, y ver quién lo comete, pero retroceder rápidamente a un segundo plano, entre la gente, en lugar de decírselo a nadie, porque los atracadores pueden tener amigos de pistolas largas, o a la policía no gustarle las declaraciones de uno, y de cualquier manera el picapleitos de la defensa podrá insultarle y zarandearle a uno ante el tribunal, en público, frente a un jurado de retrasados mentales, sin que un juez político haga algo más que un ademán superficial para impedirlo.

No es un mundo muy fragante, pero es el mundo en el que vivimos, y ciertos escritores de mente recia y frío espíritu de desapego pueden dibujar en él tramas interesantes y hasta divertidas. No es gracioso que le asesinen por tan poca cosa, y que su muerte sea la moneda de lo que llamamos civilización. Y todo esto sigue sin ser suficiente.

En todo lo que se puede llamar arte hay algo de redentor. Puede que sea tragedia pura, si se trata de una tragedia elevada, y puede que sea piedad e ironía, y puede ser la ronca carcajada de un hombre fuerte. Pero por estas calles bajas tiene que caminar el hombre que no es bajo él mismo, que no está comprometido ni asustado. El detective de esa clase de relatos tiene que ser un hombre así. Es el protagonista, lo es todo. Debe ser un hombre completo y un hombre común, y al mismo tiempo un hombre extraordinario. Debe ser, para usar una frase más bien trajinada, un hombre de honor por instinto, por inevitabilidad, sin pensarlo, y por cierto que sin decirlo. Debe ser el mejor hombre de este mundo, y un hombre lo bastante bueno para cualquier mundo. Su vida privada no me importa mucho; creo que podría seducir a una duquesa, y estoy muy seguro de que no tocaría a una virgen. Si es un hombre de honor en una cosa, lo es en todas las cosas.

Es un hombre relativamente pobre, pues de lo contrario no sería detective. Es un hombre común, pues de lo contrario no viviría entre gente común. Tiene un cierto conocimiento del carácter ajeno, o no conocería su trabajo. No acepta con deshonestidad el dinero de nadie ni la insolencia de nadie sin la correspondiente y desapasionada venganza. Es un hombre solitario, y su orgullo consiste en que uno le trate como a un hombre orgulloso o tenga que lamentar haberle conocido. Habla como habla el hombre de su época, es decir, con tosco ingenio, con un vivaz sentimiento de lo grotesco, con repugnancia por los fingimientos y con desprecio por la mezquindad. El relato es la aventura de este hombre en busca de una verdad oculta, y no sería una aventura si no le ocurriera a un hombre adecuado para las aventuras. Tiene una amplitud de conciencia que le asombra a uno, pero que le pertenece por derecho propio, porque pertenece al mundo en que vive. Si hubiera bastantes hombres como él, creo que el mundo sería un lugar muy seguro en el que vivir, y sin embargo no demasiado aburrido como para que no valiera la pena habitar en él.”

El simple arte de matar (1950)
Raymond Chandler

03/12/2014

novel•la negra en català


Us presentem dues editorials dedicades al gènere en català:

“Crims.cat és el títol d'una col·lecció de l'editorial Alrevés i també una pàgina web dedicada a la novel·la negra en català Crims.cat i és una nova col·lecció de novel·la criminal en llengua catalana, amb voluntat d’englobar tot tipus d’etiquetes i subgèneres: negre, policíac, espionatge, detectivesc, enigma...
volem omplir un gran buit dins del mercat editorial en llengua catalana. Ara que ja és extensament reconegut l’èxit d’aquestes històries dins i fora de les nostres fronteres, calia unir esforços en la nostra llengua per intentar evitar la dispersió editorial que viuen tots els autors que cultiven allò que Raymond Chandler va anomenar «el simple art de matar». “



“Llibres del Delicte és una editorial independent, que neix a Barcelona amb la voluntat de mantenir un compromís amb la literatura en català i, en concret, amb la bona novel·la negra que s’escriu al país.
La nostra missió és editar llibres del gènere negre escrits per autors catalans i recuperar la tradició d’excel·lents autors i col·leccions d’obres que des de sempre ha situat la novel·la negra com un dels gèneres tradicionals de la literatura catalana.
Ens adrecem al lector que vol llegir bones històries negres en català, ja siguin criminals, policíaques o qualsevol altre subgènere, però sempre amb un toc proper i temes que reflecteixen la societat catalana.”





02/12/2014

ponte di Rialto

ponte di Rialto
“Brunetti decidió ir a casa andando, para disfrutar de las estrellas y de las calles solitarias. Se paró delante del hotel, calculando distancias. El plano de la ciudad que cada veneciano tiene impreso en la mente le indicaba que el camino más corto era por el puente de Rialto. Cortando por campo San Fantin y un laberinto de callejuelas, saldría al puente. No se cruzó con nadie y tenía la extraña sensación de encontrarse solo en la ciudad dormida. En San Luca, pasó por delante de la farmacia, uno de los pocos lugares que estaban abiertos toda la noche, además de la estación, donde dormían los sin hogar y los locos.



Ya estaba al borde del agua, con el puente a la derecha. Qué típicamente veneciano: visto desde lejos, parecía altivo e ingrávido, pero al acercarte lo veías firmemente asentado en el barro de la ciudad.

Al otro lado del puente, cruzó el mercado, ahora desierto. Generalmente, pasar por aquí era un calvario, porque tenías que abrirte paso a empujones y codazos. La calle estaba abarrotada de rebaños de turistas que se apretujaban entre los puestos de verduras a un lado y las tiendas de souvenirs de la peor especie al otro; pero ahora tenía toda la calle para sí y podía caminar a su aire. Delante de él, en el centro de la calzada, una pareja se abrazaba pegándose por las caderas, ciegos a la belleza que los envolvía, pero, quizá, inspirados por ella.
A la altura del reloj, dobló hacia la izquierda, contento de estar casi en casa. Al cabo de cinco minutos, llegaba a Biancat, la floristería, su tienda favorita, cuyos escaparates ofrecían todos los días a la ciudad una explosión de belleza. Esta noche, a través del húmedo cristal, resplandecían rosas amarillas en grandes cubos y, detrás, se adivinaba una nube de pálido jazmín. Pasó deprisa por delante del segundo escaparate, lleno de misteriosas orquídeas, una flor que siempre le había parecido un poco caníbal.”


Muerte en la Fenice

Donna Leon

01/12/2014

com'è triste Venezia



“...a esta hora de la noche en la que el resto de la ciudad estaba oscura y dormida. Venecia, que fuera la capital de la disipación de todo un continente, se había convertido en una ciudad provinciana y dormilona que, después de las nueve o las diez de la noche, prácticamente dejaba de existir. Durante el verano, mientras los turistas pagaban y el sol brillaba, desempolvaba sus fastos de cortesana, pero en el invierno era una vieja cansada, amiga de acostarse temprano, y dejaba sus calles silenciosas a los gatos y a los recuerdos.
Pero, para Brunetti, éstas eran las horas en las que más bella estaba la ciudad, las horas en las que él, veneciano hasta la médula, podía vislumbrar vestigios de la gloria de antaño. La noche ocultaba el musgo que cubría las escalinatas de los palazzi del Gran Canal, tapaba las grietas de las iglesias y disimulaba los desconchados de la yesería de las fachadas de los edificios públicos. Al igual que muchas mujeres de cierta edad, la ciudad necesitaba de la penumbra para aparentar la belleza perdida. La barca que, de día, repartía detergente o coles, por la noche, era una forma nebulosa que navegaba hacia un destino misterioso. Las nieblas, tan frecuentes en estos días invernales, transformaban a personas y objetos y hasta podían convertir a los adolescentes melenudos que vagaban por las calles compartiendo un cigarrillo en misteriosos fantasmas del pasado.
El comisario levantó la mirada a las estrellas, que se veían claramente sobre la calle sin iluminar, y percibió su belleza.”
Muerte en la Fenice
Donna Leon


29/11/2014

la Venècia de Donna Leon


“Donna Leon nació en Nueva Jersey en 1942. Además de escritora, es profesora. Durante su juventud estudió en Italia (en Perugia y Siena, concretamente). También trabajó como guía turística en Roma, redactora de textos publicitarios en Londres, y profesora en distintas escuelas de Europa y Asia. Desde 1981 reside en Venecia.
Sus libros han sido traducidos a veintitrés idiomas y son un éxito de ventas en Europa y Estados Unidos. Curiosamente, a pesar de la fama que ha alcanzado en toda Europa el comisario Brunetti, protagonista de sus novelas, en Venecia es prácticamente una desconocida. No ha querido que sus obras se traduzcan al italiano porque "prefiere que en su barrio veneciano la sigan tratando como a una vecina más" (Wikipedia).
Como ya se ha indicado, el protagonista de sus novelas es el comisario veneciano Guido Brunetti, personaje que Donna Leon creó a principios de los años noventa. Brunetti combate el crimen en Venecia y sus alrededores. A pesar de que suele resolver los casos con éxito, sólo puede atacar hasta cierto punto la corrupción del sistema, por lo que se muestra cínico y escéptico. El de la corrupción es un tema que parece preocupar seriamente a Donna Leon, pues se refiere constantemente a él en casi todas sus novelas.
Brunetti vive con su esposa Paola y sus dos hijos, Chiara y Raffi, de quince y diecisite años, respectivamente. El sargento Vianello y la secretaria Elettra le ayudan en sus investigaciones, a pesar de las trabas que pueda poner el vicequestore Patta, el superior de Brunetti, que siempre se opone a la actuación del comisario, especialmente cuando están en juego intereses políticos o se ven implicadas figuras públicas de la ciudad; sin embargo, cuando la investigación se resuelve con éxito, no duda en colgarse las medallas que corresponderían a sus subordinados.
Donna Leon publicó en 1992 Muerte en la Fenice, primera novela protagonizada por el comisario Brunetti. Desde entonces ha escrito otras veintidós obras pertenecientes a la misma serie. La última, Muerte entre líneas, ha sido publicada este mismo año. Además es autora de Sin Brunetti, recopilación de cincuenta y dos artículos y textos breves, la mayoría de ellos publicados previamente en revistas y diarios europeos, en los que describe una Venecia sin el comisario, narra multitud de anécdotas personales o propone sugerencias para escribir novela negra.”
Fragmento del artículo:
“La ciudad como escena del crimen en “Muerte y juicio” de Donna Leon”
 Rocío Peñalta Catalán.  
Universidad Complutense de Madrid


27/11/2014

nou poemari



La llibreria l'Aranya ja ho anuncia a la seva pàgina del facebook:  l'amic, artista i poeta cerdanyolenc Marià Martí ha publicat, i ja el tenen a la llibreria,  el seu primer llibre de poemes, "Blanc d'inici", sota el segell de l'Editorial Montflorit.

Desitgem que el mateix autor pugui presentar la seva obra a tots els campanys de Vespres Literaris.


novel•la policíaca

Edgar Allan Poe

La novel·la policíaca va néixer al segle XIX. Mitjançant l'observació, l'anàlisi i la deducció s'intenta resoldre un enigma, normalment un crim, per trobar l'autor i el seu mòbil. En la novel·la policíaca el detectiu mai fracassa, per tant, sempre obtindrem al final les respostes als interrogants sembrats en les seves pàgines. Mai parlen de crims perfectes. El lector sol identificar-se amb l'investigador i viu en primera persona les indagacions que reconstrueixen el crim fins a donar amb l'assassí.

El relat policial, netament urbà, va néixer alhora que els cossos policials a les ciutats europees i nord-americanes del començament del segle XIX. Es considera a Edgar Allan Poe el pare de la novel·la policíaca, amb la publicació l’any 1841 del relat “Els crims del carrer Morgue”. A aquest van seguir “El misteri de Marie Roget” (1842), “La carta robada” (1843) i “L'escarabat d'or” (1844). A Poe devem el primer detectiu literari, Auguste Dupin, antecedent del celebèrrim Sherlock Holmes.

La narrativa policial, en els seus començaments centrava l'interès en l'argument, en tant que la trama s'aclaria mitjançant el mètode deductiu. Des de la dècada de 1930, el centre d'interès va variar cap a l'explicació psicològica dels fets i en el comportament dels personatges. I. des de fa algunes dècades, l'estil és molt més realista i violent. Els crims tenen raons concretes; la trama barreja intriga, espionatge, violència, i innovacions científiques.

La majoria de novel·les policíaques tenen certs trets comuns: plantejament d'un cas que, al principi sembla indesxifrable i complex. No obstant, utilitzant la lògica i l'intel·lecte es podrà resoldre.

A l'hora de parlar dels grans autors del gènere policial es distingeix entre l'escola anglesa o novel·la-problema i l'escola nord-americana o de sèrie negra. En la primera, el detectiu pertany a un estatus social alt i s'enfronta al cas amb calma, pas a pas, fins aclarir mitjançant l'anàlisi. Per la seva banda, a l'escola nord-americana la violència i l'ús de les armes és habitual. Els fets solen ocórrer en llocs sòrdids.

De l'escola anglesa, destaquem: Arthur Conan Doyle, escriptor escocès (1859-1930), pare literari de Sherlock Holmes, sens dubte l'investigador per excel·lència, al qual acompanyava i prestava la seva perspicàcia el doctor Watson. Són nou les novel·les protagonitzades per tots dos: “Estudi en escarlata” (1887); “El signe dels quatre” (1890); “Les aventures de Sherlock Holmes” (1891); “Les memòries de Sherlock Holmes” (1892); “El gos dels Baskerville” (1901); “El retorn de Sherlock Holmes” (1903); ”La vall del terror” (1914); “La seva última salutació” (1908-1917) i “El llibre de casos de Sherlock” (1924-1926).

G.K. Chesterton, escriptor anglès (1874-1936), creador del Pare Brown, un sacerdot catòlic d'aparença ingènua, però d'esplèndida agudesa mental, que va ser l'investigador protagonista de més de cinquanta històries policíaques, reunides en 5 volums entre 1911 i 1935: “La innocència del Pare Brown”; “La saviesa del Pare Brown”; ”La incredulitat del Pare Brown”; “El secret del Pare Brown” i “L'escàndol del Pare Brown”.

Agatha Christie, escriptora i dramaturga britànica (1890-1976), la més coneguda del gènere. Tremendament prolífica, va escriure més de cent títols, molts d'ells portats al cinema, com “Assassinat a l'Orient Express” o “Deu negrets”. Els seus personatges més coneguts són Hèrcules Poirot i l'anciana investigadora Miss Marple.

George Simenon, escriptor belga (1903-1989), autor de les novel·les i relats protagonitzats pel comissari Maigret.

L'escola nord-americana va sorgir a partir de 1930, coincidint amb l'època de la Llei seca, que prohibia la venda d'alcohol, quan els gàngsters campaven per les ciutats nord-americanes. Destaquen:

Dashiell Hammett, escriptor nord-americà (1884-1961), que va dedicar tota la seva carrera a escriure novel·les i relats policíacs. Entre els seus personatges més famosos estan el dur i irònic Sam Spade del “Falcó maltès” (1930). La parella de detectius, Nick i Nora Charles, del “Home prim” (1934); i l'agent de la Continental de “Collita roja” (1929).

Raymond Chandler

Raymond Chandler, autor nord-americà de novel·la negra i guionista de cinema (1888-1959), creador del detectiu privat Philip Marlowe Algunes de les seves novel·les són “El somni etern” (1939); “La dama del llac” (1943); “El simple art de matar” (1950) o “El llarg adéu” (1953).

Patricia Highsmith, nord-americana (1921-1995), les seves obres giren al voltant de la culpa, la mentida i el crim, marcades pel pessimisme i la crueltat. Obres seves són “El talent de Mr. Ripley”; “A ple sol” o “El joc de Ripley”.

A Espanya també es va cultivar el gènere policíac des dels seus inicis. Ja al segle XIX, Pedro Antonio de Alarcón va escriure el relat “El clavo”, en el qual un jutge i el seu amic investiguen un cas arran de l'aparició d'un crani travessat per un clau. També Emilia Pardo Bazán amb la seva novel·la curta “La gota de sangre”, entre d'altres relats policíacs, es va endinsar en el gènere al començament del segle XX. Ja en la postguerra, trobem Mario Lacruz amb “El inocente”(1953); Tomás Salvador amb “El charco” (1953) i “Los atracadores” (1955), i a Francisco García Pavón amb la sèrie de “Plinio”, cap de la policia local de Tomelloso i el seu particular “doctor Watson”, el doctor Lotario.


No obstant, l'èxit absolut va arribar amb Manuel Vázquez Montalbán i el seu personatge més conegut, el detectiu Pepe Carvalho. Alguns dels seus títols són: “Los mares del sur” (1979), “La rosa de Alejandría”, “El laberinto griego” (1991) o “Milenio Carvalho” (2004). Tampoc podem oblidar a Eduardo Mendoza, autor de “La verdad sobre el caso Savolta” (1975) o “El misterio de la cripta embrujada” (1979). Finalment, Lorenzo Silva, autor de “El alquimista impaciente”.